Reseña: Última Ronda, de Tim Powers

ultimarondaAlguien me dijo alguna vez una verdad tan grande como una casa: «Es difícil equivocarse con Powers». Claro que era una persona que sólo había leído En Costas Extrañas y Declara, para mí sus dos mejores novelas. Sin embargo, Tim Powers es de esos autores que siembra en el lector algo que incita a seguir leyendo cada titulo que publica. También otro conocido me dijo que Las Puertas de Anubis (aún me fustigo por no haberla leído) y En Costas Extrañas son sus mejores aventuras, las que mejor llegan al público “no habitual”. Al cincuenta por ciento, de acuerdo. También hay quien dice que La Fuerza de su Mirada es su libro favorito, el mejor que se ha escrito nunca. Bueno, ¿qué quiero decir con todo eso? Fácil. Tim Powers es un grande del fantástico. Sólo hay que ver que tiene público para casi cada una de sus novelas. Y en ocasiones, ha hecho bastante mella en ciertos lectores como para considerarlas lo mejor que han leido nunca. Eso es mucho decir, ¿no? Por mi parte, soy más polifriki, más un hombre del Renacimiento como me dijeron el otro día; alguien que no tiene un gusto específico, que le da a todo, que le gusta y lo prueba casi todo. Y por tanto siempre digo que de los mejores, hay que leerlo todo. Por eso tengo uno de los ojos siempre fijo en ciertas editoriales que gozan de los derechos de publicación de grandes autores. Por supuesto, Gigamesh. Que no publica muchos titulos al año, pero que los que publica, muchos, son indispensables. Así es como me acerco a Última Ronda, la reedición de una novela que hacía muchos años que no estaba disponible en nuestro país.

Última Ronda se centra en un hecho que le podría suceder a cualquier ludópata real. Bueno casi, a partir de un acto sencillo, se abre la caja de Pandora y toda una serie de sucesos fascinantes para Scott Crane, que abandonó su carrera como jugador de póker profesional hace veinte años y no ha regresado a Las Vegas, ni ha tenido cartas en la mano, desde entonces. Pero las pesadillas le preocupan cada vez más, algo sobre un extraño juego de póker al que una vez asistió en una casa flotante en el lago Mead, lo devuelven cada noche a esa ciudad mágica. Además, ese juego onírico que ganó, no terminó esa noche de 1969, no quedó ahí por que lo que estaba en juego, el precio de sus ganancias, su alma… Ahora, un terrible suceso, más extraño y peligroso de lo que jamás podría haber imaginado, depende del giro de una carta. ¿Por? Scott Crane en aquella terrible partida, cedió su cuerpo a su oponente, la actual encarnación del Rey Pescador, ese ser que ahora intercambia su consciencia entre varios cuerpos y que, para acabar de arreglarlo todo, no es otro que su… En fin, cuando pasen veinte años, el Rey asumirá su cuerpo, acontecimiento que viene precedido por una serie de lúgubres presagios y desgracias, que harán que Crane vuelva a Las Vegas para enfrentarse a ese ser. Un intento desesperado de salvar su vida y la de su familia adoptiva.

Encantadoramente oscura y convincentemente real, Última Ronda fue novela galardonada con el World Fantasy Award y con el Premio Locus en 1993 a la Mejor Novela de Fantasía. Una genial obra maestra del realismo mágico ambientado en ese inframundo arenoso y deslumbrante conocido como Las Vegas. Una historia salpicada de referencias a viejos mitos, retazos de La Tierra Baldía, de T.S. Eliot, uno de los poemas más importantes de la literatura inglesa del siglo XX.

Además de contener numerosos personajes principales y secundarios, temas generales y subtramas, y disgresiones en la teoría de la probabilidad; la novela es todo un conjunto, un maremagnum que forman un argumento de lo más curioso. Un American Gods, a lo Tim Powers. Aunque quizás sea más al revés. En otras palabras, exige una lectura atenta y atención al detalle. Leerla a trozos de media hora, como tuve que hacerlo yo, no fue quizás la mejor idea. Y de ello te vas dando cuenta casi al final. Es una gran novela que retomaré en breve pues hay mucho que me gusta de Última Ronda. En esencia, trata de las vastas y misteriosas fuerzas que transitan por el Universo y como esas formas terribles se manifiestan en nuestras vidas. Alega que aunque la vida parece caótica y carece de sentido, quizás también haya fuerzas del destino activas y decididas, antiguos dioses que existen fuera de nuestras suburbanas vidas. Por eso, catalogo Última Ronda, de Tim Powers, un libro lleno de esperanza: implica que puede haber un propósito en nuestras vidas y una forma de controlar nuestro destino, si podemos leer bien las cartas cuando nos llegan.

Tim Powers consigue un ambiente súper logrado. Todavía quedan unas cuantas novelas de Tim Powers por publicar en nuestro país, agunas de ellas inéditas, otras publicadas hace décadas… Por eso es de agradecer que Ediciones Gigamesh tenga un ojo puesto en este autor. Sobre todo, por que Última Ronda en realidad forma parte de una supuesta trilogía que continuó en 1996 con Expiration Date (sin relación directa con Última Ronda) y en 1997 con Earthquake Weather (una supuesta secuela de las dos entregas precedentes). Por supuesto, ambas inéditas en castellano.

O sea, que estoy contento. De algún modo, hay más. Con más de Tim Powers, me pongo en espera.

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