Reseña: Antología, de Osamu Tezuka

antologia-tezuka¡Más Tezuka! Esta fue mi expresión en redes sociales al ver la publicación de este tomazo que acaba de publicar Planeta Cómic. Hay aciertos editoriales y aciertos, no me cabe ninguna duda que Antología, de Osamu Tezuka -seguramente ideada para dar el pelotazo en el actual Salón del Cómic de Barcelona-, lo va a petar. Pues, ¿qué transeúnte o visitante que pueda gozar de ese momento en esos pasillos este año, dudará de no pillar un tomo tan valioso? Un total acierto. Y ese “más Tezuka” al que me refería no se debe a que tengamos muchísimo de este dios del manga publicado. Se debe a que algunos necesitamos leer de este maestro más y más. Todas sus obras. Todas. Las que nunca se publicaron en nuestro país o las que se editaron años ha, y son casi imposibles de conseguir. Es eso en definitiva, un tomaco integral de casi mil páginas, la recopilación de cuatro historias autoconclusivas del Dios del Manga. Cuatro historias clásicas donde vas a descubrir el genial don de Tezuka y lo antologia-tezuka00innovador que era pese a los años en los que estas obras fueron publicadas. Su modo de hacer guiones, dibujos y consecución de viñetas; y cómo ha sobrevivido o sigue siendo imitado a día de hoy. ¿Qué obras? La antología recopila los títulos Metrópolis, Lost World, Next World y La Nueva Isla del Tesoro, que abre el tomo. Un tomo único e indispensable de pillar ya, seas amante del manga o no, de Tezuka, aunque en realidad diría: recomendable para los amantes del noveno arte en general.

La renombrada La Nueva Isla del Tesoro es quizás la más sencillota de las obras que trae Antología. Fue escrita por Osamu Tezuka en 1947. Un manga ligeramente basado en la novela La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson, que narra la historia de la búsqueda de un tesoro por antologia-tezuka01un pequeño niño llamado Pete, que se lanza en su búsqueda con la ayuda de su nuevo perrito Tarzán. Una aventura, un sin parar, sin ningún temor por Pete a lo que puedan hacerles toda una banda de piratas y caníbales. Una obra que tuvo un gran éxito en el momento de su publicación, vendiéndose 400.000 ejemplares e iniciando el éxito de la carrera del maestro. Un manga y un estilo que empezaba a demostrar las ciertas similitudes que se empezaban a encontrar con las animaciones americanas de los hermanos Fleischer y Walt Disney…, pero llevado al papel. Es alucinante el movimiento que desprenden las viñetas.

dddddddddddLost World también es una de las obras primerizas del padre del manga. Osamu Tezuka reconoció que se apropió una vez más de un título literario conocido (la novela El mundo perdido de Arthur Conan Doyle) para sacar adelante este titulo. Pero nada tiene que ver con ella, aparte de mostrar precisamente eso: un mundo perdido. La novela gráfica Lost World (para mí lo es por su extensión, aunque se lee de un tirón como todas), podría dividirla en dos partes: la aventura terrestre que transcurre en el laboratorio secreto del joven doctor Shikishima, y la aventura espacial, que se inicia con el despegue del cohete donde viajan los protagonistas, rumbo al planeta Mamango. Publicada por vez primera entre 1939 y 1940 fue recopilada en una sola historia en 1948. Un argumento totalmente pulp repleto de antologia-tezuka03científicos excéntricos, sectas secretas y experimentos genéticos. Lo que se llevaba por entonces. Al ser Lost World otra de sus obras primerizas, se percibe su sencillez temprana y su poca ambición. Que obviamente solo notarás si has leído obras más recientes en el tiempo.

Metrópolis comienza con un científico, el Dr. Yorkshire Bell, señalando que los dinosaurios una vez florecieron y se extinguieron. El Dr. Bell se preguntó si algún día los humanos podrían avanzar más allá del punto de no retorno y extinguirse. Ambientada en una gran ciudad del futuro, donde humanos y robots comparten el mismo suelo y donde las clases sociales dejan patente las desigualdades entre ellos; el detective privado japonés Shunsaku Ban y su sobrino Kenichi llegan a la ciudad de Metrópolis, una república con un ciudadano muy influyente llamado antologia-tezuka045jpgBarón Rojo. Shunsaku y Kenichi buscan al Dr. Laughton, sospechoso de comerciar con órganos y humanos. Las pistas comienzan a relacionar a ese tipo llamado Barón Rojo en todo el mejunje. Metrópolis tiene algún paralelismo con la película de 1927 del mismo nombre, aunque Tezuka afirmó que solo había visto una sola imagen fija de la película en una revista al momento de crear su manga.

Next World vio la luz en 1951. Es la novela gráfica más larga del tomo y se divide en dos partes. Sin duda, era la representación política de lo que el mundo estaba viviendo entonces. Creada en una época en que la Guerra Fría estaba a tope; Next World es la parodia de Osamu Tezuka de la tensa relación entre USA (representada como la “Nación de las Estrellas”) y la URSS (mostrada como la “Federación de Uran”). La historia principal de Next World se centra en pruebas atómicas que crean una raza de animales mutantes, seres con poderes psíquicos e inteligencia más allá de los humanos, quienes formulan antologia-tezuka04un plan para evacuar almas del planeta, ante la aproximación de una gran nube tóxica que amenaza con aniquilar toda vida en la Tierra.

Tezuka como maestro iniciador peca de muchas cosas. Como todos. Que si plagios, que si poca profundidad en sus guiones, que si sus personajes mantienen su apariencia de una obra a otra… ¿Y no serán quizás homenajes, ganas de que la trama fluya con rapidez y la idea de sacar a los mismos “actores” en diferentes papeles?

Osamu Tezuka es el dios del manga, y también uno de los pocos dioses del noveno arte. Con todas las letras.

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