Reseña: Elric de Melniboné, de Roy Thomas, Michael T. Gilbert y P. Craig Russell

elric_de_melniboneLlegó tarde Michael Moorcock a mi vida. Tened en cuenta que para mí tarde era conseguir leer algo de un autor bueno a los catorce años. Por entonces, ya me había venido a vivir al lugar equivocado. Equivocado para un amante lector que quiere estar al día de la mejor manera posible. Y ese, my friends, no es este país. Al menos, en los 80s.

Después de haberlo conocido mediante un juego de rol llamado Stormbringer, que sólo por la portada un amigo y yo decidimos comprar; empecé a indagar en lo que se nos ofrecía. Toda una hilera de novelas de un tal Elric de Melniboné escritas por Michael Moorcock, títulos que me atraían solemnemente. Así pues, y como todo en la vida está relacionado de un modo extraño, recordé haber visto antes de zarpar de tierras americanas, la portada de un cómic que con el tiempo me di cuenta que no era otra cosa que Elric de Melniboné adaptada al cómic por Roy Thomas.

Los vellos como escarpias. Para el que llega tarde, Roy Thomas (1940) es un guionista y editor de cómics estadounidense. Nada más y nada menos que el primero en suceder a Stan Lee como Editor Jefe de Marvel Comics. Y ahora viene lo bueno: conocido especialmente por llevar a Conan el Bárbaro al cómic, con una serie de historias que ampliaban la cronología establecida por su creador (Robert elric_01E. Howard) para el personaje, lo que puso de moda las historias de espada y brujería en el noveno arte. Porque amigos, lo que hizo y como lo hizo fue una labor magnífica en todos sus aspectos.

Elric de Melniboné recién publicada por Yermo Ediciones es un diamante en bruto. Un manjar para el paladar de estas fechas lectoras. Estamos hablando de una obra de una enorme calidad. Un guión para el que su composición Moorcock se inspiró en la literatura clásica, especialmente los mitos griegos; las leyendas medievales, los relatos pulp de Burroughs y las tragedias de Shakespeare. Roy Thomas coge la esencia, lo mejor de ello y lo lleva al formato ilustrado con la ayuda de Michael T. Gilbert y el gran P. Craig Russell.

P. Craig Russell (1951), otro que tal anda. Escritor, artista e ilustrador que por su trabajo ha ganado múltiples premios Eisner y Harvey; en Elric de Melniboné  está soberbio. Dota a la historia de un dibujo digno de una serie de televisión de tonos elric_03pastel entrañable y gustosa a los ojos. Comparte arte con Michael T. Gilbert que con sus planos y splash-pages encumbra más el tomo.

Autores que nos llevan al mundo de Elric en todo su esplendor mágico. Las historias de Elric de Melniboné son atractivas, evocadoras, sangrientas, calientes y con mucha acción, Roy Thomas, sigue  fielmente la historia original de Moorcock pero se asegura de que no tengas la sensación de abreviación. Un demacrado Elric considera con frecuencia los peligros de convertirse en dependiente de la brujería, a pesar de que es un gran hechicero. Me encanta que Elric se cuestione los valores aceptados de su sociedad a través de su tiempo dedicado a ejercer su reinado. La educación y el buen modo de hacer las cosas parece arruinar la elric_05felicidad de un gran gobernante impidiéndole su propósito de paz e instándole a convertirse en un mero tirano que se agrade sólo a sí mismo.

Elric maldice a los libros que le han llevado a cuestionar las opiniones de su propio pueblo. Pero él sigue el camino de su propia verdad, luchando con los dioses, de pie y enfrentado al Señor del Caos e incluso tratando de controlar su enorme espada Stormbringer, desatadora de demonios y portadora de tormentas.

Las aventuras de un emperador, guerrero y hechicero melnibonés, descendiente de una antigua raza, albino y de naturaleza débil, que necesita tomar unas pociones para aumentar sus energías para estar al nivel de un melnibonés medio. En este tomo asistimos al trágico destino de Elric, enamorado de su prima Cymoril y cuyo trono pretende su odioso y malévolo primo Yyrkoon, el cual mantiene un acoso constante para obtener su mandato. Después de extrañas conspiraciones contra el trono y un ataque épico de una flota por el Mar de Laberintos hacia la capital; contemplaremos el momento en que Elric invoque a Arioch, el Señor del Caos, y despliege su ira hacia Yyrkoon, el cual intenta matarlo pero al no poder, secuestra a la amada del Albino y en retaguardia comienza a crear un ejército para hacerse con el Trono de Rubí.

Los artistas han hecho un trabajo inconmensurable. Elric con Straasha, Señor de los Elementales de Agua; de su hermano Grome, Señor del Suelo; de Arioch, elric_044Señor del Caos. Arioch, que me recordó a Lucifer en The Sandman… La conversación entre Elric y Arioch es tan visual que agobia y da miedo. Perpetra en tu memoria. No tenía ni idea de esta adaptación hasta que mi cerebro la sacó del manto profundo de mi ser. Yermo Ediciones me ha dado una alegría inmensa al verla de nuevo en librerías. Roy Thomas, partiendo de la genial idea de Moorcock, desvirtuando sobremanera tu mundo al entrar en la lectura, de tal forma que con el paso del tiempo, el personaje de Elric se vuelve más cabrón e inestable. Da miedo. El mundo mágico creado a su alrededor se confabula y casi sufres al lado de El Albino. Así pues, Yermo Ediciones queremos más, más jamón serrano.

Mi recomendación de estas navidades, si no del año, en formato cómic. Oh yeah!

2 comments

  1. Aunque tengo el comic original (me parece que publicado por tebeos SA alla por los ochenta) es muy probable que vuelva a comprarmelo. No se cuantas veces me lo habre leido. Las novelas de Moorcock me encantan y el dibujante merece la pena por si solo. Una obra de arte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *