Reseña: Eva, de Arturo Pérez Reverte

evaMarzo de 1937. Mientras la Guerra Civil sigue su trágico curso, una nueva misión lleva a Lorenzo Falcó hasta Tánger, turbulenta encrucijada de espías, tráficos ilícitos y conspiraciones, con el encargo de conseguir que el capitán de un barco cargado con oro del Banco de España cambie de bandera. Espías nacionales, republicanos y soviéticos, hombres y mujeres, se enfrentan en una guerra oscura y sucia en la que acabarán regresando peligrosos fantasmas del pasado.

Para mí, superó con creces su primer libro Falcó. Narrado con esa maestría que caracteriza a Reverte, nos lleva de vuelta a aquella guerra civil. Me gusta como lo escribió contándolo todo desde un punto de vista yo diría que neutral. Mezclando realidad histórica con ficción, no es una novela sobre la Guerra Civil, es una historia de espionaje, luchas, muertes, traiciones y lealtades que salvan vidas. Os dará cierta sensación que el personaje Falcó es una especie de James Bond (capaz de matar un espía, limpiarse los restos de sangre y al momento acostarse con una vedette portuguesa) pero no lo es. Él trabaja para quien le paga sin llegar a ser un mercenario, pero no le tiembla el pulso a la hora de rebanar un cuello con una navaja o pegarte un tiro, él sabe perfectamente que un asesino muerto es un asesino menos del que preocuparse.

En está ocasion se encuentra de nuevo con Eva Neretva, la cual ya conocimos en su primer libro. Esa mujer de la cual ella misma diria: «No me tengas por una de esas burguesitas perdidas entre las filas obreras. Soy una agente soviética, y tus criminales jefes fascistas podrían pedirte cuentas».

Aunque hay bastante ficción, nuestro autor intenta verlo todo desde los ojos de un espectador, no es el típico autor que te cuenta la historia como todos estos que lo hacen dependiendo de, en que bando luchó su abuelo. Para que entendáis lo que quiero decir, en uno de los diálogos, alguien le dice que simpatiza con los republicanos, Falcó responde que a él le da igual quién gane la guerra porque gane quien gane de ahí saldrá un dictador. Parece ser que el autor conoce a los clásicos grecorromanos porque esa frase recuerda a la conocida de un senador romano cuando la guerra civil entre Pompeyo y César que lo único que estaban haciendo era elegir dictador…

Me gusta los puntos de vista tan neutrales, ni para un sitio ni para otro, y eso parece que no, pero es muy dificil a la hora de tocar este tema y pretender que guste a todos. Para eso se inventó al mejor personaje que podia hacerlo: guapo, encantador de mujeres… Pero ojo, es de los que devueleven los golpes. Vengan de donde vengan, la lucha con Eva será épica. Que sea mujer no tiene importancia, ambos luchan por una causa. Héroes a su manera, uno ganándose la vida, la otra creyendo en su lema y de sus jefes, no esperéis mucho romanticismo. No estaba la cosa para esos asuntos.

Lo mejor del libro es sin duda alguna la habilidad que tiene para las negociaciones con ambos capitanes de los barcos, diálogos fantásticos… Diálogos dentro de una historia de ficción, que bien podrían haber sido reales. Con un final y un ambiente que no sé el motivo pero me recordó a la película Casablanca. Un libro que se lee solo, se disfruta y se intuyen muchas cosas que al autor deja caer como quien no quiere la cosa. Oro, nacionales, republicanos, soviéticos y esa ciudad Tánger con hermosos atardeceres mirando al mar.

One comment

  1. Victor dice:

    Genial reseña, es uno de mis autores favoritos. Muchas gracias Soraya

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *