Reseña: Antes de que los cuelguen (La Primera Ley II), de Joe Abercrombie

antesdequeloscuelguenLa frase que da inicio a este segundo volumen de la trilogía La Primera Ley es bastante reveladora: «Hay que perdonar a los enemigos, pero nunca antes de que los cuelguen». Tras el final del primer volumen (La voz de las espadas) estaba bastante claro que las cosas se iban a poner tensas. La Unión está en guerra contra Bethod, el hombre que se hace llamar “El Rey de los Hombres del Norte”, y al mismo tiempo en el sur los gurkos pretenden reconquistar la ciudad de Dagoska aprovechando que La Unión tiene a todas sus tropas en el norte.

La trama de este segundo volumen está dividida en tres corrientes bien diferenciadas. Por un lado tenemos a Glokta, enviado a Dagoska para asegurarse de que la ciudad no caiga y a descubrir qué fue del anterior supervisor, que desapareció en misteriosas circunstancias. Aquí nos encontramos con una trama variopinta, con un misterio por resolver y con lo que parece una misión imposible. Los gurkos se encuentran a las puertas de la ciudad y el ataque es inminente. Las defensas son pobres, los hombres escasos, las posibilidades de recibir refuerzos nulas y por sui fuera poco, es evidente que hay algún traidor en la ciudad. Desde el principio, Glokta sabe que ha sido enviado allí a fracasar y a morir… con su peculiar forma de afrontar las cosas, Glokta hará todo lo posible por cumplir con su misión, aunque esté condenada al fracaso.

En segundo lugar tenemos al Coronel West en el norte, y a Sabueso, Tres Árboles, Dow, Tul y Hosco. Aquí las cosas no parecen estar en mejor lugar que en el sur. Añadámosle un poco de frío y nieve. El aroma de la guerra viene solo y en esta parte de la historia vamos a ver grandes batallas, alianzas peculiares, sufrimiento y mucha sangre.

Y luego está la tercera trama del libro, la que se roba la mayor parte del tiempo y que es probablemente la que más espera el lector. La compañía encabezada por el Primero de los Magos y que lleva en sus escasas filas a personajes tan distintos entre sí como son el Sanguinario, Jezal, Pieslargos, Quai y Ferro. Aquí es donde Abercrombie demuestra que es un maestro en la creación de personajes (ojo, creo que Glokta es uno de los mejores personajes del libro, y personalmente me fascina Sabueso también). Aquí tenemos una compañía de seis integrantes en la que la mitad odia a la otra mitad. El desarrollo de las personalidades de estos personajes es sublime, sinceramente. Y el viaje que Abercrombie realiza con ellos, cómo utiliza a Nuevededos para hablarnos de la necesidad de generar confianza, cómo viaja con Jezal desde el orgullo más desagradable, o cada aportación de ceño fruncido por parte de Ferro…

Los motivos del viaje se nos van explicando a medida que la historia avanza, pero es el viaje en sí, la forma de pensar de ellos, la manera en que las circunstancias les van cambiando sin remedio… aunque solo fuera por esto el libro ya me parecería magnífico. Si además contamos con los tambores de guerra que resuenan en el norte y en el sur, malos tiempos para La Unión… Buenos tiempos para los lectores de libros de Fantasía.

Desde luego, Antes de que los cuelguen es una lectura apasionante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *