Reseña: Babujal, de Darío Vilas

babujalDarío Vilas es uno de esos escritores a los que hay que seguir la pista, uno de esos autores que merecen mucho más de lo que venden, de los que cuando descubres se te cuelan entre los huesos y generan raíces allá donde nacen las sensaciones. A nadie debería extrañarle que ganara el premio Nocte con El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas (que me gustan a mí los títulos largos…) hace unos años.

Su siguiente incursión literaria tras hacerse con el galardón fue la fantástica El tiempo como enemigo, que publicó con Editorial Base y que reseñé en su momento en esta misma página. Tras eso vino una colección de relatos ciertamente… peculiar. De título Cacahuete, contenía varias locuras salidas de la mente de este gallego y era un experimento de lo más disfrutable. Y ahora ha regresado a la novela con Babujal, un título que puede sonar extraño a quien no reconoce la palabra o a quien no ha leído El tiempo como enemigo.

El Babujal que da título a la novela es, para quien no lo sepa, un demonio del folklore cubano; un cuento de viejas para asustar a los niños y mantenerlos en la senda del bien. Lo que viene a ser la versión tropical del coco, vamos. Ya en El tiempo como enemigo se mencionaba al Babujal y… bueno, no es la única relación que se puede encontrar entre ambas novelas, pero esa es otra historia y no es este el lugar de analizarla. Solo decir que, aunque ambas novelas se pueden leer por separado y que aparentemente nada las une, existe un universo común entre ambas y descubrirlo es… bueno, muchísimo más entretenido.

Ok, el Babujal es el coco cubano, pero que eso no os lleve a pensar que estamos ante una novela de terror. Nada más lejos de la realidad. Con Babujal Darío Vilas entreteje una trama de misterio donde lo que se cuenta es tan importante como lo que no se cuenta (de hecho, me atrevería a decir que es bastante más importante lo que no se dice). La trama se divide en tres caminos que van entrecruzándose, tres líneas temporales, tres generaciones de una misma familia, y los secretos, mentiras y verdades que afectan a unos y a otros. Porque al final, esta es una historia que podría ser real. Da comienzo durante la guerra civil española, con dos hermanos del bando nacional que intentan escapar de la batalla de Belchite. Continúa con los preparativos de la comunión de la hija de uno de ellos (celebración que supone, además, el momento cumbre de la historia, tal como anticipa el prólogo), y se cierra con esa misma niña casi treinta años más tarde, teniendo que regresar a España a afrontar una serie de cosas de las que ha huido toda su vida. Y estas tres líneas temporales se van desenvolviendo con mimo, entrecruzándose unas con otras y jugando con el lector de la misma manera en que juegan con nosotros los secretos que nos ocultamos y las verdades que no nos decimos.

Y la sombra del Babujal por encima de todo. La sombra del coco.

Babujal es una joya. Una de esas historias fascinantes que atrapan y hacen que te involucres en lo que te cuentan. Vilas narra con precisión, crea personajes con fuerza y carácter y sabe perfectamente lo que tiene que decir para expresar lo que quiere. Y, como decía, también sabe lo que tiene que no decir. No esperéis una novela que os trate como a tontos explicándoos hasta el más mínimo detalle. Eso no le interesa a Darío Vilas. Él quiere que pienses, que descubras, que sientas y que disfrutes.

Y yo te animo a que lo hagas.

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