Reseña: Star Wars. Estrellas Perdidas, de Claudia Gray

Estrellas_PerdidasAnte tanta oleada de Star Wars (y lo que nos queda) uno casi no tiene más remedio que sumarse al enemigo y ver si se elaboran tan buenas historias como se hiciera en el último film El Despertar de la Fuerza. Y más ante el inminente spin-off, Rogue One, que dentro poco disfrutaremos. Pero sin ser un alto friki de SW, sí que me gusta darle un tiento sobre todo a sus novelas y cómics, pues al contrario que en las antiguas, esta enorme franquicia ahora se rodea de grandes autores, guionistas y dibujantes.

El ejemplo claro es Claudia Gray. La cual se suma al mundo Rebelde y del Imperio con Estrellas Perdidas. Una escritora estadounidense conocida por escribir la saga Medianoche (Medianoche, Adicción, Despedida, Renacer y Balthazar), libros de los que se han vendido cientos de miles en todo el mundo. Además, ha participado en libros como Inmortal (en la historia Free: A story of Evernight) y Vacations from Hell. Una de las nuevas autoras que apuntan alto.

Estrellas Perdidas muestra mi afición a esas sendas aventuritas alternas (o no) de los universos lectores más conocidos. Me gusta esa idea de profundizar en ciertos lugares concretos de un mundo de ambientación tan enormes, por los que nadie se pregunta. Al igual que con Luke Skywalker y las Sombras de Mindor, me he encontrado una novela de trescientas páginas que se devora en un pis-pas, pasando un tremendo rato palomitero de Ciencia Ficción. Estrellas Perdidas es una recontextualización de la trilogía original, un híbrido, un episodio a otra escala. La historia sigue a Thane Kyrell y Ciena Ree, un par de amantes que han decidido cruzar la galaxia en busca del planeta Jelucan. Después de hablar con cierto tío comerciante, deciden unirse al Imperio, entrando ambos a formar parte de la Academia Imperial en los primeros días de formación. Con el paso del tiempo, el amor de estos Romeo y Julieta de las galaxias se amedrenta en proporción a su desilusión contra el Imperio. El honor y la lealtad amenazan con desgarrar a Thane y Ciena mientras los eventos de la trilogía original se van sucediendo. Pero todo estalla cuando un evento particular le suceda a ella…, o a los dos en su conjunto. Eran un todo, una sola alma ahora desgraciada por la insensatez cometida de un camino que nunca debieron tomar.

Por alguna razón Timun Mas y Planeta Cómic han decidido traernos estas novelas tan recomendables. ¿Un modo de saciar el ansia que nos gobierna a todos de ver/vivir/leer más y más cositas de Star Wars? Pues sí. De indagar en “¿qué hubiera pasado sí…? ¿Qué estará ocurriendo en…?”. También. Un todo. Una novela para adultos, para jóvenes… No sé por qué se molesta cierta gente de que se diga que Star Wars está orientado a jóvenes. ¿Acaso ellos eran ya viejos cuando nos impactó a todos la trilogía inicial? Un mundo hecho para todo aquel que quiera sumarse a ella. Punto.

Básicamente cada novela escrita (ojo, no he leído todas, ni mucho menos) se podría calificar de “buen rato”, al igual que las pelis, en mi opinión. Estrellas Perdidas trae romance, traición, violencia, sexo y derramamiento de sangre. Por ser una lectura rápida, la novela comete un error: pasa desapercibidos detalles en los que te gustaría que se profundizase como si de una novela de CF hard se tratara. Pero es lo de siempre, cuanto más rascas, más encuentras. Y ahí puede estar la gloria de Star Wars. Posee cientos y cientos de argumentos por desvelar, o desarrollar. Momentos chulos como Thane Kyrell y Ciena Ree convertidos en pilotos y disfrutando del vuelo. O genialidades y guiños como ver en perspectiva la Batalla de Yavin, los acontecimientos de El Imperio Contraataca, específicamente la Batalla de Hot; y también la Batalla de Endor del final de El Retorno del Jedi… Oh… Ah…

Claudia Gray hace un trabajo maravilloso de buceo. Su Ciencia Ficción se basa en describir naves y planetas con una naturaleza meticulosa. Aportando detallitos guays como cuando el Emperador aterriza en la segunda Estrella de la Muerte, y dicha pareja de enamorados se encuentra entre las filas de soldados para saludarlo…Oh… Ah…

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