Reseña: El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgakov

elmaestroymargaritaUna vez leída El maestro y Margarita, la obra más célebre de Mijaíl Bulgakov, uno llega a reflexionar sobre varios temas íntimamente ligados no sólo al escritor como símbolo de la contradictoria identidad del ser humano,-propia ésta de la incansable y eternamente frustrante búsqueda de la felicidad y la eternidad-, sino también como voz catalizadora de la injusticia y falta de libertad de la sociedad con la que obligatoriamente tiene que convivir y que sabe que por sí mismo no puede cambiar.

La obra maestra de Bulgakov es un paradigma de todo esto, más cuando nunca pudo llegar a publicarla en vida. Imagina el lector a un artista profundamente hastiado de la vida y de su entorno social y político, un hombre machacado por la enfermedad y las secuelas de la guerra y amputado intelectual y artísticamente por un régimen al que encima le tiene que agradecer seguir viviendo.

Un Cervantes ruso que creará y querrá llevar consigo a las llamas su particular Quijote fáustico.

Sin embargo, Mijaíl a todas luces, como nos desvela esta obra, es un místico, tanto en el sentido religioso (heredado de su familia), como en el sentido estético, (por su gran cultura y pasión por los clásicos de la literatura): En su novela hace de Dios y de Diablo, de artista y de crítico, de aristócrata, de burgués y de proletario (sea un “camarada” o un delatado “compañero”); y en esas suplantaciones rodeadas de hilarantes sucesos, Mijaíl  lucha incansablemente por encontrar la bondad del ser humano, su inocencia entre tanta mediocridad y falsa fachada de los círculos artísticos que nutren el ambiente que tan bien conoce; se revela y grita a través de la pluma la terrible y silenciada contradicción entre arte, moral y humanidad en la autoengañada y alienada sociedad rusa de entreguerras, una sociedad de un país que no ha cambiado tanto si lo analizamos hoy día, un gran pueblo que pagó y sigue pagando con sangre el vivir en el pasado y en la creencia de hallarse entre el pozo de Oriente y el péndulo de Occidente.

Tras dos matrimonios encontraría en Yelena Shílovskaya el aliento emocional e inspiración artística para completar la para él siempre incompleta El maestro y Margarita. Quiso arrojarla a las llamas de una vida, la del maestro (Bulgakov) y Margarita (Shílovskaya), una existencia desgraciada que únicamente a través de la imaginación podía redimir. Su esposa afortunadamente pudo rescatar gran parte de la obra, unos manuscritos ennegrecidos por las cenizas que fueron completados por la reescritura de memoria de Bulgakov (¿un novelista que no sea soviético puede llegar a hacer eso?). Como dije, la novela nunca se publicó en vida del autor y a mitad de siglo y en plena Guerra Fría se pudo leer en publicaciones clandestinas soviéticas, hasta 27 años después de su muerte, en 1966, cuando fue finalmente editada y publicada.

El maestro y Margarita suele describirse como una sátira fantástica, y cabe destacar aquí lo curioso que resulta ver sus similitudes con las grandes obras literarias de siempre, que utilizan la fabulación y lo imaginario para sobrevolar la realidad con el fin de observarla en un análisis certero, a la vez que bellamente imperfecto y amargo, de los seres humanos que la habitan. Esta visión es lo que hace a una obra literaria imperecedera y universal aunque sea de ficción.

Bulgakov utiliza la fantasía en contraposición, como tantos otros grandes escritores del siglo XX, al movimiento artístico vigente de realismo social; y en el caso soviético hay que unirle el nihilismo y el impuesto pensamiento comunal dictado por la Rusia revolucionaria de Stalin, que Mikhail si bien en un principio apoyaba ideológicamente, al poco se dio cuenta del monstruo en que se había transformado.

El escritor así realiza una fábula fantástica y profundamente cristiana,-pero cristiana en lo espiritual, en lo mítico y simbólico, que no en lo estamental-, para expulsar los demonios de la represión en la que se vio sometido y transformarlos en personajes de ópera bufa. El maestro y Margarita es un canto religioso a los valores humanos auténticos, así como un satírico revulsivo contra la hipocresía, contra las convenciones sociales, contra el miedo, la mentira, el egoísmo y la soberbia…la mejor forma de expresarlo es a través del hecho extraordinario, la aparición del mismísimo Satanás disfrazado de extraño mago, un tal Woland, acompañado de un gato, una bruja y dos asistentes demoníacos en su verdadera identidad pero de estrambótico aspecto externo. En torno a ellos se irán presentando mediocres burócratas de la literatura, médicos, empresarios del arte, pequeñas almas burguesas en un régimen materialmente antiburgués con las que los infernales, pero no tan malvados, protagonistas juegan, se burlan y desvelan sus miserias de una manera cómica y rocambolesca algunas veces, otras de forma cruel y atroz.

Y es que la desaparición de personas sin motivo aparente, o su desplazamiento a miles de kilómetros sin saber el porqué, el absurdo mercado negro de divisa, todo ello Bulgakov lo transforma sin perder su elemento de denuncia contra las purgas de Stalin, en una trama delirante y fantasiosa que no esconde la terrible situación de la Rusia bolchevique.

Entrando muy brevemente en el argumento del libro, (que considero lo tiene que descubrir el lector y mientras menos diga mejor), posee una a priori estructura extrañamente fragmentada en su trama pero con una coherencia total una vez leída: Trozos de pequeñas historias se entrelazan antes de que el Diablo las ponga patas arriba…pero lo mejor sin duda es cuando nos traslada en el espacio y el tiempo a la Jerusalén de la pasión de Cristo, recreando una atmósfera apasionante, y sobre todo a través de los diálogos, una fina caracterización psicológica de personajes, en especial de Poncio Pilato, absolutamente magistral como plasmación de la idea de la cobardía, arquetipo que le sirve para compararlo al estado de la sociedad rusa y del conflicto interior del escritor.

A su vez, las narraciones de Poncio Pilato, sugiere la trama del libro (libro escrito dentro de otro libro del que se niega su existencia), son realmente creadas por el Maestro, personaje recluido en sus manuscritos los cuales le hacen perder el juicio. Su única liberación puede ser posible gracias a Margarita, que se enamora de él. Woland y su séquito ayudarán a Margarita a rescatar a su amado a través de un maravilloso y alucinado viaje en la noche de Walpurgis.

El maestro y Margarita fue publicada en España en 1968, y es la edición de Alianza Editorial con la traducción de Amaya Lacasa la versión que hemos tenido hasta hace poco. Sin embargo, el motivo de esta reseña es la larga y concienzuda reconstrucción de la obra que ha dado lugar a la considerada en estos momentos la edición definitiva del libro, resultado del trabajo de la filóloga y presidenta de la Fundación Bulgakov, Marietta Chudakova, dedicada a dar la coherencia a todos los capítulos en consonancia a los manuscritos dejados del maestro. La excelente traducción que nos hace más cercana la difícil prosa rusa corre a cargo de Marta Rebón. Por tanto, si  tienes interés en releer o leer por primera vez esta maravillosa obra, es la edición publicada por Nevsky la referencia al respecto;(y personalmente pienso que un libro con ilustraciones es mejor libro).

Esta es la versión más fiel a la memoria de su autor, y además de que tendrás en las manos una joya literaria que pudo rescatarse de las llamas de la represión estalinista y una de las mejores novelas del siglo XX, es una sátira social llena de imaginación que esconde una declaración de amor y compasión al ser humano, declaración cuyo contexto y mensaje  sigue teniendo sentido y estando vivo, desgraciadamente a pesar de los años.

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