Reseña: ¡Oh Genio! Edición Integral, de Ralf König

oh genio

Un autor que con solo diecinueve años ya comenzó a publicar sus primeras historietas en la revista alemana Zomix. Pero también en una publicación orientada al público gay llamada Rosa Winkel. Al mismo tiempo, estudiaba Bellas Artes en Düsseldorf. Fue en 1987 cuando publicó su primer álbum de tiras cómicas, Der bewegte Mann (El hombre deseado), en el que ya se podía ver marcadamente el estilo que Ralf König se había labrado. Guionista y dibujante de unos alocados personajes que se ven envueltos en continuos enredos, con la sexualidad de por medio, el sarcasmo como arma, la crítica irónica a la sociedad tradicional como escudo, y el retrato frecuente a los heterosexuales como neanderthales.

Ralf König se ha convertido en garantía de éxito dentro del cómic underground que tan al día nos tiene en nuestro país Ediciones La Cúpula. Hay quién lo cataloga como autor de temática gay, bueno, en cierto modo es así; yo me fijo más en sus ideas originales y como de temas “algo triviales”, es capaz de idear historias cuando menos divertidas con las que pasar un buen rato. Tratando el humor por encima de todo, basado en situaciones cotidianas de relaciones de pareja, con toques sexuales donde la carencia y el exceso forma parte de nuestras vidas. Y es así. Nada raro.

Nada del otro mundo.

Siempre en su constante intento de trasladar el doble sentido, en especial, con los titulos de sus obras, nos llega una nueva historia con la que literalmente, en ciertos momentos, me partí de risa. ¡Oh Genio!, cuenta la historia de Manfred, un tipo gay que trabaja en una copistería, al que le va el rollo sadomaso. Dörten es su compañera de piso, acaba de cumplir los cuarenta y se encuentra poco atractiva. Pero es hetero. Ambos están siempre entre debate y debate de lo que podrían hacer, hicieron a medias y pudieran haber hecho. Pero el tiempo pasa y ahí están estancados en cuchicheos sentimentales súper tristes de la muerte. El destino, la suerte, o como queráis llamarlo, cambiará sus sinos de la noche a la mañana cuando de un modo raruno llega a sus manos una vieja tetera hechizada desde la Antigüedad. En su interior, dos encarnaciones de un mismo genio: un joven lampiño de belleza inigualable y otro robusto ejemplar de macho peludo.

Sendos sementales que se pondrán al servicio del que primero frote la lámpara maravillosa… Un estilo basado en personajes de narices.

König como modernista y crítico, casi que habla por nosotros a través de las viñetas. Se mofa de las leyendas, de las nuestras, de la sinlógica que pone en tela de juicio cualquier cuento con moraleja. Y todo para crear geniales obras para los seguidores de König que ya conocemos que tal anda el bicho. Personajes con los que König va creando tramas e ironías constantes, sarcasmo, pero sobre todo buen humor constante de anda por casa.

En el cómic europeo, König es de esos autores que no necesitan presentación alguna… ¿Quién no se ha desternillado con la lectura de El Condón Asesino? ¿Quién no se ha descubierto bochornosamente identificado con las aventuras de Konrad & Paul? ¿A quién no le moló todo lo que acontece en Once mil vírgenes (virgen más, virgen menos)? Yo, por ejemplo. ¿Y tú? ¿También?

Ya tardas en devorar ¡Oh Genio!, este tochal recién editado por La Cúpula en un tomo integral donde se recoge la obra al completo. Una larga historia que se consume como ligera y sin tabúes, con dibujos claros, en blanco y negro como siempre y con la caricatura como estandarte. Un buen rato de risas no te los quita nadie.

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