Reseña: Magritte. Esto no es una biografía, de Vincent Zabus y Thomas Campi

magritteMuchas veces, la belleza está en las pequeñas cosas. O las que pasan desapercibidas. Las historias curiosas que permanecen en la memoria…, más pequeñas cosas. Títulos, obras de cómic europeo a tener en cuenta solo cuando te lo recomiendan. Y para eso estoy hoy aquí, para recomendaron Magritte: Esto no es una biografía, de Zabus y Campi. Simplemente, por esa sencilla razón.

Charles Singulier, un poco singular empleado de recepción, se ofrece un buen día a la libertad, al libre albedrío de comprarse un bombín. Sin saberlo, una especie de maldición le acomete. El tocado sombrero pertenecía a René Magritte y su nuevo dueño no puede quitárselo así como así. Pero lo mejor es que Charles acaba de adquirir los secretos, el poderío, el don del desaparecido artista. A partir de entonces, y de la noche a la magritte01mañana, Charles es otro, de repente, se encuentra inmerso en un universo hecho de hojas de árboles, espejos graciosos, trenes que salen de las chimeneas y personajes suspendidos en el aire. Un universo surrealista, a un paso. Ojos translúcidos e inspiración a tope, en su nueva alma, en su nuevo don aprendido, en su ligera transgresión, en su nuevo victimísmo desesperado, pues empieza a comprender que no podrá quitarse tal objeto maldito hasta que resuelva el misterio que se esconde tras la obra de René Magritte (1898-1967). Un pintor surrealista belga conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, que pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad, y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.

Magritte dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y un significado denostado a través de las palabras. Poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y uno magritte02real. En Magritte: Esto no es una biografía, Vincent Zabus apenas representa la vida del pintor. Es más la búsqueda de un hombre hasta ahora sin historias que de pronto encuentra un porqué, una intriga con la que seguir adelante. A través de su exploración del arte, lo lleva a cuestionar sus percepciones, el significado de las palabras y de las imágenes que lo rodean. Fundamentalmente, su propio destino. El cual hasta ahora reflejaba, especialmente la falta de fantasía e imaginación. Y percibes como se nos insinúa que el autor no duda en hacer una prueba del artista que, al principio innovador, ha mantenido su éxito repitiendo, cómoda e incansablemente, los motivos que atraen a las masas.

Los dibujos de Thomas Campi sirven a la historia maravillosamente. El ilustrador guía al lector en un mundo bien inscrito en la cultura popular. Eso sí, Campi evita escollos de meterse en ilustraciones demasiado concretas y manteniendo su estilo, que combina bien con la del pintor, como se muestra en algunas reinterpretaciones de sus pinturas. De hecho, si indagas un poco en las obras de Magritte, te darás cuenta de que en el cómic hay abundantes guiños respecto a su vida y obra. Además de que se asocia bastante bien al espíritu del surrealista belga.

magritte03Una trama inteligentemente conducida, donde forma y fondo recuerdan al espíritu del pintor. Un belga original y creativo como él solo. Magritte: Esto no es una biografía es de los títulos que empujan a querer saber más.

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