Reseña: La Tierra Permanece, de George R. Stewart

La Tierra PermaneceMucho se ha dicho sobre cuales son las mejores novelas apocalípticas escritas hasta el momento. Demasiadas referencias (y yo soy un amante de ellas) a las novelas de zombies. Es un semigénero crítico con muchos aspectos diversos aunque algunos piensen que siempre es lo mismo. Para nada lo es. Mucho se puede rascar de ellas, lleven implementadas o no, algún ingrediente externo como son los muertos vivientes, enfermedades extremas, invasiones extraterrestres o seres del inframundo resurgiendo o sublevándose de una vez por todas… Y aquí se emplea la razón básica que rige el mundo: «En la sencillez, está la belleza». ¿O no es ya aterrador que todo nuestro mundo, todo lo que hemos creado hasta ahora, se vaya al garete y tengamos que empezar de nuevo?

La Tierra Permanece es por antonomasia la biblia de este subgénero. Una de las novelas de cabecera de todo aquel que se sienta amante de este bosquejo de la Ciencia Ficción derrotista. Una novela escrita en 1949, los mejores años del género, la década de los 50s de nuestro amado pero pasado Siglo XX.

El escritor estadounidense George R. Stewart narra la historia de la caída de la civilización tal como se conocía, debido a una enfermedad mortal en la que apenas se indaga, para su posterior renacimiento. Con uno de los mejores comienzos leídos, La Tierra Permanece (titulo basado en la cita de Eclesiastés 1,4: «Generación va y generación viene; más la Tierra siempre permanece»); empieza en Berkley, California, con Isherwood Williams debatiéndose entre la vida y la muerte debido a la picadura de una serpiente durante una excursión a las montañas.

La lectura de La Tierra Permanece resulta del todo recomendable para todo amante del género pero también para cualquier lector que se precie. En mi opinión, es un libro digno de constante análisis incluso para una buena clase de Literatura. Lo tiene todo: es un libro de aventuras, de grandes viajes, de buenos y malos, una narración catastrofista que se basa en la caída constante y puesta en pie del ser humano ante la adversidad. Evitar la extinción a toda costa. Algo que a cualquier animal salvaje le puede resultar banal pues para ellos es pan de cada día. Así, vivimos junto a Williams, el planteamiento de una epidemia virulenta y letal que solo afecta a unos pocos. El desmoronamiento de la sociedad. Los hospitales han seguido funcionando hasta el último segundo. Pero enfermos, médicos y enfermeras cayeron al poco. No ha habido tiempo para desbandadas, ni pillaje, todo ha quedado intacto, ordenado, congelado en el tiempo. Lo bueno (y en esto también es precursora La Tierra Permanece) es que Isherwood Williams, protagonista y narrador, tiene una sólida preparación científica y lo que no, lo aprende o recuerda con facilidad. Un tío notablemente inteligente al lado de los supervivientes que va encontrando. Por ello, en principio es carne de líder, líder de tribu, líder de las almas perdidas que no saben dar un palo al agua para sobrevivir.

Sin duda, el entorno ha vuelto a esos años de nuestro pasado en los que nos juntábamos y necesitábamos en comunidad. No mucho más aventajados que los trogloditas que se agolpaban unos con otros para darse calor. Y es entonces…, cuando llega el momento de venirse arriba. El momento de resurgir. Volver a establecer “lo que se había logrado”, en la medida de lo posible. Echar a andar lo básico. Así es como se van acumulando los problemas. Saber hacer que arranque un generador, que afloren las verduras en el huerto, las semillas del sembrado, que arranque un generador sin gasoil… Pese a los esfuerzos de Ish, la pequeña tribu no parece adaptarse y todo son problemas.

La Tierra Permanece ganó el primer Premio Internacional de Fantasía en 1951. Fue incluida en la lista de los mejores historias de Ciencia Ficción de todos los tiempos alcanzando uno de los más altos puestos, mención otorgada en la revista Locus Magazine de 1987 y 1998, respectivamente. En noviembre de 1950, fue adaptada como serial radiofónica para el programa de la CBS, con John Dehner. Una obra donde cantidad de personajes conocerás. Pero pocos tan atrayentes como Ish y su capacidad de levantarse tras cada tropiezo.

La Tierra Permanece es una de las grandísimas obras que ha parido el hombre. Sosegada, notable, con una ambientación tremebunda. La pueden leer (y se sentirán dichosos por ello) todos y cada uno de los que pretendan leer una novela de las que se rememoran durante toda una vida.

3 comments

  1. Francisco dice:

    o seres del inframundo resurgiendo o sublevándose de una vez por todas…

    jo que guay, que novelas tendrían este tipo de amenaza?

  2. Santiago Knuchel dice:

    Una novela de ciencia ficción en la que todas las situaciones que relata podrían ser perfectamente posibles, narrada de una manera impecable y que no decae su interés en ningún momento.

    • Juan José Castillo dice:

      Totalmente de acuerdo. Yo diría que incluso se puede usar de manual si “todo eso” llegara a ocurrir…

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