Reseña: Grandes Autores de Batman. Los padres del Demonio, de Dennis O´Neil, Neal Adams y Frank Robbins

batman_lospadresdeldemonioCuando corren tiempos de charla, cuando Batman está en boca de todos por una u otra cosa, mi amigo Bartolo siempre pregunta qué lee bueno del personaje para entrar en situación. El Regreso del Caballero Oscuro III a espuertas, la polémica nueva obra del demacrado Frank Miller junto a alguna que otra estrella del momento está ya cruzando el charco y eso a muchos (como a Bartolo) y también a mí porqué no, nos pone en situación. HAY QUE PREPARSE. Lo mismo que cuando quieres leer un libro que deleite, que haga que tu alma baila al son de la caída de una hoja en otoño…, para leer lo mejor de un personaje debes recurrir a los clásicos. Esa es mi respuesta final a Bartolo. Con los cómics casi que se hace más potente esa recomendación.

— Bartolo, el Batman de Dennis O´Neal y Neal Adams que acaba de publicar ECC en Grandes Autores de Batman, te hará babear.

— ¿Sí?

— Sí.

— ¿Para tanto es?

— En mayúsculas. Lo llaman nada más y nada menos que EL CLÁSICO. Así, con mayúsculas también. Y como amante del género de Terror que eres…

Es realmente difícil exagerar cuán influyente ha sido el tandem de Dennis O’Neil y Neal Adams en la redefinición de Batman durante los maravillosos 70s. Tiempos en los que el intento de revitalizar al personaje dio su fruto. Steve Englehart y batman_lospadresdeldemonio01Marshall Rogers tenían una racha de problemas con las historias de la que no conseguían salir. O mejor dicho, atraer al lector que se iba haciendo adulto a pasos agigantados. O’Neil y Adams trabajaron duro para agilizar los guiones, para crear historias maduras con villanos malos de verdad y lo mejor, que dieran miedo. Era lo que se llevaba en la época. Fue entonces que la totalidad de la línea de Batman mostró signos de mejora. En las ventas en especial. No iría tan lejos como para sugerir que no tendríamos Batman a día de hoy sin este tandem de autores pero sin duda, el personaje sería muy diferente.

Dennis O’Neil fue uno de los escritores más prolíficos de Batman de los 70s incluso más allá. Mientras que había también toda una serie de historias ilustradas por Neal Adams que las encumbraba. La aparición de Man-Bat fue una de sus joyitas aportadas al mundo del cómic. Frank Miller ganó mucho crédito para redefinir al personaje con su El Regreso del Caballero Oscuro (http://cronicasliterarias.com/2013/08/28/resena-el-regreso-del-caballero-oscuro-de-frank-miller/) o Año Uno (http://cronicasliterarias.com/2013/08/16/resena-batman-ano-uno-de-frank-miller-david-mazzucchelli-y-richmond-lewis/) en los 80s, empero, hubo una revolución silenciosa que tuvo lugar antes, durante la Edad del Bronce. Y el primer ladrillo la pusieron estos maestros.

«Escucha el viento chillando por los cañones…, siente el aguijón de la lluvia y el frío olfatear el olor sulfuroso que se levanta con la escasez de tierra…, ve los giros batman_lospadresdeldemonio00de un rayo pálido dividiendo el cielo… Este es un lugar abandonado por todo lo que es santo…, un lugar para los hechos oscuros… Su nombre es Kano Wiggins. Un asesino recién escapado del corredor de la muerte de una gran prisión del este y perseguirlo hace temer al propio Batman. Sígalos, síganos, en un destino de terror, tragedia y muerte…». La prosa de Adams es añil o incluso púrpura. Los dibujos de Neal Adams, lienzos a perpetrar en paredes de una casa abandonada con el objetivo de fomentar el miedo. Historias, viñetas, dignas del Terror contemporáneo que aterrizaba en nuestras vidas en aquellos gloriosos años de 70s y 80s.

A lo largo de 14 números en orden cronológico, repartidos entre las series The Brave and The Bold, Detective Cómics y Batman (y con el entintado del maestro Dick Giordano), tenemos un tomito indispensable con el que disfrutar de historias cercanas al terror, por supuesto, lo fantástico, y con apariciones antológicas de Deadman y varios personajes de renombre como Dos Caras o el propio Joker, en la genial trama La quíntuple venganza del Joker.

Como os decía antes, un tandem que dio vida a Man-Bat, el Murcielago Hombre, creado por Frank Robbins en Detective Cómics 400, un ser tan melancólico como dañino, un personaje fascinante, un antihéroe con la eterna lucha de hacer lo correcto por el método incorrecto. Pero Bartolo, amigo mío, alucinarás del todo con la aparición del demonio que da nombre al tomo. Ra’s Al Ghul. Un personaje de moda en la trilogía de Nolan, que ahora tiene su aquel en la serie Arrow y que había visto la luz por primera vez en 1971 pero nunca del modo tan chulo como lo hace aquí. Dicen Bartolo, que Ra’s Al Ghul ha sido siempre el peor enemigo de Batman, su igual. ¡Compruébalo! La historia en la que debuta Ra’s Al Ghul, La hija del demonio, la idea de un supervillano que amenaza con esterilizar a la población mundial, de reducir en un 90% la población humana, lo peta.

A mi me encantó por ejemplo, los escenarios. El guión de George Lanzeby ambientado en Suiza con sus montañas nevadas, su teleférico, esquíes, y batman_lospadresdeldemonio03persecución por la montaña… La idea de sacar a Batman de la oscura Gotham y hacerlo viajar por un mundo quizás más oscuro, tenebroso y sin gente coherente, para mí es la principal esencia de este tomo. Catorce números en los que disfrutarás con escenas para el recuerdo, enfrentamientos de artes marciales y seres despreciables en parajes inhóspitos. Un tomo que debería estar ya en tu estantería antes de leer esta reseña.

Justo decir que la gran edición de ECC Ediciones merece un aplauso. Aunque se echen de menos las portadas originales, todo lo que está haciendo esta editorial por traernos historias clásicas del personaje (las mejores), sin duda, es para estar agradecidos. Batman. Los padres del demonio. Un tomo fundamental para gozar con el mejor Terror que se le puede atribuir al Caballero Oscuro.

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