Reseña: El Peso de las Nubes Integral, de Jack Manini y Michel Chévereau

elpesodelasnubesintegralLa definición más corta pero la más certera que me vino a la mente después de leer El Peso de las Nubes es: «Una historia en dos partes, pero con personajes bien definidos, bien contados y entrañables al final. El dibujo no es inolvidable como suele ocurrir con otros álbumes europeos (¿es voluntario?), pero el arte o mejor dicho el título tiene cierto olor, cierto aire al estilo de algunos dibujantes argentinos como Trillo, Bernet, Leandro…». Y ello provoca que te adaptes bien. Dos álbumes honestos que se cierran ahora un integral, con el formato de calidad en tapa dura al que nos tiene acostumbrados siempre-siempre Norma Editorial.

La carrera por el cielo en la Argentina de Perón. Así etiqueta la editorial a El Peso de las Nubes, y es un buen lema. Jack Manini y Michel Chévereau tejiendo una historia de traiciones, aventura y aviación ambientada y narrada elpesodelasnubes01con el pulso del mejor género negro de los años 40. Yo añadiría varias cosas más, por que no sé…, he sentido algo diferente en la historia. Una trama directa, que va al grano y que se lee casi de una sentada. He sentido algo más que un guión ubicado en…, bueno, he visto y he disfrutado con lo que para mí ha sido otra forma de abordar el tema de la aeronáutica a lo que solían proponer los clásicos Buck Danny o Tanguy y Laverdure.

¿Qué he descubierto? Una historia fluida que nos traslada a la posguerra de Buenos Aires, basada en hechos reales e inspirada en la aventura del fabricante francés Dewoitine. El Peso de las Nubes está llena de romanticismo, aventura y suntuosos ballets aéreos. Michel Chévereau le da ritmo a este guión y reavive esta Argentina de la posguerra y nos transmite la visión de que realmente estamos en esos lares entre 1945 y 1952. Cuando esta tierra se convirtió en una tierra de bienvenida para los nostálgicos del régimen de Vichy y los zorros ocultos del Tercer Reich siempre con ayudas bajo cuerda.

elpesodelasnubes02El empresario Jean Vatine pertenece a la primera categoría. Habiendo participado en Pétain y con la esperanza de mantener su compañía durante la ocupación alemana, ahora refugiado en Argentina, trata de vender al gobierno su plan para un avión de combate. Se las arregla para obtener una beca del gobierno gracias a un pariente de Eva Perón, Consuela Martínez. A cambio, este último requiere que Vatine contrate a su hija Chola en la nueva compañía creada, con el objetivo de construir un prototipo para presentar. En un clima frío y con su hijo Paul, que durante el conflicto se había unido a De Gaulle en Inglaterra, los dos hombres se encontrarán gracias a la intervención de Albert, el fiel colaborador de Vatine. Por desgracia, el espectáculo aéreo organizado para los funcionarios del gobierno se convierte en drama cuando el prototipo conducido por Paul Vatine se estrella poco después del despegue… El elpesodelasnubes04empresario emprendedor se acaba de entregar a un juego seducción, intrigas y desdichas con los miembros de un equipo que casi ninguno son lo que aparentan ser.

Después de llevar ya unos años leyendo cómic europeo, de tener en mis manos grandes obras de la BD pero también otras no tan conocidas, aunque por calidad interior y exterior eso desprenden; he percibido varias cosas ya. Las sensaciones son espléndidas ante las historias que proponen. Una virtud es que puedes no ser fan o sentirte atraído por ciertos temas y cuando lees uno de esos títulos, lo devoras como si fueras seguidor de toda la vida. Para colmo, saben formar en la mayoría de los títulos, tándems de guionista-dibujante muy bien conectados. Una sincronización que a veces asusta. Algo hay en ese tema, un secreto o quizás no tanto, que en un porcentaje muy alto sale bien. Ocurre en S.O.S Bienestar, ocurre en Cuerpo y Alma, ocurre en Como hacer fortuna en junio del 40 y ocurre en El Peso de las Nubes Integral. Y en otros muchos de los últimos integrales leídos que recientemente ha publicado Norma Editorial.

elpesodelasnubes03Otro detalle muy bueno es cuando ambos autores se basan en hechos reales como es el caso, ahí lo bordan. No siempre me entero si históricamente son fieles al cien por cien, pero consiguen que te intereses por ciertos personajes de los que no conocías nada. Y hacer que el lector “ se mueva”, ya es mucho.

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