Reseña: Demon Integral Vol.1, de Garth Ennis y John McCRea

DemonEn 1990, DC lanzó una serie en solitario dedicada a Etrigan, el Demonio y su anfitrión Jason Blood. Un personaje escrito inicialmente por Alan Grant con dibujos de Val Semeiks cambió de escritorio, personalidad y objetivos y siguió viendo luz y oscuridad de la mano del siempre alocado y recomendable Garth Ennis con dibujazos de John McCrea. Aunque también tuvo un número alto de guionistas invitados la serie, y nunca fue igual a lo que Grant había escrito anteriormente para con el personaje. Sólo ese detalle de que el demonio hablaba en verso… Sí que es verdad que Grant tuvo una actitud más caótica y sardónica con el personaje pero tenía ese toque de Lobo en el que el cómic a veces se metía en ciertos berenjenales políticos muy similares a las parodias. En definitiva, ahí estaba la clave para el gusto y desenfreno. Anteriores versiones parecían serias comparadas a lo que Garth Ennis empezó a hacer hasta su número Demon00cuarenta.

¿No queríamos reediciones de cómics clásicos en formatos integrales de calidad? ECC Ediciones oye nuestros ruegos y nos presenta al Demon de Garth Ennis. Todos los números de su famosa etapa con el personaje. Un primer volumen de dos que presenta los números #40 y del #42 al #49 junto a The Demon Annual #2, que incluye el origen y las primeras aventuras de su aclamado y superpoderoso asesino a sueldo, Hitman.

Toda una joya a tener/devorar/poseer. Fue ponerme con él y “comermelo” como alma que lleva el diablo. Se lee en un pis-pas de lo Demon02buenísimo que es. Tiene ese toque cómico-ameno-humorístico de las obras Ennis pero sin alejarse mucho de lo que siempre propuso Alan Grant con Lobo. Otro personaje con el que sonrío de solo recordar sus aventuras… Y a esos recuerdos de risas internas y momentos de donde estaba yo cuando lo leí, se ha unido Demon. Para que veáis que uno no puede saber de todo, ni siquiera recordaba que el demonio más cabrón que he conocido en el mundo DCcíta residía en las infames calles de Gotham City. Donde tampoco es que abunden los santos inocentes. Batman no para, ¿no?

Demon01La corrupción rezuma por todos sus rincones y la fruta podrida que esconde, resulta demasiado tentadora para los moradores del Inframundo, desdeñando por completo las leyes de Dios y las del hombre. Y como tal provocación no puede quedar impune, un enardecido diablo está listo para restaurar el equilibrio del terror. Los amos del estertor más horrendo, acaban de nombrar a Etrigan, nada más y nada menos que Sicario del Infierno. Garth Ennis y el legendario John McCrea, lo hacen genialmente bien contándonos el origen y las primeras aventuras del aclamado y maldito Etrigan. Durante casi dos siglos, Jason Blood ha servido de prisión viviente, de cuerpo recipiente, para este alma infernal. A cambio de su longevidad, debe soportar la carga de Demon03liberar a Etrigan para luchar contra los más horrendos seres tanto aberraciones como humanos, aunque de esto último quizás haya más en la tierra de Belcebú como es Gotham. Encontramos así presentadores de televisión a punto de volarse la cabeza, reuniones de demonios para debatir el futuro de unas almas, historias bélicas y westerns que nunca pueden faltar en la obra de Ennis; pero también iglesias profanadas, exorcismos, personajes desmembrados, protagonistas aletargados que caen bien, héroes del atardecer, mucha sangre salpicando a un monstruo shakesperiano, gángsteres con colmillos, anuncios sagrados que quieren tu cuenta bancaria, el Comando de los Chicos del Coro, el Bicho-Que-No-Puede-Morir y conflictos de pareja por embarazos Demon04deseados o no. Ah, y un maravilloso fantasma llegado del Lejano Oeste.

Se nota que Garth Ennis llegaba a la serie descendiendo directamente desde su Hellblazer. Por eso, el irlandés transforma al personaje en algo más horrendo, convirtiendo la serie en una antología de alocados y divertidos relatos en los que abunda un muy digno humor negro y un sentido del homenaje perturbador respecto a otros cómics, personajes o películas bélicas y del oeste, entre otros temas fetiches. Además de que Ennis y McCrea crearían aquí a Hitman, un personaje secundario recurrente en sus historias, que gracias a su carisma, telepatía y visión de rayos X, se ganaría el derecho a gozar de serie propia… Y convertirse en otro de los ruegos que muchos hacemos a ECC Ediciones para que se recupere su obra en un digno formato integral.

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