Reseña: Star Wars. Han Solo, de Marjorie Liu, Brooks, Vines y Obak

star-wars-han-soloMejor centrarse en los personajes para hacer tiempo de lo que está por venir. Ante tanta oleada de Star Wars (y lo que nos queda) uno casi no tiene más remedio que sumarse y ver qué otras historias se desarrollan. Por que el hype sube (y baja) pero cuando las cosas se hacen bien, no decrece. Buena trama la de El Despertar de la Fuerza, genial alternativa en el tiempo en Rogue One, y grandes momentos con Los Últimos Jedi, pese a lo que los puristas digan. En mi caso, dichas pelis han provocado que disfrutara de esta franquicia que antes no disfruté. Sin ser un alto friki de Star Wars, sí que decidí en su día darle un tiento a todas sus novelas y cómics, por que oí sabias palabras y vi que en el Universo Expandido había mucho y bueno. Novelas y cómics, con grandes guiones, autores, guionistas y dibujantes.

star-wars-han-solo04Han Solo. Capitán del Halcón Milenario. Uno de los personajes más venerados en el universo de Star Wars, por lo que no sorprende que a Han se le diera su propia serie de comedia en solitario en cómic y en breve en todos los cines. Lo que es sorprendente es que esta miniserie de Han Solo en cómic que hoy os reseño fuera lanzada tan tarde, después de títulos como Princesa Leia, Chewbacca y Lando. Supongo que algo de marketing había, y se retrasó para estar más cerca del film en el tiempo… O no, por que Star Wars: Han Solo, tiene lugar entre Una Nueva Esperanza y El Imperio Contraataca. Y no creo que la película sea así.

Después de las grapas, Planeta Cómic recopila por fin estas series en tomo, que en mi opinión siempre debieron publicarse así. Es lo que pega, lo que nos toca, lo que todos queremos ver en nuestras cómictecas. Una edición ideal. Una que reúne los cinco números de la miniserie en la que sin duda te llenas de hype para la llegada de la próxima película del contrabandista más buscado de la galaxia. Una galaxia por entonces oprimida por la implacable brutalidad de Imperio, que star-wars-han-solo02además vive un periodo de inquietud debido a que hay poca esperanza de cambio. El totalitarismo en todo su esplendor. En ello se mueve Star Wars: Han Solo. Es por eso que cada vez surgen más almas deseosas de salir de la opresión y se aúnan más rebeldes para enfrentarse a dicho mal.

Después de ayudar a explotar la Estrella de la Muerte, Han ha vuelto a sus formas de contrabando. Pero cuando la Princesa Leia pide su ayuda para descubrir a un espía rebelde convertido en traidor, lleva a Han a una carrera intergaláctica. Con el Halcón Milenario al frente, se dirigirá al centro de una famosa carrera llamada El Vacío del Dragón, un torneo que Han ha soñado ganar toda su vida. Pero también una carrera de alta velocidad y apuestas de alto standing que recuerda a los días de Harrison Ford en el American Graffiti de George Lucas.

Durante la carrera, Han no solo debe descubrir al traidor sino también mantenerse con vida. El Vacío del Dragón es una competición conocida por alto riesgo de muerte. Entonces, ¿estamos ante una historia indispensable de Star Wars? Diría que no. Aunque para fans afines del personaje diría que algo más que star-wars-han-solo02necesaria lo es (uy, ya hablo como Yoda). Una aventura en toda regla. Una aventura paralela con Han Solo. Y esto debería ser suficiente para generar interés, pero es que además tiene esa química que mola y que nos gustó tanto ver en pantalla cuando el trío original de personajes compartían escena. Una de las razones más importantes por las que la Trilogía Original funcionó tan bien. El elenco principal tiene/tenía/tuvo una química que se transfería al espectador. Pero es que lo hacía incluso al Universo Expandido en cómics y novelas. Y aquí, pese a ser un trabajo actual, se vuelve a conseguir en ciertos momentos. Cuando se producen misiones en solitario, los personajes en sí mismos pueden verse disminuidos (la Princesa Leia tiene un pequeño cameo al principio y Han siempre está flanqueado por Chewie); la historia se toma algo de tiempo en presentar a otros personajes, otros combatientes de la raza… Pero cuando comienza la acción. ¡Oh! ¡Ah! Cuando lleguéis a los dos últimos números, se produce un cambio que…, vais a ver a Han en buena forma.

La guionista Marjorie Liu hace un buen trabajo no solo aumentando la tensión sino también profundizando en el corazón de Solo. Es un chico malo clásico, uno que parece que no se preocupa por nada más que por sí star-wars-han-solo01mismo, pero que no puede evitar involucrarse cuando se debe hacer lo correcto. Las ilustraciones del artista Mark Brooks muestran calidad a tope durante la carrera de El Vacío del Dragón. Los cruceros que compiten por la posición y la necesidad ocasional de escapar de los cazas Tie imperiales provocan movimiento y tensión, que se disfruta con cada viñeta.

Star Wars: Han Solo es una lectura llevadera, que se disfruta de un tirón y que merece la pena para cualquier entusiasta de Star Wars. Un comiqueo con el que pasar un buen rato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *