Reseña: Los Dalton, de Olivier Visonneau y Jesús Alonso

losdalton¡Recurrid a las fuentes! Imaginadme como un viejo de barbas blancas con los ojos desencajados sobre la torre más alta diciendo esto al populacho en mis últimos días. Así todo decrépito, y ahora comentándolo en voz baja a mis más cercanos: Recurrid a las fuentes, niñooss… Sí, por que puedo llegar a resultar cansino muchas veces con esta frase. Las mejores historias, si queréis disfrutar de lo mejor en caso, sólo tenéis que recurrir a las fuentes. En mi opinión, de ahí procede la famosa frase: «La realidad siempre supera a la ficción». Un ejemplo claro es el cómic que os reseño hoy. Los famosos Dalton sí, esos hermanos tan pedulantes como malos-malosos-malutos que intentan cualquier robo que se precie, de no ser por verse constantemente truncados por el gran Lucky Luke. Sin embargo, todos aquellos que indagaron en su día, o que de algún modo supieron aún más, los que se interesaron por “las fuentes”; todos esos ya sabíamos. Vimos más allá. Y en más de una losdaltondosocasión nos dábamos a la chulería con el comentario diciendo: «¿Sabéis? Eso ocurrió de verdad». O el recurrido “Ah sí, está basado en hechos reales”, o el más pronunciado “sí, es verdad, esos personajes existieron”.

Una gran obra nos trae como novedad Dibbuks con Los Dalton. El maestro Olivier Visonneau se alía con nuestro paisano Jesús Alonso Iglesias para recrear un suceso, una matanza, un encuentro en el que las balas silbaron como si de un huracán se tratase en un pueblecito sin miramientos. Un guión inspirado en la verdadera historia de los hermanos Dalton, bandidos de principios del Siglo XIX que azotaron la tranquilidad de un perdido pueblo del Far West.

Ese pueblo es Coffeyville, está en Kansas y se levanta entre cactus y rocosos montes. Cuando una tarde empiezan los rumores. Se cuenta en la taberna que un gran atraco les salió mal a Bob y Emmett Dalton. Sin losdalton00embargo, cinco años antes, el primero de ellos tenía una estrella en el pecho, y el segundo soñaba con unirse a él a pesar de la muerte de su hermano mayor Frank, el alguacil de su condición y disparado poco antes por traficantes de alcohol. Y ahora… ¿cómo pueden encontrarse en tal situación? ¿Al otro lado de la línea? Da igual. El rencor arde en el interior de estos hermanos azotados por tantos palos en la dura vida. Ahora, perseguidos por todos los sheriffs del país, los hermanos Dalton han decidido irse lejos pero no sin dar ante un último palo. Uno de los gordos. Robar dos bancos al mismo tiempo.

losdalton02Pero los habitantes de Coffeyville están al tanto. Se masca la tensión esa mañana. Sobre todo, cuando reconocen a dos de los hermanos entrando en el pueblo, armados hasta los dientes. No es cuestión de dinero. Es cuestión de honor y amor por la tierra que pisas. Todo un pueblo intentará frustrar el atraco pero también todo un pueblo se convertirá en un baño de sangre.

Los fanáticos del cómic europeo deberían encontrar algo que celebrar en la publicación de este díptico que Dibbuks publica en formato integral. Lejos de la atmósfera de Lucky Luke, Olivier Visonneau invita a los lectores a descubrir una historia amarga en un país en construcción, donde la ley suele ser una idea, un espíritu. Inspirado libremente en la verdadera existencia de Los Dalton, describe el lento descenso de tres hermanos losdalton01que, a pesar de su deseo inicial de respetar y hacer cumplir la ley, sucumben ante los cantos de sirena.

Personajes bien descritos y diálogos con percusión. Un volumen rítmico y cautivador gracias a un gran guión y a un fenomenal dibujo en línea semi-realista del cada vez más recomendable Jesús Alonso (El Fantasma de Gaudí). Una inmersión exitosa en uno de los mitos (ciertos) del Lejano Oeste.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *