Reseña: El Hijo, de Philipp Meyer

El HijoY al igual que en los cómics, por supuesto, que también hay jóvenes promesas en el mundo literario; que quizás es un hemisferio más complicado si cabe. Philipp Meyer (1974) es el ejemplo que os voy a traer de escritor de ficción estadounidense que está en boca de todos. Un escritor criado en Baltimore, Maryland, barrio escenario continuo de las películas de John Waters. De madre pintora y padre electricista, viene de la clase obrera, de donde salen los mejores. Meyer considera como principales influencias literarias los clásicos americanos como son Virginia Woolf, Faulkner, Joyce, Hemingway, Welty, etc.

Y se nota. Lleva tan solo dos novelas en el mercado, pero menudas dos joyitas, dicen. El Hijo es como han dicho ya varios críticos y cientos y cientos de seguidores que han podido disfrutarla: de esas novelas que se publican y se convierten en clásico instántaneo. Un libro que realmente merece ser llamado obra maestra. Estoy de acuerdo. Súper-archi-recomendado por decenas y decenas de amigos literarios decidí darle una oportunidad y vaya como me ha dejado. ¿Será la nueva moda de este nuevo western que nos acecha? ¿Será lo bien que trata la cruda realidad de una zona del mundo donde todo vale? ¿Será lo brillante que es la narración que atrapa y no te suelta pese a que para nada es una novela ligera?

Una novela sobre hombres duros con armas de fuego. Escenas evocadoras del mejor Hemingway, con el que las comparaciones son inevitables. Un juego de muertes en el sur de USA que también llama al recuerdo, a invocar al mejor Faulkner, pero en mayor medida al mejor Cormac McCarthy, que ya retratara este tema de forma brillante en su gloriosa Meridiando de Sangre.

Escenas dañinas, de rapiña, que hacen daño al lector por su crudeza.

Este joven y talentoso escritor es una las nuevas promesas que alaba el New Yorker. Tiene su propia voz. El Hijo habla de varias generaciones de tejanos: Eli McCullough, su hijo Peter, nietos y bisnieta… En gran medida, sigue una narrativa lineal, se establece antes y durante la Guerra Civil Americana. Peter cuenta lo sucedido a veces en forma de diario, se centra en la Gran Guerra también. Contada después desde el monólogo interior, se extiende hasta finales del siglo XX. Eli McCullough es el personaje más convincente que he leído en mucho tiempo. El primer varón nacido en la recién inaugurada República de Texas.

Durante una fatídica noche de 1849, una banda de comanches asalta su hogar, asesina brutalmente a su madre y a su hermana y lo toma como prisionero cambiándole el destino para siempre. Con apenas trece años, pero armado de valor e inteligencia, se ve obligado a vivir en el seno de la tribu y a adaptarse a sus costumbres tal como era la tradición de los esclavos raptados por los indios de la tierra del oro. Pero llega el hambre, las enfermedades y el avance del ejército americano que masacra pieles rojas por doquier. Los últimos poblados libres casi que desaparecen del mapa. Eli vuelve así al mundo civilizado, donde acabará creando un imperio ganadero.

Su hijo Peter cargará con el peso emocional de la campaña de su padre por el poder, mientras que Jeannie, su bisnieta, luchará para conservar el patrimonio de los McCullough en un mundo de hombres donde la ganadería ha dejado paso al petróleo. El problema emerge, el problema de llevar un apellido problemático en una cultura totalmente masculinizada de la que Eli siempre dijo que no tenia ningún sentido.

La familia peligra. Y retrata entonces el autor, con gracia (si no un don), el tema económico que se vive/vivía en la zona. Capítulos, páginas que vuelan ante ti por todo lo que se cuenta y cómo lo cuenta. Un conocimiento de las costumbres comanches admirable. Y con ese poder que alego a muy pocos escritores de poder escribir (como Hemingway) sobre mujeres ficticias convincentes.

El Hijo es el segundo paso que brilla en una carrera prometedora de autor que llega pisando fuerte. Una novela de argumento épico que explora la crueldad y el dolor de una época, que a día de hoy, por lo que sé, se sigue viviendo en esa zona del Lejano Oeste de Estados Unidos. Una epopeya con la que vivirás junto al protagonista toda una vida. Desde mediados del siglo XIX hasta los recientes años 70s.

Esperaba una buena noticia cuando buscaba información para esta reseña. Notición que he encontrado: Meyer dice haber concebido ya la continuación de El Hijo (http://www.megustaleer.com/libro/el-hijo/ES0113402). Lo que muchos catalogan como una especie de trilogía que empezaría con su primera novela American Rust. Novela que pienso leer en breve. El Hijo fue finalista del último Premio Pulitzer.

No digo más.

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