Reseña: El Club de los Mejores, de Arthur Gunn

EL-CLUB-DE-LOS-MEJORESQue Arthur Gunn es el pseudónimo que ha utilizado Claudio Cerdán para esta novela no es ningún secreto. De hecho, lo pone en la solapa. Y ahora, de la mano de Ediciones B, nos trae una novela cargada de secretos, pero de los que llevan un precio atado a ellos. De promesas y castigos. De infancia y de todo aquello que significa cuando nos volvemos adultos y tratamos de dejar atrás el pasado.

El club de los mejores (nada que ver con los famosos patos de la trilogía Disney) es la nueva incursión de Claudio Cerdán en la novela negra. Desde luego, es un autor que se muestra capaz y firme en varios géneros. Le hemos visto tocar la suciedad de la novela negra realista, el surrealismo del subgénero zombie, la novela histórica… Un autor ecléctico al que no le gusta anclarse a un género.

Con un ritmo que envidiarían muchas películas de Hollywood, estamos ante un thriller que podría pasar fácilmente al celuloide. La trama lo permite, los personajes están bien trazados, y esa mezcla de infancia de final abrupto y reunión tanto o más traumática años después ya ha funcionado en otras ocasiones.

Aquí, el club de los mejores al que hace referencia el título, es el nombre de la pandilla protagonista, un grupo de amigos que intentan superar la infancia a su manera. Años después, uno de ellos aparece en la casa de Walter para pedirle ayuda. Su mujer ha sido secuestrada y no sabe a quién acudir. Y a partir de ahí, una buena madeja de misterio, del que se va desenrollando con cautela pero de manera continua, trayéndonos de vuelta el pasado y sacando a la luz aquello que debería permanecer siempre oculto.

Este tipo de historias siempre han ejercido un poderoso magnetismo sobre mí. Desde que leyera It hace ya casi veinte años, siempre he pensado que las novelas protagonizadas por niños tienen una fuerza especial. Independientemente de que transcurran sobre las lindes del terror o del thriller, como es el caso.

Lo cierto es que poco se puede hablar de este libro sin desvelar información importante. A mi modo de ver, es una historia con fuerza, de las que enganchan, y que maneja con soltura la información que entrega al lector para mantenerle atrapado entre sus más de cuatrocientas páginas. Un buen libro con el que esperemos que Claudio Cerdán pueda hacerse un hueco en la primera división literaria de este país. Ya sea con su nombre o como Arthur Gunn, eso es lo de menos. Lo importante es que nos siga regalando pequeñas joyas como esta.

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