Reseña: El Horla, de Guillaume Sorel según el relato de Guy de Maupassant

TAPA HORLA ES.inddDespués del éxito que supuso Los últimos días de Stefan Zweig, Guillaume Sorel en 2014 decide adaptar uno de los relatos que más ama, de los más conocidos entre los amantes del Terror clásico francés, hablo sin duda de los intrigantes hechos narrados en El Horla, de Guy de Maupassant. Una historia que me dejó K.O hace…, pues puede hacer la friolera de veintiún años cuando recuerdo haberlo leído en una pequeña edición de un periódico, en una garita mientras realizaba el servicio militar. Es por eso que animo constantemente a tanta gente a leer. Sin duda, uno de los poderes de la lectura es que aviva la mente, la anima y  refuerza en el simple recuerdo de: «donde estaba yo, cuando leí esto».

Recuerdo también que el relato de Maupassant me dejó estupefacto y me llenó de inspiración para crear mi propia idea, que un par de años después publiqué. Pero eso es lo de menos aquí. Maupassant consta como uno de los grandes autores y es reconocido entre ese no tan grande círculo de lectores de Terror clásico. Sin duda, lo conocen. Y conocer a Maupassant, sus desvaríos como buen francés acaudalado elhorla03y bohemio del siglo XIX, es conocer que fue un autor que basó su obra más especial en relatos cortos, aunque cuentan en su haber seis novelas. No obstante, conocer a Maupassant es sin duda conocer su relato más conocido: El Horla. Una obra que como os decía, el gran autor francés de la BD Guillaume Sorel, decide adaptar al formato cómic europeo en todo su esplendor. Es decir: gran formato, dibujo detallado e ilustrativo y un manejo del guion claro y conciso.

Con un comienzo cargado de paz y tranquilidad mostrándonos como el protagonista, un aburguesado señor residente en su mansión junto al gran río francés donde los animales de costa apaciguan aún más la serenidad; todo se va tornando en desgracia de la noche a la mañana por los inquietantes momentos iniciales donde el gato del señor tiene su papel protagonista mostrando sobresaltos y temores, indicios, de no estar viviendo en un lugar sosegado… Un momento genial trasladado bien al cómic pues recuerdo como uno de los puntos fuertes de Maupassant era llevar al lector esa reflexión sobre lo irracional en un momento de positivismo…

elhorla02El narrador lleva una vida apacible a orillas del Sena, en Normandía, algunos barcos procedentes de Brasil transitan la costa, esos barcos llenos de marineros de un país famoso por amar la magia extraña…, un desfile de barcos que trazan su camino a París o hacia mar abierto. De pronto, una serie de fenómenos extraños quebrantan la tranquilidad del señor. Despierta en la noche sintiendo una fuerte presión en el pecho, cree ver una silueta sobre él que le roba el aire. Días después nota que alguien bebe de su botella en su mesita de noche, algunos objetos desaparecen, otros aparecen rotos y una mano invisible recoge una flor. Intentando evitar el estrés sale a cenar con familiares, a charlar, a fiestas elhorla05ausentes de soledad. Pero cuando regresa un nuevo hecho le acomete. Cree estar volviéndose loco. Demente. Se convence de que un ser sobrenatural al que llama El Horla, vive bajo su techo y le está oprimiendo hasta descender a los infiernos. Hasta que un día exhausto, decide enfrentarlo. Uno de los dos borrará al otro del plano existencial. La locura, a un paso.

La obra de Guy de Maupassant, pese a estar basado en cuentos, es muy extensa. Creo recordad que se le atribuyen unos trescientos relatos, siendo el primero Bola de Sebo (1880), el más aclamado. Aunque a mí en particular junto a El Horla, el que más me ha gustado y recuerdo de todos los leídos es La Muerta. Y no cuento nada de él elhorla04por si algún día lo leen o lo encontramos adaptado al cómic por el maestro Sorel. Créanme, lo merece mucho-mucho.

Guillaume Sorel debe saber tanto o más que nosotros sobre el autor pues no es ninguna desfachatez dedicarle una obra al portentoso relato El Horla. Cuento narrado con un estilo ágil y nervioso, repleto de exclamaciones y signos de interrogación. Viñetas con una frase «Tengo miedo», que meten al lector el horror de la presencia obsesiva de locura y muerte constante. El desvarío y lo sobrenatural. Todo ello mostrado de forma solemne con grandes dibujos y diálogos adaptados en este tomito único que publica Ponent Mon.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *