Reseña: Rompetechos (Edición Integral), de Francisco Ibáñez

RompetechosLa mejor noticia de esta reseña es que Ibáñez sigue muy presente y en boca de todos hoy en día. Además, de los medios que tratan de algún modo el mundo del cómic, se le sigue viendo activo en Salones, Congresos y Convenciones hablando de su obra y firmando ejemplares con esa simpatía tan grande y humor que le caracteriza. Hace dos noches mismo lo oí como lo entrevistaban en un programa de radio que nada tenía que ver con el noveno arte. Está bien (de hecho, súper bien) que se le considere como uno de los grandes de nuestro país. Un Francisco Ibáñez Talavera nacido hace la friolera de ochenta y dos años y que le ves activo cada vez que el tema cómic sale a la palestra. Demostrando ser un historietista español, creador de multitud de series, entre las que destaca Mortadelo y Filemón, pero con muchas de ellas detrás, icónicas de una España de varias generaciones. Además de ser un autor implicado en una Rompetechos01obra que nunca deja de lado e incluso se implica con las editoriales que le requieren como en este caso, Ediciones B. La misma que acaba de publicar en formato grande Rompetechos en un inmenso integral, al igual que hiciera con 13 Rue del Percebe; otra maravilla de él.

Supongo que muchos de los que habéis leído hasta aquí os parece de perogrullo comentar quién es Rompetechos; pero me gusta pensar que siempre hay alguien nuevo leyéndonos, alguien de otro lugar o alguien que llega de nuevo a este mundo de grandes ideas y aventuras por vivir. Y a esos le digo que Rompetechos es un personaje cabezón, miope, despistado y bajito; de ahí su nombre irónico sobre su altura. A pesar de que lleva gafas padece una terrible miopía, lo cual le trae muchos problemas con la gente y con situaciones en las que la vista de uno es necesaria. Sus gags mas recurrentes son aquellos en los que Rompetechos confunde literalmente una palabra de un cartel o Rompetechos03aviso con otra. Ejemplos: “Papel de atrapar moscas” en lugar de “Papel de embalar: Biosca”. O “Lápices marrones” por “Pizza y Macarrones”. A partir de entonces, está el lío montado. Aunque también surgen historias con el confundir de siluetas como podría ser un monumento con una persona que está pasando el rato en el parque o un policía. Pero Rompe no está solo. Le rodean muchos personajes secundarios como amigos, la portera y obreros que intentan ganarse la vida en la calle. Además, tienen un pariente llamado Tío Lentejo a quien visita con frecuencia, y el cual sufre en primera persona las vicisitudes de su inepto sobrino. Por eso ya deduciréis que no se suele alegrar de su visita pues gracias a él termina en el hospital, pagando multas o Rompetechos02incluso en la cárcel.

La serie de cómics de Rompetechos son aventuritas rápidas de leer y digerir. La evolución de las tiras cómicas en las que Ibáñez es un especialista. Algo más allá que repercute en historias entre una y cuatro páginas, lo que le lleva a casi una desventura diaria en la que se ve inmerso de problemas casi sin necesidad. El humor se plantea desde ese “punto de vista” y se dan situaciones a veces de lo más hilarantes, que te sacan una sonrisa por que son momentos perfectamente trasladables a la vida real. O en mi caso, a personas que conoces y que asocias con la anécdota. Desde su primera página publicada (que en este tomo se aporta), Rompetechos va de un lado para otro provocando multitud de desastres al más puro estilo televisivo de Mr. Bean. Aunque miope total. Imagínense. Por ejemplo: confunde a un tipo con una gran melena con un arbusto y orina en él, o pasa cerca de gente disfrazada… y bueno, casi que imaginaréis la que puede liar. Si Primera_paginanecesita comprar algo y hay anuncios cerca, ya sabéis que lo leerá mal; lo que depara en un posterior diálogo surrealista con el empleado de la tienda que te hará reír. Sobre todo, por que Rompetechos es un tipo con cierto carácter que no duda en reprender a aquellos que cree que le están tomando el pelo.

Leer Rompetechos es pasarlo bien. Y con esta primera parte en edición integral que acaba de publicar Ediciones B, todo un cúmulo de gags constantes con el que disfrutar de momentos cortos lectores que podemos tener a lo largo del día. Además, la recomendación es esa: tener esta preciosa edición a mano pero no intentar leerla de un tirón. Disfrutarla. Tengo un ratillo y, ¿qué hago? Pues leo un par de aventuras de este tío. Así es como se disfruta completamente de una obra así. Sin Rompetechos04prisas.

Ibáñez ha manifestado en repetidas ocasiones que Rompetechos es su personaje favorito.  Es por eso que hace cameos en otras de sus series; siendo uno de los personajes, junto a Mortadelo y Filemón, que todavía dibuja en el presente. Las aventuras de Rompetechos de Francisco Ibáñez empezaron a publicarse en 1964, en la revista Tío Vivo de la editorial Bruguera. El presente volumen reúne la primera parte de todas las aventuras de este entrañable personaje. Un gustazo de tomo.

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