Reseña: Kick-Ass, de Mark Millar y John Romita Jr.

kickassA algunas cosas llego más tarde que pronto. Son tantas circunstancias que asumir para los que vivimos tan al día de la información friki que; un colega lo comenta, lees un artículo, en RRSS hablan de ello, casi sin querer te ves en el cine viendo la peli antes de saber que proviene de un libro, cómic o novela gráfica… Cantidad de antecedentes que pueden hacer (fácilmente) que ciertas joyitas casi se te pasen desapercibidas. Hasta que decides leerlo. Obviamente, os hablo de Kick-Ass, del magnífico tándem Millar-Romita Jr., al que llego unos ocho años tarde. ¿Nunca es tarde si la dicha es buena? Pues en este caso sí. Casos en los que rezo a todos los dioses conocidos por que la obra original me innove o tenga algo diferente respecto a la película. A la que por cierto fui invitado a la kickass01promo. ¿Quién dice no a una invitación de cine?

Aun así, como todo en la vida, dentro de lo malo siempre hay algo bueno. Para mí, en este caso ha sido ver como Panini Cómics, acaba de editar la obra recopilada en un muy económico y llevadero formato TPB. Accesible a todo aquel que se precie. Y dentro de lo que ha dado en llamar Biblioteca Millarworld, en su sello Evolution, en el que tienen intención de publicar estas joyitas sueltas del maestro como fueron Kick-Ass y Superior, por lo pronto.

fffffffffffKick-Ass en su día se catalogó de obra descarada, violenta y casi ofensiva para el mundo del noveno arte. El mundo del noveno arte “correcto”, apostillo. Una obra que en tiempos del CC (Cómic Code) hubiera quedado en el olvido. ¿Alguna vez has querido ser un superhéroe? ¿Soñabas con ponerte una máscara y salir ahí fuera a pegar una paliza a los malos? Bueno, pues este cómic es lo que ofrece. Es para todos los que alguna vez hemos pensado qué haríamos en realidad si tuviéramos una pizca de poder para someter a esos insensatos. Una miniserie de ocho números que en realidad me da que estaba pensada principalmente como novela gráfica.

Dave Lizewski es simplemente otro adolescente estadounidense común. Le gustan las chicas, los videojuegos y los cómics. Pero a veces una vida ordinaria no es suficiente. Su transformación en Kick-Ass (lo que mi mente por defecto traduce como “Pateaculos”), es el primer superhéroe de la vida real. Hecho que su alter ego y algunos vídeos de anónimos se encargan de convertir en sensación en Internet. Como suele pasar en el tema viral, el público lo ama y casi que los malos callejeros empiezan a temerle también. O no. O sí, por que no mucho después conoce a un arma letal en forma de niña que se hace llamar Hit-Girl y a kickass03su intimidante compañero Big Daddy. A partir de entonces, las cosas empiezan a ponerse feas de verdad.

Y muy, pero que muy violentas.

Kick-Ass es una historia de superhéroes, pero no como estás pensando. Esto se establece en nuestro mundo, el mundo real, donde la kriptonita, los rayos gamma y las cuevas de murciélagos existen solo en la ficción. Dave es solo un chico normal que de repente se pregunta por qué nadie ha tratado alguna vez de emular a uno de los héroes de sus cómics. En realidad, es una idea muy inteligente y te hace ver su punto de vista: ¿por qué nadie ha hecho esto antes? Por que por muy fuerte que seas, alguna que otra paliza seguramente te vas a llevar. Si no te matan.

kickass02El arte de John Romita Jr. aquí está chulo. Muy acorde al estilo de dibujo que se ven en novelas gráficas largas, calidad y acción. No brilla por su calidad, pero es lo suficientemente atractivo para que el foco se centre en trama y personajes. Que no se te desvíen los ojos antes que nada hacia la estética, como suele pasar en cómics de Jim Lee o Alex Ross, por ejemplo. He leído demasiadas novelas gráficas que están muy bien dibujadas pero que no tienen ninguna sustancia real más allá de eso… ¡Y eso! La historia de Kick-Ass es maravillosa en sí misma.

Lo que os decía que buscaba y me alegró encontrar es que si bien la trama es muy similar a la película en general, el tono es diferente. Es mucho menos estilo peli de dibujos animados maravillosita. No kickass06diría que es mucho menos “seria” tampoco: aquí Hit-Girl no se lanza al ataque de los ninjas con un trasfondo de alegre música rapera que no encaja en tu mente con lo leído. Hay más esencia comiquera. Más miedo genuino, más tortura y más conversación adulta con menos chistes fáciles de instituto. Ni que decir tiene que me enamoré de la Hit-Girl del cómic. Y el final de la historia es ligeramente diferente también. Que más puedo pedir.

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