Reseña: Ciudadano de la Galaxia, de Robert A. Heinlein

CIUDADANO_DE_LA_Galaxia_TD_31.inddPublicado en 1957 por los hijos de Charles Scribner y registrado ese mismo año por Robert A. Heinlein, Ciudadano de la Galaxia fue el décimo de los Heinlein Juveniles y eso que para la época no es que fuera considerado un título para chicos o chicas; tened en cuenta que tiene lugar en un futuro muy lejano donde la humanidad se ha extendido ampliamente a través de la Galaxia. No obstante, el prota ronda los diez o doce años de edad al comienzo de la historia, se llama Thorby, y a todos los efectos es un niño que vive en un planeta donde a pesar de estar situado en un futuro lejano, la organización social se asemeja bastante a la de la antigua (agarraos fuerte), a la de la antigua Babilonia.

Ciudadano de la Galaxia abre con una subasta de esclavos donde Thorby es el objeto de venta. En una escena tan repugnante como cómica, Thorby se ve vendido a un mendigo. ¡Vendido a un mendigo! Alguien sin un centavo llamado Baslim, un señor que parece estar solo un paso por encima de la esclavitud… La primera parte de la historia se refiere a la evolución de una relación maestro-esclavo en una relación padre-hijo durante el cual Thorby descubre que Baslim el mendigo para nada es lo que parece. Es a medida que pasa el tiempo y Thorby se va convirtiendo en adolescente, que su jefe y maestro le va dando una serie de mensajes al chico. Mensajes para entregar a personas cercanas al espacio-puerto cercano en el que viven. Ahí es donde Ciudadano de la Galaxia se vuelve una novela tremendamente atractiva e interesante pues a través de estos viajes, Thorby empieza a entender (o a sospechar) que Baslim está involucrado en algún tipo de actividad encubierta e ilegal de algún modo. En especial, por lo último vivido: Baslim utiliza la hipnosis para darle a Thorby un conjunto de complejas instrucciones que se utilizarán en caso de que algo le suceda…

Ciudadano de la Galaxia es una novela de Ciencia Ficción del escritor estadounidense Robert A. Heinlein, uno de los grandes maestros del género, autor también de mi amada Starship Troopers. Ciudadano de la Galaxia fue originalmente serializada en la revista Astounding Science Fiction en los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 1957. Una de las joyas de la CF en mi opinión olvidada a la hora de ciertos rankings o menciones de mejores títulos escritos de la Ciencia Ficción clásica. Algo olvidada pero que Ediciones B en su magnífico sello Sin Límites vuelve a poner en el cartel para que todo aquel gran aficionado la disfrute, si aún no fue el caso, quiera recuperarla o recomendablemente regalarla como indispensable que es.

Una historia fuertemente influenciada por el Kim, de Rudyard Kipling, con el tema de la esclavitud como una institución aborrecible pero persistente como uno de los temas principales de la novela. Heinlein lo reconoció claramente en su día en sus múltiples formas y lo odió con la misma claridad. La esclavitud está en la primera página del libro y en la última, y estoy convencido de que Heinlein no consideraba la esclavitud como una institución muerta sino como algo que debiera cortarse a tiempo o duraría muchísimos años en el futuro.

La lealtad personal y familiar es otro tema abordado por Heinlein en este libro. Thorby siente lealtad hacia Baslim y la necesidad de seguir sus instrucciones mucho después de saber que… Bueno, no quiero desvelar nada más de esta tremenda trama. Sólo recomendar la obra hasta sus cimientos. Pues hay mucho más aquí de lo que parece. Un gran clásico, a un precio magnifico y con una bellísima portada; ahora en una edición de coleccionista que es guapa se mire por donde se mire.

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