Reseña: Ejército Nuevo Modelo, de Adam Roberts

EjercitoNuevoModeloTony Block, miembro del Pentagral un ejército nuevo modelo (ENM) formado por mercenarios, contratado por el Parlamento escocés para defender una nueva Escocia independiente, nos irá narrando los combates urbanos y batallas que luchó junto a sus compañeros. Ellos pertenecen a una especie de soldados tecnológicos, yo diría creados en un mundo de distopía, aunque los combates son en nuestra época con lo que sería el actual gobierno inglés. Están interconectados a través de wikis con conexión a la red recibiendo información en tiempo real. En cambio, el ejercito inglés es digamos tal y como lo conocemos. Pero todos sabemos lo que es la Red Informática, nada esta libre de ser manipulado y lo que empezó con un grupo de mercenarios luchando por quienes le pagan incluso tal vez algunos creyendo hasta en la causa, terminará dando un giro terrorífico…

Empiezo.

Una vez ya expresé en una de mis opiniones que los escritores escriben para contar historias o soltar aquello que llevan dentro. Nuestro autor aprovechó su personaje para liberar su forma de pensar o ver el mundo. Dentro de esta novela mezcla entre política, acciones bélicas y algo de ciencia ficción, nos plantea cómo ve él la democracia. En sí, viene a decirnos que la democracia es una estructura fija  donde cada cierto tiempo permiten mediante una representación de teatro fuera de contenido elegir a un jefe. Su protagonista Tony Block cree que actúa en democracia al votar con sus compañeros las maniobras que deben ejecutar, pero nosotros aquí también votamos. ¿Y vivimos por eso en “democracia”? Adam Roberts cuestiona sobre hechos históricos, llegando a tocar las dos guerras mundiales y lo que para él esas dos guerras plantearon al terminarse. Podrás estar de acuerdo con su forma de pensar o no, pero siempre es interesante que un libro te haga reflexionar. Aunque sea para discrepar. Libros así se agradecen.

Comenta que en cierta forma las sociedades en que vivimos existe una violencia oculta que nos impulsa sin saber hacia dónde, dándonos la ilusión de que vivimos en lado distinto. Pero nosotros no construimos nada, la violencia existe pero no es nuestra, sino que la ejercen sobre nosotros y nuestra sociedad la construyen otros que nos venden lo que hay como libertad y democracia cuando es totalitarismo en distintos grados. Como ya dije, en boca de su protagonista nos relata (mientras lucha e intenta salir vivo de los combates), ideas interesantes de las que podréis sacar vuestras propias conclusiones, lo cual me parece perfecto. Se lamenta sobre la verdadera tragedia de todas las luchas, la muerte de civiles de inocentes que no ganaban nada y solo perdían sus vidas. El verdadero interés que hay detrás de cada guerra bélica. El fantasma de un niño lo acompañará incluso llegaran a tener una conversación…

Mientras vais reflexionando lo que plantea el libro, leeréis trozos escritos de forma poética. El autor se permitió relajarse unos instantes de sus propios pensamientos para deleitarnos con párrafos líricos: «El sol escogió ese instante para tender un gran manto de luz…»; lo que nos lleva a comprobar su buena mano narrativa en los detalles que envuelven la historia. Y así llegaremos a la tercera parte dando un giro brutal a lo escrito hasta ahora. Donde percibimos que todo lo leído hasta ahora, era una cortina de humo.

El autor jugaba con nosotros preparándonos para lo inimaginable. No quiero desvelaros nada por que ni siquiera sé si estaréis preparados para leer un final así. Creo que es uno de los finales más asombrosos que he leído. Pero si hubo un mensaje que quedó claro es que hay que rebelarse tomando las calles si hace falta. Buscar ese régimen abierto que nos han negado por que solo ahí existe la verdadera libertad.

Un libro que va mucho más allá de una simple historia creada por un autor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *