Reseña: Transmetropolitan. Ciudad Solitaria, de Warren Ellis y Darick Robertson

transmetropolitan5Como voy a dejar de leer esta joya del cómic que es Transmetropolitan. Un cómic diferente, futurista, con mucho de actualidad, uno de los mil cómics que deberías leer antes de morir. ECC Ediciones empeñada en que leamos lo mejor de lo mejor del sello Vértigo reedita esta obra en sendos TPBs que nadie debería perderse. La felicidad, los buenos tiempos del glorioso sello Vértigo, el gusto por el Mal y las cabronadas.

En palabras del gran Spider Jerusalem: «Ser un cabrón, funciona».

En este quinto volumen de Transmetropolitan, que recoge los números del #25 al #30, vuelven las perogrulladas del periodista más hiriente de este futuro tan extraño como odioso que nos espera de la mano del gran Warren Ellis. Sin duda, una de las maravillas de este autor aún en la cumbre hoy en día. Warren Ellis (1968) es un escritor prolífico, con una presencia en Internet bien establecida. Ha creado varios entornos cibernéticos, vive del negocio de los cómics, ha dirigido episodios de series de TV, es un tester de juegos, mantiene un blog y decenas de cosas más.

Se puede decir que en este TPB el renegado y pasado de vueltas Spider Jerusalem, explota. Continúa con su transmetropolitan5_01columna para ese periódico estúpido y mediocre que se edita para los pilares más venerados y combados de la sociedad: política, religión y por supuesto, cyber-televisión. Pero, ¿qué ocurre? El tomito comienza con unas grapas filosóficas, rememorativas, poder, terrorismo, egoismo humano y alienígena alrededor. Una reflexión de un par de números donde el calvo cabrón lo resume todo en el titulo de la trama  Para irnos.

Un enfoque salvaje, divertido, es lo que viene después cuando narra historias de su pasado, esas mismas que iluminan sus obsesiones con lo magnánimo y la muerte. Divertido para nosotros, incluso cuando contemplamos como él se va deprimiendo y encabronando cada vez más.

21 días en la ciudad, son una serie de extractos de sus columnas en periódicos, todo ello bien ilustrado por Darick Robertson, aportando sensaciones contradictorias como transmetropolitan5_02suelen hacer estas columnas de domingo que algunos perdemos el tiempo en leer. La preocupante vida en la ciudad, el onanismo y el disfrute inmediato se desata en Monstrear. La tercera parte de estos tres números autónomos en los que Spider Jerusalem parece querer revelarnos los secretos de su profesión. Spider decide enseñar a sus asistentes sucias “su arte periodístico”.

Por si no hubiera un mañana…

Y cuando crees que sólo será otro tomo de pequeñas pinceladas sarcásticas, llega el arco argumental de tres partes con el que flipas por un tubito de cristal azul. Ciudad Solitaria es ese caso detectivesco que tanto esperas en esta serie. Un adolescente muerto, pateado en la calle por unos matones. Una mediocre respuesta del Departamento de Policía. El proscrito periodista Spider Jerusalem huele una historia desagradable, sus investigaciones amenazan con encender los peores disturbios en la historia de la ciudad y una jefa de policía empieza a ponerle la zancadilla. Alguien tan letal, irónica y dañina con él mismo. Eso le gusta.

Algo está podrido en el centro de la ciudad, buscar la verdad como un chico honrado que acaba de terminar la carrera, como un pelonazo, es el objetivo de Spider Jerusalem en esta trama. Acabar con la negligencia, el asesinato de un chaval cuya conclusión sabe, que huele mal y va a herir a más de uno. Un caso que roerá el corazón de todos. Un arco de lo más brillante que os tocará la fibra.

transmetropolitan5_03¿Qué ocurre? ¿Ser un cabrón funciona? Depende del receptor. Ahora bien, si entras en el sector de fans de Spider, lo serás por siempre. Y opinar, contestar con el sarcasmo que él desprende, cuidado, que se pega. Hablamos de una una de las obras más sonadas de Warren Ellis (Planetary, otra joya), pero también del cómic de culto. Una intensa sátira sobre la sociedad y todo lo malo que va de la mano. Conformismo, consumismo y muchos -ismos que son terribles para el ser humano y eso que nosotros mismos los hemos creado.

El ser humano es dañino por naturaleza. Un guión sincero, actual y terrible si pillas la metáfora.

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