Reseña: Tiempos Oscuros, de John Connolly

portada_tiempos-oscuros_john-connolly_201801111603Cuando tanta ficción policial contemporánea, por hábilmente que esté escrita, tiene un fuerte parecido familiar con la última novela policial que leíste; es particularmente estimulante encontrarse con un escritor original que no se parece a nada de aquello. Es más, Connolly casi que apenas se parece a sus anteriores novelas en lo actual. Y eso, que hablo de John Connolly y su ya tremendo ciclo de novelas del detective Charlie Parker. Aquellos que conocen el género del crimen, son muy conscientes de que Connolly como autor es algo singular. Escritor irlandés que establece sus libros en la costa más fría e inspiradora de USA, la sensibilidad literaria de Connolly está más cerca de la fantasía oscura o novela de terror que el mundo de Raymond Chandler; aunque para mí el detective de Connolly (Charlie ‘Bird’ Parker), es un descendiente directo de Philip Marlowe, incluso comparte su nombre con el gran saxofonista de jazz… En definitva, lo que digo es que aunque Connolly no lo reconoce abiertamente (¿vendería menos por ello?), para mí esta serie de novelas se sitúan dentro del género de Terror. Al más puro estilo de los escritores victorianos clásicos del género donde una investigación sirve para enfrentarse al Mal, sí. Pero Terror.

A lo largo de los años, los libros de Parker han sido notablemente consistentes, sin apenas un fracaso para mi. Aunque algunos están escritos más intensamente que otros, lo digo ya, y con paso firme, para mí Tiempos Oscuros, es uno de los mejores logros del escritor. Aunque sí tengo que achacarle que para una historia así quizás no eran necesarias unas desalentadoras casi 500 páginas. ¿Qué pasó con la concisa novela de detectives? ¿Aún hoy en día se sigue pagando por página en USA y no me he enterado? En Tiempos Oscuros tenemos a un personaje central. Un hombre común. Jerome Burnel está obligado a llevar miles de dólares en diamantes casi siempre encima. Los maneja por trabajo. Joyerías. Y no pasa nada, habitualmente va armado, aunque sí que es algo receloso a la hora de usarlas. Pero entonces el azar altera irrevocablemente su vida cuando se encuentra con un dúo de asesinos malintencionados que intentan atraparle en una estación de servicio. Al acabar con ellos, además salva vidas inocentes y sin darse cuenta se transforma en un héroe. Jerome se irrita por esta nueva percepción de sí mismo. No lo merece. Sobre todo, cuando empieza a descubrir cuán rápido se puede destruir una reputación cuando es arrestado por posesión de pornografía infantil…

La vida de Jerome Burnel se hunde en la miseria. Su matrimonio y sus negocios colapsan y comienza una condena de cárcel de pesadilla en la que es torturado y violado por el espantoso Harpur Griffin. Finalmente liberado, un hombre roto, contacta a Charlie Parker, pues se siente perseguido y sabe que morirá en breve ahora que está libre. Desesperado por demostrar que hubo un complot contra él, pide ayuda a Charlie Parker. Hay una extraña comunidad detrás de todo. Tienen su base tras unas ruinas en la lejanía de los campos. Burnel es capturado y ante tanto delirio, Parker tiene que recurrir a la ayuda de sus amigos Ángel y Louis para intentar resolver el caso. Dicha comunidad oscura se hace llamar The Cut. Adoran al Rey Muerto. De hecho, el propio The Cut, que es un área del condado de Plassey en Charleston, es desde hace tiempo uno de los elementos, una de la principales atracciones que Charlie Parker pretendía investigar por los rumores que acontecen sobre ella.

Connolly siempre ha sido bueno en la evocación de una trama para con un lugar. Pero con The Cut, esta comunidad semi-secta autocontenida, que casi existe fuera del tiempo, el tema mola. La trama se vuelve particularmente llamativa. No sé a vosotros pero a mí me encantaron desde siempre las tramas oscuras donde unos descerebrados adoran a dioses no bendecidos y extraños de otros mundos. Incluso en el léxico de Connolly de una América fantasmagórica y de pesadilla, este es un tema recurrente y por eso sea uno de mis autores preferidos en este momento y no me pierdo ni una novedad del maestro. Tusquets Editores nos brinda cada poco sus éxitos en librerías.

John Connolly vuelve a hacerlo. Habrá otras novelas que me gusten más, otras menos, pero el mínimo que le exijo siempre lo sobrepasa. Desde una narrativa a medio camino entre el Terror y el género negro, me atrapa hasta la extenuación lectora. Mediante otros géneros utiliza el argumento del Terror como un escenario capaz de albergar misterio. Si no desea etiquetas, se lo permito, que lo llame como quiera. Para mí, es lo que es. Escritor de mi género favorito. El mejor de todos. El único que te inquieta y hace que mires a donde antes no habías mirado. ¿Y ese ruido? Parece que algo se mueve allí, ¿no? “Ese” género.

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