Reseña: Los Sauces, de Algernon Blackwood

Los saucesEn la originalidad, en lo minucioso, en la curiosidad y mimo, está lo bello de cualquier arte. Y en editar (sí, editar libros también es arte), también se puede ser original y destacar por ello. Hermida Editores es un ejemplo claro de ello, publica libros en cualquier tamaño, pero a mí me llama la atención lo que está haciendo con ciertas novelas cortas de grandes autores y cómo las pone a disposición del lector como si de grandes tomos o novedades se tratase. Obras menores en tamaño pero grandes en calidad, que de otro modo sólo podrías conseguir en antologías variadas casi perdidas en el tiempo. Darles una oportunidad. Dárselas al lector. Lanzarlas al candelero. Que no se pierdan. Tiene de bueno que así, sí es tu primera vez con el autor, pues pruebas y si no te gusta, no se te va económicamente la vida en ello. Además de ocupar menos espacio, y poder hacerte con escritos de autores de calidad, sin tener que “comerte” otros por fuerza.

Algernon Blackwood (1869 – 1951) fue un prolífico escritor inglés conocido sobre todo por sus creaciones de horror sobrenatural. Aunque Lovecraft pensaba que Blackwood era un maestro de las ghosts stories (historias de fantasmas), Blackwood no sentía demasiado afín por lo que escribía Lovecraft. El conocido crítico S. T. Joshi declaró que la colección de cuentos cortos Incredible Adventures, de Blackwood, fue la primera antología de relatos extraños publicada en nuestro pasado siglo XX. Junto con Alfred Kubin y F. Marion Crawford, entre otros, Blackwood ayudó a inaugurar la era moderna de ficción sobrenatural.

En su novela corta Los Sauces (The Willows, 1908), hace un trabajo formidable y es capaz de hacer sentir al lector un tremendo malestar, el mismo que es generado por la ambigüedad de un “simple” bosque en penumbra, demostrando como se puede escribir sobre lugares silvestres o rurales y hacerte pasar verdadero miedo. Lovecraft, encandilado con su obra, lo calificaba de «maestro absoluto e incuestionable de la creación de atmósferas inquietantes», además destacaba (al igual que yo y muchos otros que reseñaron la obra), su enorme capacidad para evocar ese terror que como seres vivos llevamos dentro ante una zona apartada, desolada, donde el terror sólo espera, con paciencia, a ser despertado. La trama narra como dos amigos están a medio camino en un viaje de canoa por el río Danubio. A lo largo de la historia, Blackwood personifica el ambiente circundante: el río, el sol y el viento, y los impregna de un poderoso y en última instancia amenazante carácter. Lo más ominoso son las masas de sauces densos, desordenados y amenazadores, que: «… se movían por su propia voluntad como seres vivos, y tocaban, por algún método incalculable, mi propio sentido de lo horrible…». Poco después de desembarcar de su canoa, comienza el verdadero agobio el verdadero horror… Después de ver un extraño cambio en los sauces plateados que cada vez se vuelcan más sobre ellos e inundan el valle, en un momento dado, los dos hombres ven una silueta en un barco. Entre la neblina, en el cercano horizonte, la sombra de un hombre parece estar advirtiendo a los dos…

Algernon_BlackwoodLos Sauces fue la más destacable obra publicada originalmente como parte de su colección en 1907, la llamada The Listener and Other Stories. Es uno de los trabajos más conocidos de Blackwood y ha influido a cientos de escritores y guionistas de cine. Es sin duda un ejemplo de horror moderno, temprano, el cual conecta perfectamente con el lector desde el primer momento.

Y conectar con el lector en una historia de terror, es muy mala-buena cosa.

One comment

  1. Antonio Moreno dice:

    Me regustó, juando! Algo había escuchado de este autorsote. Soy fan del maestro de Providence, peor no me niego a leer otros masters del género. Regracias mil, por refrescarme la memoria sobre el señor bosque negro, je!

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