Reseña: La Saga de los Bojeffries, de Alan Moore y Steve Parkhouse

lasagadelosbojeffriesEntre las obras destacables de Alan Moore navegan a la deriva títulos como La Saga de los Bojeffries. Una serie de historias dibujadas por Steve Parkhouse que fueron publicadas en cantidad de editoriales desde su debut en los 80s.

La premisa no es muy llamativa ahora, pero en su día sí que fue innovador encontrarla en un cómic. Una excéntrica familia inglesa que cuenta en su haber con hombres lobo, vampiros, un mujer poderosamente fuerte a la vez que odiosa y un bebé y abuelo monstruo digno del más terrorífico Lovecraft.

Desde sus humildes inicios en 1983 como una tira corta en Warrior (la revista semanal donde se publicaba Miracleman), La Saga de los Bojeffries era, y sigue siendo, uno de los cómics más interesantes de Alan Moore. Aunque carece de la profundidad ontológica e inclinación innovadora, sí que tiene cierta experimentación con la mezcla de géneros. Y eso, en manos del maestro Moore, siempre es interesante. Sobre todo, por que no es la típica voz que frecuentaba por entonces.

lasagadelosbojeffries03En La Saga de los Bojeffries hay un montón de momentos divertidos. Un cómic donde el maestro desata su humor negro. Chistes para ciudadanos de segunda clase que diría él. Aquí los gags no se establecen para vestir a la historia.

Son la historia.

La saga comienza con un personaje extraño acercándose por primera vez a la mansión de estos seres. Es un cobrador de alquileres que se ha dado cuenta que dicha familia no paga el recibo hace décadas. A través de los ojos del cobrador Trevor Inchmale (que tiene una secuela raruna: se lleva todo el tiempo pensando en títulos para la autobiografía que quiere escribir), entramos directamente en la vida de los Bojeffries. Conocemos al aparentemente normal Jobremus y Reth Bojeffries, la cósmicamente poderosa y feminista Ginda, el hombre lobo Raoul, el tío vampiro Festo, y como colofón “la bebita” (una criatura invisible que vive en el sótano, sabe matemáticas, y consume materias radiactivas), y el abuelo Podslap, que está llegando a su etapa final como vida orgánica.

lasagadelosbojeffries05Sé lo que estás pensando: ¿la serie es una telenovela a lo Familia Adams, o para los más viejunos, Familia Monster? Pues sí, has dado en el clavo. ¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Preguntaría yo. Bueno, da igual. Me encanta el humor negro, que no siempre es humor inglés. Me he reído bastante con esta obra

Este pequeño tomito que acaba de publicar Planeta Cómic reúne la serie al completo. Es ideal para pasar un buen rato con algo diferente (ya sabéis, un tal Alan Moore de los 80s nunca defrauda, ¿no?); y por supuesto, es indispensable para fanáticos del maestro.

Tiras dedicadas a Festo yendo al supermercado…, y todo lo que supone a un vampiro ir a un establecimiento de comidas durante el día. Una aberración de mujer como Ginda quedando con hombres para tener sexo… ¡por huevos! Raoul, el hombre lobo, obligado a ir a una cena de empresa en una noche donde supuestamente no había luna lasagadelosbojeffries01llena. Incluso un libreto con canciones con viñetas a modo de musical cantado por los protagonistas…

Un humor tan específico como el empleado por Moore en La Saga de los Bojeffries entra en consonancia con el lector de cómics de a pie proveniente de la clase trabajadora. Un estilo de comedia que en especial entenderán los que nunca hemos tenido todos los lujos que quisiéramos.

Me alegro de que Moore y Parkhouse pudieran terminar su serie de una manera tan definitiva (y todavía elíptica) como es esta obra hoy en día. La Saga de los Bojeffries es la historia de una familia diferente pero con los problemas diarios que todos tenemos. Fue nominada a los Premios Eisner en 1994 como Mejor Álbum Gráfico.

One comment

  1. Rafael Tejerina Gutierrez dice:

    A mi también me ha gustado. Tiene mérito la traducción, lo que había leído en inglés es difícilmente traducible por el uso de argot y palabras de «clase baja». Moore ya no hace cosas como esta y es una pena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *