Reseña: Solenoide, de Mircea Cărtărescu

solenoideDespués de leer la última novela de Mircea Cărtărescu, queda una enorme inquietud fruto del desasosiego. Es de esos títulos tan enormes, que no esperas en titulares pero que gracias al boca a boca va ganando amplitud. Es por ello que desde aquí os recomiendo enormemente obtener Solenoide y sumergirsee directamente en ella. Lo que te llevará a conocer a uno de esos asombrosos personajes literarios que sólo a la gracia de un buen autor inspirado, se consigue ver/leer/acompañar una vez cada década.

Como mucho.

Me permitiré ser escandalosamente obstinado y directo sobre lo que se cuece: Solenoide es la novela surrealista más grande jamás escrita. Toda una serie de acontecimientos tan reales como paradójicos que podrás encontrar en el gran volumen escrito por Cărtărescu. Y por si esto no fuera suficiente, Solenoide es también en mi opinión una de las cuatro grandes novelas del Siglo XXI que exploran el tema de la cuarta dimensión. Después de El Troiacord, de Miquel de Palol, Against the Day, de Thomas Pynchon y Jerusalem de Alan Moore. Y eso que puedo asumir que Solenoide está lejos de ser perfecta en cuanto a mi gusto, pues no evita los escollos habituales de las novelas largas y ambiciosas. Sin embargo, aunque en ocasiones sea repetitiva y egoísta, tiene ese no-sé-qué-que-qué-sé-yo, que te sumerge en la trama tan relativamente rápido que deja sin aliento. Y como quieras acaparar todos los detalles incluso puedes marearte. Puedes llegar a obcecarte con este guión tan bueno que no solo como lector, sino también como escritor, quieres empaparte de todo y no pasar nada por alto. Aun más después: cuando cierras el libro y te sale un… ¡Dios, ya no escriben así!

Reseñarlo no es tarea fácil, pero intentaré hacerlo lo mejor posible. En pocas palabras, Solenoide se presenta como un manuscrito de un escritor fracasado que enseña rumano en una escuela primaria en Bucarest. Este tipo odia su trabajo y desea encontrar una ruta de escape desde el confinamiento de su cuerpo y el mundo tridimensional que consigue a su alrededor. Como en su poema épico The Levant, Cărtărescu incluye muchos detalles biográficos en Solenoide. El narrador sin nombre, el momento a una velada literaria en la Facultad de Letras en la que el aspirante a autor lee su largo poema con la esperanza de que inicie su carrera literaria… Pero también el autor frustrado ante el fiasco, cuando la audiencia desgarra pieza por pieza su trabajo. Provocando demás que el atribulado profesor abandone sus ambiciones literarias para siempre.

Entonces se nos plantea un protagonista que pasa a tener una vida mediocre de maestro de escuela, mientras que su otra versión se convertirá en un escritor exitoso en un mundo alternativo creado por la recepción positiva de su poema con la que su gozo toca el cielo. O no. Pues aunque el manuscrito del escritor fallido no está destinado a la publicación; está allí para aportar su búsqueda del escape. Ese viaje metafísico que se narra a través de los recuerdos de la infancia, los relatos de la vida cotidiana en la escuela que enseña y el absurdo de la existencia bajo el régimen comunista en Rumania. Una vida de extractos de diarios personales, descripciones de sueños y alucinaciones, más fragmentos de sus experimentos literarios infructuosos.

Solenoide es más que una experiencia. De hecho, en más de una ocasión, el narrador enfatiza que lo que estamos leyendo no es una novela. Quizás por sentirme desde que nací un aspirante a escritor (sentimiento que no me abandonará mientras viva), quizás por eso y otras cuantas cosas más, Solenoide me ha afectado en demasía. Me la he creído. Desprende sentimientos muy certeros para conmigo. El fracaso está a un paso siempre, los que tenemos una edad ya lo vemos demasiado claro. Pero ese «fracaso» al que hay que temer, es ese monstruo llamado derrotismo, el que te sopla en el oído que no luches, que te absorbas, que te desprendas de toda obligación pues ¿qué obligación vas a tener en un mundo que te da la espalda?

Solenoide es fuente importante de conocimiento arcano. Incluye momentos grandiosos como la narración sobre el sanatorio. Una pieza morbosa y fascinante que se podría leer como una versión infantil de La Montaña Mágica. Por eso, a día de hoy, Solenoide es la novela que más me enorgullece recomendar. Permítanme: la recomiendo con todo mi ser. Por encima de muchos clásicos incluso.

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