Reseña: Electric Dreams, de Philip K. Dick

electric-dreamsEs al revés. Que una historia o historias de un libro lleguen a TV sea una excusa para que una novela o antología vuelva a reeditarse…. Ufff. Pero en fin, a nosotros los lectores nos debe dar igual, no es cuestión de ser rencorosos, con que nos llegue el libro de algún modo, que vuelva a estar disponible; nos debe bastar. Ya sabéis, cual debe ser nuestra máxima: «¡Recurrir antes a las fuentes!».

Philip K. Dick amaba escribir sobre tipos comunes. Gente ordinaria que viaja en su auto-espacial a Ganimedes todas las mañanas o que hacen un giro equivocado en un viaje de negocios y arruinan el continuo espacio-tiempo. Pero gente común, al fin y al cabo. Los relatos que escribió allá por la década de los 50s, están llenos de tipos con nombres como Doug, Ed y Bill, gentes de a pie que besan a sus esposa en la puerta de su casa antes de irse. Antes de tropezar con una situación galáctica que evoca uno de los temas favoritos de Dick: ¿Estamos seguros de que la realidad es… real? Una pregunta dura, pero eterna. Una pregunta que, al igual que el trabajo pulp de Dick, perdura.

Electric Dreams es la nueva serie de televisión basada en los relatos incluidos en esta antología. La serie de diez capítulos independientes está escrita y producida por el nominado a los Emmy Ronald D. Moore (Battlestar Galactica, Outlander) y Michael Dinner (Justified, Masters of Sex), con el nominado al Oscar de la Academia Bryan Cranston (Trumbo, Breaking Bad) como productor ejecutivo e intérprete de la serie. Minotauro, en su Colección Philip K. Dick, acaba de publicar la antología de relatos en la que mayormente se basa la serie. Dicen que la serie ilustra la visión profética de Philip K. Dick. Ya veremos, yo por el momento he disfrutado como un poseso con diez relatos que te trasladan, te llevan a teorías en las que no te paras  a pensar normalmente. Nada que me sorprenda o sorprenda al fan del maestro. Pero con ese “toque”. De ese mismo autor que se mostraba escéptico sobre sus propias teorías. Y que a través de sus escritos, nos lleva a veces a ver que hay cosas que nunca cambiarán… Como en Campaña Publicitaria, cuando un hombre es bombardeado psicológicamente con avisos robóticos y vendedores a puerta fría; idea llevada a otra época que les sonará a cualquiera que haya tenido que desactivar todo lo que suena en su casa para no ser molestado.

Aunque también encontraréis historias de diversa índole, con ideas la mar de interesantes. Exempli gratia: El Fabricante de Capuchas es una aguda crítica del autoritarismo, los ciudadanos comunes son vigilados por “teeps” que leen la mente (mutantes humanos atrapados en una explosión nuclear), artilugios en busca de deslealtad. O Pieza de Colección, que muestra esa “generosidad de posguerra” que subvive en USA, cuando un conservador de museos del siglo XXII encuentra un desgarro en el espacio-tiempo y decide vivir en su exposición de finales del siglo XX. Historias que de algún modo u otro nacieron claramente de la ansiedad de la Guerra Fría. Pero a diferencia de otros escritores de Ciencia Ficción como Arthur C. Clarke, cuyas historias pulps también de los 50s tenían la costumbre de terminar sin miedo, con nubes de hongos… Las historias de Dick han perdurado porque comprendió que la opresión y la paranoia eran eventos locales, de hecho, muestra bastante bien este tema en barrios obreros casi siempre.

El Ahorcado es de lejos la historia más contundente de la colección. Una trama que sugiere que Dick quedó bastante impactado con La Lotería, de Shirley Jackson, publicada unos años antes. Un vendedor de televisión emerge de su sótano para descubrir un cadáver colgado de una farola, pero sus vecinos son extrañamente optimistas sobre el linchamiento. Muy pronto, está claro que sus mentes son… En fin, no voy a contar más. En el tema relato se spoilea con facilidad. Quedan algunos relatos más como El Abonado, El Padre-Cosa (relato muy conocido y ya trasladado a la TV), El Planeta Imposible, Foster, estás muerto, Autofab y Humano es. Cada uno en su linea de sorprender al lector. ¿Alegorías del racismo? ¿Capitalismo? ¿Comunismo? Dick los invita a elegir. Por favor, disfruten de esto. Abran sus mentes.

La caja tonta puede esperar.

2 comments

  1. Soy muy fan de PKD y a pesar de haberme leído los cinco volúmenes de su sus cuentos completos tb. editados por Minotauro, me veo tentado de comprar este tomo por puro capricho de coleccionista. Yo sí que he visto la serie y aunque solo recordaba algunos de los cuentos en que se basan los episodios, me sorprendió la fidelidad de las adaptaciones en cuanto al tono de los mismos. Te la recomiendo, si te animas a verla creo que será muy difícil que te decepcione.

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