Reseña: La historia de Kullervo, de J.R. R. Tolkien

la-historia-de-kullervoOro puro. Así consideramos los escritos del dios J.R. R. Tolkien. Y digo oro puro por no decir mithril, que sería el material más valioso si del maestro de Bloemfontein se tratara. Y es que bueno, ni que decir tiene de que si pensamos en autores de Fantasía el primer nombre en nuestra frente es el-de-J-R-R-Tolkien, creador de la Tierra Media, que ha dejado una huella en nuestros corazones por toda la eternidad. Y los detractores, que siempre los hay, aún hoy, en el presente, todos esos que las primeras pelis de Peter Jackson cerraron sus boquitas por un tiempo…; esos detractores hablan de la poquita producción de Tolkien. Sólo dos libros buenos y considerables como El Hobbit y la trilogía de El Señor de los Anillos. Y bueno, un megaensayo del que algunos aún tienen sus dudas como El Silmarillion. Pero hay más. Sólo hay que buscar bien, mi querido Bilbo, solía decir Gandalf cuando todo era desesperanza.

En 1913, un joven de veintiún años llamado Ronald por sus amigos debería estar estudiando para sus exámenes. La redacción y lectura de Clásicos, un examen por el que los mejores estudiantes de Oxford debían pasar en esos días. Ser admitido en Oxford con una beca fue una gran oportunidad para el joven Ronald, un huérfano que siempre había luchado para mantenerse fuera de la pobreza. Pero Clásicos, era en realidad una trampa, una prueba hecha por goblins, que el muchacho debía sortear antes de elegir cualquier carrera. Y lo sorteó, en vez de estudiar, se le iban las horas tratando de aprender por sí mismo lengua finlandesa… Y ahora es cuando dices, ¿por qué un estudiante brillante, con tanto en juego, se dejaba ir por el mal camino en un momento tan crucial? Había dos razones muy poderosas: el Amor y un libro llamado Kalevala.

Tolkien estaba enamorado de Edith Bratt, su futura esposa. Pero también del Kalevala, la epopeya nacional de Finlandia. Una colección de poemas, mitos, hechizos y cuentos épicos que se habían recogido y publicado en un solo volumen a principios del siglo XIX. Aunque los poemas que duda cabe que son bastante más antiguos. Una voz única que no asemejaba a ninguna otra mitología europea, capturó a fondo la mente y el corazón del joven Tolkien. «Los árboles aquí descritos describen de manera diferente el horizonte, las aves en su batir de alas crean una música desconocida. Los habitantes hablan un idioma salvaje, una jerga ininteligible…, que me muero por aprender». Así describía Tolkien el Kalevala. Aquel joven insensato, en su intento de aprender finlandés, comenzó a traducir una parte del tomo, que le atraía particularmente. La historia del joven Kullervo, el niño malogrado que parece destruir todo lo que toca.

Aquellos que esperan una típica historia de Tolkien se equivocarán. Kullervo es físicamente feo, enfermizo, destructivo e incontrolable. Criado como un prisionero por asesinar a su padre, Kullervo va sobreviviendo a todos los intentos de acabar con su vida. Vendido como esclavo y maltratado constantemente por la esposa de su amo, Kullervo hace “un arreglito” para que su ama sea devorada por lobos y osos… En su vuelta a casa, conoce a una chica y la secuestra. Y viven juntos por un tiempo, pero…

No, no voy a contar nada más por que esta tremenda historia hay que disfrutarla de pé a pá. La historia de Kullervo es un cuento popular nada agradable. La verdad, no entiendo como esta historia no ha trascendido antes. Minotauro nos trae ahora esta joyita, editada por Verlyn Flieger, la cual muestra claramente los primeros frutos de la fértil mente de Tolkien. Kullervo es el más oscuro y trágico de todos los personajes creados por J. R. R. Tolkien. A los recién llegados, les puede resultar una lectura un poco áspera, pero a los frikis del maestro, y de las grandes tragedias, les encantará. Tolkien afirmó en su día que La historia de Kullervo fue «el germen de mis intentos de escribir leyendas propias» y que constituía «uno de los temas principales en las leyendas de la Primera Edad». De hecho, Kullervo huele a precursor directo de Túrin Turambar, el trágico héroe incestuoso de Los hijos de Húrin.

Desde hace tiempo se sabe que, el primer lenguaje que Tolkien creó para su Elfos, se basaba en el finlandés. Leer La historia de Kullervo nos deja ver que eso ocurre. En lugar de dar una traducción directa del original, Tolkien ya narraba el argumento a su manera. El libro contiene la historia traducida y adaptada, así como dos versiones de un entusiasmado ensayo sobre el Kalevala. Aunque hay varios capítulos sin terminar, no hay duda suficiente de que esto es mithril.

Puro mithril.

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