Reseña: Utopías, de Shun Umezawa

UtopíasSi sois capaces de pensar raro a veces, asustaros solo un poquito de lo que a un autor de manga se le puede ocurrir. O peor aún, si es un autor empeñado en demostrar a base de relatos, lo que para él es sería una “utopía”. Agarraos fuerte, pues eso es lo que acaba de hacer en esta pequeña antología recién publicada por ECC Ediciones, el mangaka Shun Umezawa.

Umezawa parece ser amante de los icónicos barrios de Tokyo y de los adinerados jóvenes de instituto, para hacer uso de sus fechorías. Una alegre fotografía de un optimista Japón donde lo más extraño se vuelve normal y esas calles de enorme luminiscencia deja unas grandes sombras donde también hay caminos que recorrer. Una sociedad de contrastes, con un abismo de miedos donde solo parecen sobrevivir los más fuertes de carácter. Shun Umezawa (1978), un autor del que ECC ha publicado en España Bajo un cielo como unos pantis, ahora pone a disposición su alocada pero también interesante de analizar Utopías.

Utopías04Y para entrar en vereda, quizás habría que aclarar qué es realmente una utopía. Así, rápidamente, que tampoco estamos para filosofar en una reseña. “Utopía” deriva del griego y se llega a concretar que significa “no hay tal lugar”, es decir, algo que no existe. Y de forma más actual, podría provenir de una obra de Tomás Moro en la que Utopía es el nombre dado a una isla y a la comunidad ficticia que la habita; cuya organización política, económica y cultural contrasta en numerosos aspectos con la sociedad que todos conocemos. Y de ahí hemos usado el término “utópico” para referirnos de modo peyorativo a teorías o divagaciones sin sentido, que (queremos creer) jamás llegarían a buen puerto. Pues bien, en esto último se basa exactamente esta antología de Shun Umezawa. Un compendio de historias cortas publicadas originalmente en 2006 por la editorial Shogakukan.

Utopías02En Utopías nos encontramos con un conjunto de historias cortas con el punto en común de transcurrir en un país en el que, en su búsqueda de la perfección, se pasan tres pueblos. Con un comienzo inquietante con Los días que estuve al servicio de Naomi, en el que los niños se dan envidia unos a otros por tener la mejor dominatrix… O Cuidado con el tren de tocones, una historia que prefiero que analicéis por vosotros mismos por lo exagerado de la trama, una historia que sin duda crea controversias y levanta ampollas si se expone a debates. Ufff…

Pero en otra parte más alejada ya se pasa a utopías más afincadas en parcelas de la isla de Tomás Moro. Con relatos como Tubo donde en una sociedad que ha superado la guerra y evade el tema del ejército, ahora sin embargo se excede en la protección de sus ciudadanos y comienza a penalizar a individuos que basan su existencia en la dejadez, la no iniciativa y el desinterés. ¿El sueño de todo dictador fascista? O curiosidades como Virus del odio donde los altos cargos del sistema han hecho Utopías03creer al populacho que el odio es un virus con cura si se basa en la violencia contra la sociedad…

Pueden parecer chistes de mal gusto algunas de las historias pero, también en Utopías encontraréis cuentos divertidos (de algún modo) con enamorados y de paso los típicos toques de humor nipón que siempre gustan. En general, ideas muy originales, tanto que algunas os asustaran. O no. Todo dependerá de lo recatadosque seáis como lector.

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