Reseña: Ciencia Ficción Rusa y Soviética Vol.1 Del Siglo XIX a la Revolución, de VVAA

CF Rusa y Soviética 1¿Es conocida la Ciencia Ficción Rusa o Soviética? Diríamos que no. Aunque su influencia ha sido tal inspiración para autores, guionistas y directores que laboran hoy en día en cualquier parte del mundo, que desde no hace mucho (casi sin darnos cuenta), hemos empezado a ver las consecuencias en sus obras. En esencia, en cine y televisión. Siguiendo la estela de las antologías completas de Ediciones Nevsky como Cuentos Completos de Gógol, la Prosa de Ajmátova, o la Prosa Breve e Inéditos, de Lermóntov; desde Nevsky acometen la tarea de compilar la antología más completa y definitiva posible de relatos de Ciencia Ficción Rusa y Soviética que jamás haya sido publicada en español. Cuenta esta pequeña pero muy recomendable editorial que la idea es dividir el proyecto en tres volúmenes: comenzando con este primero que os reseñamos hoy, centrado en las fantasías futuristas del siglo XIX.

Os decía que, la literatura rusa fantástica ha sido apreciada por muchos de nosotros casi sin darnos cuenta. A pesar de ser una gran desconocida en sí y de permanecer en su mayor parte inédita. En esta recopilación, el editor James Womack hace una interesante selección de cuentos precedida por una introducción donde incluye una sustanciosa retrospectiva de algunos de los primeros autores del género, los cuales comenzaron a fusionar en sus escritos fantasía con hecho científicos. Enmarcando en este volumen cuentos de autores de finales del siglo XIX y dejando claro que cuando uno se encarga de una antología, es muy difícil satisfacer a todo el mundo.

Ciencia Ficción Rusa y Soviética Vol.1: Del Siglo XIX a la Revolución incluye relatos como Fábulas verosímiles, o un viaje por el mundo en el siglo XXIX, de Faddéi Bulgarin; El viaje científico a la isla de los Osos, de Ósip Senkovski (altamente recomendable); El año 4338, de Vladímir Odóievski (más caviar); En la Luna, de Konstantín Tsiolkovski; Una tarde en el año 2217, de Nikolái Fiódorov; Justicia mecánica, de Alexander Kuprín; La República de la Cruz del Sur, de Valeri Briúsov (otro que me ha encantado) y La fiesta de la inmortalidad, de Alexander Bogdánov (una historia que no se me olvidará nunca).

Cabe destacar la alta calidad de los relatos. Tanto en el aspecto narrativo como en el científico. En general, la descripción de fenómenos físicos, biológicos…, etc. es detallado y sustenta adecuadamente el desarrollo de las historias. Desarrollos que no difieren mucho de los primeros temas en los que se centró este naciente género por entonces. Aunque sea cierto que existen algunas particularidades que alejan las tramas de la CF occidental que se escribía en aquellos años. Con todo, encontrarás humor negro, un viaje en el tiempo a un futuro modélico, un viaje a una región mítica, lugares u horizontes perdidos exentos de la intervención humana, el descubrimiento de un pasado común en el origen de todas las civilizaciones de la Tierra, una relación epistolar entre dos corresponsales en un futuro lejano… Toda una serie de utopías en las que perdernos fácilmente.

Cuando intento recomendar una antología no me gusta entrar demasiado en materia. Siendo narraciones breves, lo ideal es disfrutarlos de pé a pá sin trailers-spoilers-consejos que valgan. En algunas historias notaréis desarrollos relativamente viejunos pero la mayoría, en especial, las que parten de la idea de viajes espaciales, no tienen nada que envidiar a todo lo que vino en este gran género poco después. Adelantadas a su época, la lectura y una gran y reciente traducción por parte del equipo de Nevsky, lo vuelven un volumen ligero y totalmente disfrutable a día de hoy.

Un proyecto no sé si definitivo como se indica, tendría que devorar los tres volúmenes para hacer una valoración más subjetiva. Pero lo que sí es, sin duda, es un titulo especial, diferente, que incita al completismo del mejor aficionado a la Ciencia Ficción. Ese que se hace mayor con los años y que cada vez se vuelve más exquisito y formado. Por no decir sibarita.

Yo mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *