Reseña: Congreso de Futurología, de Stanislaw Lem

congresodefuturologiaSi has leído bastante CF, sabrás que numerosas son las historias en las que a las poblaciones se les ha lavado el cerebro para creer en un ideal, con frecuencia lo opuesto a lo que apreciamos. Un subgénero en sí mismo. Se han utilizado anuncios (Mercaderes del Espacio), narcóticos (Los tres estigmas de Palmer Eldritch), propaganda (We), tecnología (Un mundo feliz), emociones (The Giver), control totalitario (The Telling) y más y más. Herramientas utilizadas para torcer la mente colectiva de la sociedad en una nueva dimensión de la realidad.

Menos conocida que la mayoría de estas obras, es una joyita de novela corta de 1971 llamada Congreso de Futurología, del polaco Stanislaw Lem. Un autor al que me he ido aficionando con el paso de los años y con el paso de sus obras. Un autor que recuerdo que en mis años de instituto me costaba un mundo leer, pero el cual intentaba e intentaba, por verlo alabado en tantas revistas de Ciencia Ficción. Y ha sido así, con la edad, y después de viajar por Congreso de Futurología, Solaris, Retorno a las estrellas, La investigación (sorprendentemente de zombies) y Máscara; que regreso una vez más a esa novelita que me enganchó a él. Congreso de Futurología, disponible ahora en una edición muy llevadera de Alianza Editorial.

Ijon Tichy es un personaje recurrente en los cuentos de Stanislaw Lem. Protagonista absoluto de las recopilaciones de relatos Diarios de las Estrellas. Donde se disfrutan las hilarantes aventuras de este sorprendente astronauta, que a sus espaldas lleva las responsabilidades de su oficio. En Congreso de Futurología, Tichy es invitado a un congreso en la tropical República de Costarricania, país de ambiente convulso donde las revueltas se suceden y las autoridades parecen incapaces de mantener el orden de forma convincente. Pero eso para los futurólogos no es problema. Cómodamente instalados entre los lujos del Hilton, y convenientemente aislados de los lugareños, se disponen a exponer sus tesis en las distintas ponencias del Congreso.

Aunque la ciencia clásica es el principal interés de Tichy, empieza a percibir que las cosas se vuelven demasiado peculiares cuando bebe líquido del grifo del hotel. Las paredes se vuelven divertidas y su estado emocional toma un balance inexplicable. Aun así, se toma una pastilla y se cepilla los dientes antes de asistir a las ponencias. Ese lugar donde los asistentes al Congreso no prestan atención a la violencia en el exterior…, hasta que el lío llega a las puertas del hotel. Las bombas estallan y extrañas sustancias químicas de repente brotan en el aire. Tichy intenta escapar, pero “algo” lo impide. Sus problemas apenas acaban de comenzar.

Congreso de Futurología es una novela infinitamente imaginativa que en la tradición de Huxley y Orwell, está repleta de visiones y conceptos interesantes. La reacción de Tichy a las verdades que va encontrando, dice mucho de las intenciones de Lem. Dando el propósito a una conclusión, donde lectores y escritores (por qué no) encontrarán bastante campo ancho y ambientación para sus mentes colapsadas de tanta realidad. Por que los futurólogos de Lem no son los típicos charlatanes de medio pelo de las televisiones de madrugada, son auténticos expertos en prospección. No adivinos ni astrólogos iluminados, son científicos que especulan con las previsiones.

Stanisław Lem nació en la ciudad polaca de Lvov en 1921, en el seno de una familia de clase media. Su primera novela fue El hospital de la transfiguración, escrita en 1948 pero no publicada en Polonia hasta 1955 debido a problemas con la censura comunista. En 1951, año que publicó Los astronautas, despegó su carrera literaria y escribió a partir de ese momento, grandes novelas de CF. Esas que han hecho del polaco, un maestro indiscutible del género.

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