Reseña: Los Muertos Vivientes #27. La Guerra de los Susurradores, de Robert Kirkman, Adlard y Rathburn

muertos_vivientes_27_1Lo peor de una saga como Los muertos vivientes son las largas esperas entre número y número.

El final del número 26 nos dejaba pendientes del estallido de una guerra que amenazaba con ser cruenta y sin cuartel. La guerra de los susurradores nos trae exactamente eso y es todo lo que esperábamos e incluso me atrevería a decir que algo más. Probablemente el mejor número de entre los últimos.

Es complicado escribir esto sin desvelar detalles de la trama pasada, aviso. Aquí comenzamos con Negan llevándole un obsequio a Rick. En una bolsa. De la que gotea sangre. Y bueno, a partir de ahí ya no hay vuelta atrás. Los susurradores quieren venganza y Rick está dispuesto a hacer lo que sea con tal de defender Alejandría. Incluso concederle a Negan su ansiada libertad, vigilada, por supuesto.

No creo que sorprenda a nadie al decir esto: a pesar de tener un papel secundario, Negan vuelve a robarse cada secuencia en la que sale. Los intercambios con Dwyght son fantásticos y su presencia en el campo de batalla es magnífica. De hecho, hay un reencuentro largamente esperado y… bueno, un desenlace interesante que seguro que arrancará más de una carcajada.

Rick sigue manteniendo un perfil bajo en este tomo. Toma las decisiones y poco más. La acción transcurre lejos de él, y tenemos mucha y sangrienta. Varios personajes pierden la vida en este tomo. Y es que lo susurradores no se limitan a atacar de frente. No han sobrevivido durante todo este tiempo sin recurrir a tácticas inesperadas. Y eso es lo que hacen, poniendo a nuestros protagonistas en más de un aprieto.

Al mismo tiempo, en este número Kirkman ya nos va dejando entrever por dónde puede que vayan las cosas una vez termine esta guerra (que por cierto está lejos de acabar). Y es que tenemos cierta interacción con las otras comunidades, y lo que sus decisiones implican para el resto, sus relaciones y demás.

Los problemas están lejos de acabar, pero claro, esto es Los muertos vivientes y ya nos esperábamos que las cosas no iban a volver a su cauce con facilidad. Por desgracia, esa trama que se iniciaba en el número anterior con Eugene y la radio queda aquí un poco en pausa por necesidades bélicas. Tengo ganas de que regrese porque me da la sensación que de ahí puede salir algo muy interesante.

Lo malo, claro, es que ahora toca esperar.

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