Reseña: Arcadia, de Iain Pears

Arcadia¿Cómo no apreciar la belleza de una historia de Fantasía mezclada con otros muchos géneros? En especial, si está muy pero que muy bien escrita. Un espectáculo fantástico, un ambicioso aglutinamiento de hechos que completan un todo. Una construcción de la trama tan bien labrada de principio a fin, que asusta. Asusta. Desde que te pones a leer Arcadia, la nueva obra de Iain Pears, tienes la total sensación de estar leyendo un clásico de los que todo el mundo recomienda o recomendará en un futuro. Pese a ser una novedad reciente. Arcadia vio la luz en 2015 pero ahora Espasa la edita en español para el disfrute del mejor amante de la literatura fantástica.

Si no os suena, para nada penséis que Pears es un novato queriendo hacerse un hueco en el mundillo. Ufff, todo lo contrario. Iain Pears (1955) es un distinguido señor inglés con unas cuantas obras en su haber. Además de historiador de arte, novelista y periodista. Un autor que alcanzó el reconocimiento literario con su primera novela La cuarta verdad (1997), traducida a varios idiomas y que en nuestro país publicó Salamandra. Una novela muy recomendable también por su originalidad, ya que presentaba cuatro versiones consecutivas diferentes de los mismos acontecimientos. Además, Iain Pears también cuenta en su haber con su propia serie detectivesca. La que protagoniza el detective e historiador Jonathan Argyll que trabaja con dos miembros del ficticio Equipo de Arte Italiano. Cuenta ya con siete novelas dicha serie.

Como buen escritor inglés, al escribir Fantasía, las comparaciones con los consagrados J.R.R Tolkien y C. S. Lewis son inevitables. Homenajes, sólo eso. Como joyas entre el fango suelen aparecer novelas como Arcadia las cuales pienso que dichas comparaciones le hacen más mal, que bien. Arcadia es original a su modo y todo lo que sea hacer referencia a esos grandes autores, es casi decirle al incauto público que van a encontrar una historia parecida a las ubicadas en la Tierra Media o Narnia. El lector que busca muchas veces eso, lee de pasada las recomendaciones, y puede quedar defraudado…

Arcadia es intrigante y te hace ver desde muy pronto que estamos ante un autor con un enorme talento narrativo. Con el don de la imaginación, de crear una trama en la que perdernos, soñar, imaginarnos allí o sufrir junto a los protagonistas… ¿Hay algo más poderoso que tener ese don de la narración, ese poder de trasladar a otras mentes a mundos distantes o hacerlos viajar en el tiempo de forma constante con cada una de sus obras? Todo el mundo ama las historias, y las historias sobre el poder de las historias son particularmente atractivas para los amantes de la lectura. Como sucede, una de las historias entrelazadas en la nueva novela de Iain Pears está ambientada en una utopía arcaica en la que las figuras más poderosas de la sociedad son los propios Narradores. Si sois amantes como yo de las tramas singulares y donde suceden bastantes hechos dispares e insólitos; vais a amar Arcadia… y todo lo que hay detrás.

La utopía que encontramos en Arcadia nos lleva a Oxford, pero a una Oxford de los años 60, a priori. El profesor Henry Lytten, que una vez fue espía en la guerra, ahora pasa los sábados en el pub con unos cuantos colegas que intercambian páginas de las obras que están escribiendo actualmente. (¿Os suena la referencia de este hecho, lo mismo que hacían Tolkien y Lewis con sus amigos? Pues eso. Es sólo un guiño). Y sabemos más del profesor Lytten. Te vas enterando de que ha estado tomando notas sobre una agradable sociedad feudal, notas con las que pretende elaborar algo grande, ¿algo similar? Algo REAL.

Rosie es una joven de quince años. Vecina del profesor. Viene a alimentar al gato de vez en cuando. Un día se inmiscuye hacia la parte trasera de la casa del señor Lytten y se encuentra con un idílico mundo bajo una pérgola que, sencillamente no debe estar ahí… Mientras tanto, una investigadora inconformista llamada Angela Meerson ha creado un dispositivo, el cual su organización y su jefe piensan que es un medio para explorar universos paralelos, pero que Meerson se da cuenta que en realidad, es una máquina para viajar en el tiempo. Y como a capar se aprende capando, lo demuestra viajando hacia los confines donde curiosamente tiene un romance con Henry Lytten durante la guerra… Pero una vez que Rosie entra en ella, el mundo se expande y por razones inexplicables cada vez que se usa, se pone en peligro el presente. Así comienza una compleja travesía que salta entre mundos y con bastantes momentos de épica.

Las páginas de Arcadia pasan fácilmente ante tus ojos y no puedes hacer nada por evitarlo. Sin duda, ya tengo nuevo libro que recomendar para los que me preguntan por buenas obras de Fantasía, entretenidas y para devorar. Con argumentos en los que poder navegar a través de diferentes época de nuestra historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *