Reseña: El Asco (Integral Deluxe), de Grant Morrison, Chris Weston y Gary Erskine

elascoGrant Morrison se podría considerar la versión mutante de un supuesto hijo de Alan Moore, Terence McKenna y Robert Anton Wilson. Uno de los pocos guionistas con una verdadera voz original. Alguien tan fascinado por las teorías de la conspiración paranoica y la cábala como lo está por los arquetipos de superhéroes. Y de todo ello, bien sazonado con un conjunto de ingredientes de lo más llamativos, podréis encontrar esta aventura psicodélica de Ciencia Ficción llamada El Asco. Una obra que me habían recomendado cantidad de veces, que llegué a tener mano en mis tiempos de estudio y beligerancia, pero que por motivos de estrés y otras condolencias, jamás llegué a leer. No obstante, pienso que no vino mal. Es elasco06de esos títulos que quizás te encanten dependiendo del momento de tu vida en el que decidas leerlo. Donde mucha culpa tendrá el momento de una buena digestión y donde influye en mi caso, el formato integral donde poder devorarlo sin miramientos.

Al igual que otras de sus obras diferentes y conocidas como Los Invisibles o La Patrulla Condenada (Doom Patrol), El Asco habla de un mundo oculto, conspiranoico, de una organización subterránea con aterradora ciencia a su disposición. Pero a diferencia de las demás, y quizás en un descanso de lo que se cuenta en las obras anteriores de Morrison, la agencia gubernamental encubierta llamada La Mano aquí trabaja para mantener el Status Qúo contra la masa de alucinaciones de una sociedad que necesita soñar bonito. Una historia que sigue a Greg Feely, un hombre calvo y de mediana edad que solo quiere ver porno y cuidar a su gato elasco07enfermo… (así nos lo presenta Morrison y así nos lo acerca como alguien normal).

En esta historia de psicodelia y paranoia alucinante, Greg Feely, un adicto a la pornografía mordaz cuyo único amigo es su gato senil, se revela como un agente encubierto llamado Ned Slade, que trabaja para una organización encubierta. Feely/Slade es en realidad un negociador especial que trabaja para La Mano. Cuando Feely/Slade intentan decidir qué personalidad es realmente, comienza el lío. Y los enfrentamientos contra entidades retorcidas como un desviado Superman llamado Spartacus Hughes; Anders Klimakks, una estrella porno con semen negro y feromonas irresistibles; el Libertania, un transatlántico gigante que es un país en sí mismo; y Dmitri, elasco04un mortal asesino mono comunista.

Fue en 2002 cuando Grant Morrison, guionista ya consagrado, disfrutaba de una etapa laboral estable en Marvel escribiendo los New X-Men. Atrás quedaba una epopeya de culto muy valorada como Los Invisibles y su incursión en el mainstream DC con JLA y JLA: Tierra 2. Pero entre tanto pijameo afranquiciado, Morrison (como cualquier autor que se precie) necesitaba soltarse un poco para concebir algo diferente. Y fue así como brotó de él una serie atípica de trece números en el siempre estimulante sello Vértigo.

Mientras su mente bullía, las musas se inclinaban hacia una secuela conceptual de Los Invisibles, y en mi opinión es eso precisamente lo que muestra El Asco, pese a contener personajes totalmente diferentes a los elasco01que en una y otra obra aparecen. Las cosas salieron muy bien. A nivel editorial, la serie no tuvo problemas e innovó con unas portadas muy rarunas, algo que catalogó el mismo Morrison como “fármaco-modernistas”. Mas, yo creo que fue un intento a consciencia de desviar la atención de la censura que había azotado a Los Invisibles. No os quepa duda de que se consiguió.

Ned Slade, el consumido por una vida social inexistente, vio la luz… junto a su otra personalidad Greg Feely, uno de los mejores agentes de La Mano. ¿Y qué es La Mano? Un conjunto de grupos policiales que actúan de forma extradimensional, con enormes poderes para la manipulación de la realidad, que bajo la apariencia de basureros de alta tecnología, aseguran que la raza humana siga su camino con parsimonia y su día a día no se vea alterado. ¿Os suena? ¿A Matrix, por ejemplo? Algo así. Mantener el Status Qúo.

elasco00Me pasó algo muy parecido con Transmetropolitan, de Warren Ellis. Es de esas series que una vez entras en ella, te maravillará cada idea futurista que propone. Joyas del cómic utópico o distópico. Percibirás después que hay más sufrimiento que otra cosa en eso de “mantener el orden”. Un perturbado Slade que intenta recuperar su propio camino al tiempo que, junto a otros miembros surrealistas de su equipo, sin querer-queriendo va aportando caos e inestabilidad social allá por donde pisan.

Tengo que mencionar a los artistas Chris Weston y Gary Erskine los cuales ayudan muy mucho con sus dibujazos y entintado. Ayudan bastante a visualizar estas desmedidas aventuras interplanares con una precisión magnífica, muy acorde a lo que un mundo así propone. Una nueva y mejorada Edición Deluxe de una obra que jamás pensé que me fuera a sorprender tanto.

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