Reseña: Sláine. El matademonios, de Pat Mills, Glenn Fabry, Dermot Power y David Lloyd

Slaine-MatademoniosDavis Sláine es a millas de distancia, el guerrero de Fantasía al que muchos otros han representado mucho después de su primera publicación. Y muy pocos lo saben. Es brillante como en una historia que naciera en la legendaria revista inglesa 2000 AD, ya se pudiera disfrutar de una naturaleza tan intensa y melancólica a primer plano en un personaje de espada y brujería.

Pat Mills no es un cualquiera, saben. Aparte de guionista de cómics británico, fue creador y editor junto a John Wagner de 2000 AD. Una de las fuerzas contra natura que revitalizaron los cómics en la década de los 70s. De hecho, ha sido llamado como «el padrino de los cómics británicos». Un tipo que consigue como pocos notables historias de violencia y antiautoritarismo. Sin él ni hubiera existido la famosa revista pero para mí lo más importante son las historias que creó y como jugó un papel muy importante en el desarrollo de Juez Dredd.

Sláine es reconocido como uno de los héroes de cómic más populares de Gran Bretaña, aunque apenas se conozca aquí. Una serie de aventuras de fantasía con un bárbaro desatado entre mitos celtas e historias jocosas manchadas de sangre a cascoporro que vieron la luz por primera vez en 1983. Iniciada por Pat Mills, otros grandes autores como el genial Glenn Fabry o uno de los dioses a los Slaine-Matademonios02lápices, Simon Bisley, han dependido de su magnificencia y suntuosidad.

Si exite un arma épica para mí es el hacha. Y como no me va a molar Sláine si casi se podría decir que su vida depende de «Brainbiter» (¡¡La Devorasesos!!), un temible arma con el poder del “Espasmo de la Servidumbre” (como se nombraba en las historias de antaño del personaje…); un poder que dota a Sláine en el fragor de la batalla, de la absorción de toda la esencia de la madre tierra Danu, llevándolo a convertirse en una criatura aterradora que no distingue amigo ni enemigo.

¿Inspirado en la leyenda del Berseker, en su trance psicótico casi insensible al dolor, fuertes como osos o toros, llegando a morder sus escudos antes de derrochar dolor entre gritos, y como ni fuego ni acero eran capaces de detenerlo…? Pues sí. Pero mil veces más temible.

Volver a Sláine con los años ha sido como respirar aire de alta montaña después de años en la gris ciudad. De pequeño viví muy de cerca estos cómics pese a mi mi corto paso por Inglaterra. Los días sin sol daban para mucho. Por eso, verlo publicado por Yermo Ediciones en un tomo de genial, llevadero y “sostenible” para nuestros delicados ya brazos lectores; es toda una buena noticia para en esta época navideña regresar al género que más me tira.

Una aventura en este caso un poco diferente pero digna, con el dibujo espectacular que siempre secundó al personaje. La Diosa Tierra convoca a Sláine, el Gran Rey de los celtas, para que viaje a través del tiempo y defienda a los Slaine-Matademonios03bretones del ataque de las legiones de César , codo con codo con la legendaria reina guerrera Boudica. Mas, el ejército romano tiene un as guardado en la manga: con ellos lucha el demonio Elfric, el archienemigo de Sláine. Motivo esencial para que uno y otro lleven esta batalla más allá de lo que para los demás pueda significar. El enfrentamiento final está asegurado. Sangre, litros, por el camino.

Al comienzo de la serie, Sláine era un vagabundo desterrado de su tribu, los Sessair. Exploró la Tierra de los Jóvenes (en irlandés Tír na nÓg) en compañía de un enano sin escrúpulos llamado Ukko. En una aventura temprana rescató a una doncella llamada Medb (el nombre de la reina mitológica irlandesa) que debía ser sacrificada en un hombre de mimbre… Fueron buenísimos tiempos para la Fantasía en el mundo del cómic. Ver Sláine en nuestras librerías es motivo de alegría sí o sí. ¿Significará que habrá más? ¿Qué volveré a ver a Crom Cruach apareciendo ante todos de entre la niebla? ¿Al antiguo y demente Señor Weird Slough Slaine-Matademonios04Feg rivalizando contra Sláine en los pueblos muertos del sur?

Escrita por su creador Pat Mills e ilustrada por Glenn Fabry (el portadista de Predicador), Dermot Power (Juez Dredd) y David Lloyd (V de Vendetta), la epopeya de Sláine ha de ser leída por todo aquel que quiera ser digno de haber vivido una de las mejores historias épicas que el noveno arte ha dado en nuestro continente.

La nota de prensa de Yermo Ediciones lo describe muy bien: «Este volumen de Sláine: El matademonios viene a llenar un hueco existente en las estanterías de todos los seguidores del personaje».

¡Exacto!

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