Reseña: Las manos del pianista, de Eugenio Fuentes

lasmanosdelpianistaEl cuarto caso del detective Ricardo Cupido nos lleva hasta Breda, una ciudad tranquila que, como tantas otras localidades del país, se encuentra en pleno auge inmobiliario. Pero su tranquilidad se verá perturbada con la aparición del cadáver de Martín Ordiales, un constructor de enorme corpulencia y de carácter temperamental. Quizás debido a esto último, y para su infortunio, el desgraciado hombre se ha ganado a pulso la desconfianza de cuantos le rodean y hacen que todos ellos sean sospechosos de asesinato.

Porque ahora ya nadie duda de que ha sido un asesinato y no un simple accidente laboral como en un principio pudo parecer. Ante las miradas acusatorias por gran parte de la comunidad, nuestro querido y enigmático pianista tiene todas las papeletas para convertirse en el principal sospechoso del suceso, pues se ha ganado la fama y la reputación debido a sus  meticulosos métodos de acabar con la vida de las mascotas de sus dueños, quienes le contratan para tal cometido. Cuando los animales son viejos, están sufriendo, o, simplemente sus dueños se aburren de ellos,  es el momento en el que el pianista entra en acción y se ocupa de este intrincado asunto.

Aunque, como digo, esto no es un motivo para quedar libre de toda sospecha sino, más bien, todo lo contrario, por lo que no duda en contratar los servicios del afamado detective que tan buena reputación ha ido obteniendo en sus anteriores casos…

Desde la primera página de Las manos del pianista, el autor juega con el lector, haciéndole parecer en todo momento que nuestro desafortunado pianista está interpretando una doble vida. Como si tocar dicho instrumento fuese una tapadera de su verdadero oficio, el de matar. Y no acaba todo ahí. A medida que transcurre la lectura, seguimos con esa idea, no descartamos la posibilidad de que un perfecto manipulador esté jugando su baza para confundirnos y salir airoso de este juego maquiavélico, por lo que el suspense está garantizado hasta la última página.

Haciendo porte de su magnífica escenificación psicológica y su no menos magnífico dominio del suspense, Eugenio Fuentes nos abre las puertas de Construcciones Paraíso, guiándonos por los entresijos de la empresa e invitándonos a conocer a todos sus socios y trabajadores, levantando, de este modo, las sospechas entre todos ellos y, al mismo tiempo, haciendo de la lectura un recorrido ameno y sin distracciones, algo que el lector agradecerá.

Es la primera novela que leo de mi paisano. De hecho, hasta no hace mucho tiempo, era un completo desconocido para mí, a pesar de tener varios premios importantes en este mundillo. Me ha gustado muchísimo su estilo literario. Su manejo de los tiempos, algo fundamental en la novela negra, ha sido espectacular. Me llena de orgullo saber que un autor montehermoseño (gentilicio de la localidad cacereña de Montehermoso) haya triunfado en el que es para mí el mejor oficio del mundo. Me alegra, al mismo tiempo, que una editorial tan importante en nuestro país como es Tusquets, corrobore cuanto he dicho y publique sus novelas. Realmente su colección Andanzas tiene muy buenos títulos y Las manos del pianista es otro de ellos.

¡Chapó, paisano! ¡Me quito el sombrero! Espero decírtelo en persona en alguna ocasión y devolverte mi gratitud con los buenos momentos que pasé con esta gran novela que se fue por mis ojos en un visto y no visto.

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