Reseña: La Pianola, de Kurt Vonnegut

lapianolaAl igual que la música, la Ciencia Ficción es un arma fácil y certera para los escritores, vía libre para criticar las desigualdades y ciertos estamentos sociales. O para simular de algún modo lo que podría deparar al ser humano, por lo que pudo pasar si aquella vez hubiera o hubiese ocurrido que…, o decenas y decenas de ramales distintos como tan diferentes pueden ser las aleatoriedades del destino o los acontecimientos de nuestro pasado. Un lugar donde manda en trono de hierro la famosa «distopía», un concepto, subgénero o temática donde retratar los males de una sociedad ficticia (o no), un lugar de naturaleza real ya que tiende a partir de un fundamento verídico para reflejar su trama. O una naturaleza irreal (utópica, suele ser) donde describir estados sociales y/o políticos ilusorios e imaginados.

La mayor parte de las distopías describen sociedades que son consecuencia, de tendencias sociales actuales y que llevan a situaciones totalmente indeseables. Surgen como obras de advertencia, o como sátiras…, que muestran tendencias hacia finales apocalípticos para el ser humano y a veces para la vida en la Tierra. Sí, sé lo que estáis pensado, ejemplo claro: 1984, de George Orwell.

La Pianola, publicada en 1952, fue la primera novela del escritor estadounidense Kurt Vonnegut. Representa una distopía de la automatización, describiendo el impacto negativo que podría tener sobre la calidad de vida. La historia tiene lugar en una sociedad de un futuro cercano, una sociedad que está casi totalmente mecanizada, la cual hunde laboralmente al ser humano ya que elimina la necesidad de trabajadores en masa. Una mecanización generalizada que crea conflictos entre la clase alta rica -ingenieros y gerentes que mantienen la sociedad en marcha- y la clase baja, cuyas habilidades y propósito en la vida vienen a ser reemplazados por máquinas. El libro se centra en un futuro próximo que se situaría justo después de una Tercera Guerra Mundial. La historia está muy bien labrada, tanto que sesenta y cinco años después, asusta por lo premonitoria y similitudes para con nuestra actualidad. La novela cuenta como la gente de a pie luchaba en la guerra mientras gerentes e ingenieros de la nación estadounidense se enfrentaban a una fuerza de trabajo y reposición sin personal. Por lo que optaron por desarrollar ingeniosos sistemas automatizados que permitieron que las fábricas funcionaran con muy pocos trabajadores.

La Pianola comienza diez años después de esa guerra, cuando la mayoría de los trabajadores de la fábrica ya han sido reemplazados por máquinas. La clase obrera se divide en barrios donde viven los no gerentes ni ingenieros, cada uno a su lado del río. La trama desarrolla dos líneas paralelas a su vez que convergen brevemente al principio y al final del libro. Por un lado, Vonnegut se centra en el protagonista Paul Proteus, un inteligente doctor, gerente de una fábrica de Ilium Works durante más de treinta y cinco años. La otra línea del argumento gira alrededor del Shah de Bratpuhr, un líder espiritual de seis millones de habitantes en una nación distante y subdesarrollada. El propósito del autor era hacer ver al lector dos perspectivas diferentes del sistema y los maltratos. Uno emblemático del sistema y una de forastero aunque con una mirada hacia el interior. Paul es a todos los efectos la encarnación viva de lo que un hombre dentro del sistema debe esforzarse por ser. El Shah es una insignia para una diferente cultura, a la que se aplica un contexto muy diferente. El libro utiliza la ironía y el sentimentalismo, que se convertirían en sellos de identidad de las obras posteriores de Kurt Vonnegut.

La Pianola se diferencia de otras obras con la misma temática en que los oligarcas no son capitalistas sino ingenieros. El maestro Vonnegut mantiene su futuro más cerca de este nuestro presente. Más que el narrado en Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, por ejemplo. Vonnegut logra hace una perfecta sátira, una situación que soporta mejor el paso del tiempo. Además, la historia se cuenta de una manera hábil y viva cuando se refiere a Paul Proteus, el infeliz en su propio papel y cada vez más consciente de que las masas están siendo degradadas; uniéndose y convirtiéndose casi al final en un líder nominal de una organización revolucionaria. Esta parte me encantó.

Tenemos así un libro menos serio que los antes mencionados, más llevadero, ágil de leer como buscamos hoy en día, y de la mano de un profeta de ojos agudos como fue el desaparecido maestro Kurt Vonnegut. Un titulo indispensable para todo lector activo que se precie.

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