Reseña: La cura mortal (El corredor del laberinto 3), de James Dasher

lacuramortalEl cierre de la trilogía del corredor del laberinto (ya sabéis, esa saga en la que el laberinto al final resulta ser únicamente un reclamo) da más de lo mismo de lo que tuvimos en la segunda entrega: una historia que atrapará a quienes seguían fascinados por las desventuras de Thomas y compañía en la Quemadura, y que seguirá resultándole insulsa a los que en la Quemadura ya nos, valga la redundancia, quemamos un poco.

A ver, como saga juvenil tiene muchas cosas buenas que son irreprochables. Dasher crea un personaje con conflictos internos con los que los chicos se sentirán conectados y le convierte en el héroe de la ficción, que a final de cuentas es todo lo que cualquier chico ansía ser de una u otra manera. El problema viene cuando se leen estos libros siendo algo más adulto. No me meto en el mundo de los conflictos internos de Thomas o su indecisión sobre si querer o no a Teresa y su incapacidad para realizar un movimiento hacia Brenda. No me meto con esa trama manida del adolescente y su pequeño grupo de tres o cuatro que pretenden derrocara una maligna corporación de adultos. Esas son las cosas que los jóvenes lectores, público objetivo de esta saga, leerán con el corazón en un puño, y está bien.

Pero como lector adulto no puedo dejar de preguntarme, como hice con las otras dos novelas, qué demonios tiene Thomas para que todos le sigan con esa fascinación de culto mirando al líder. Thomas es indeciso, carente de iniciativa y siempre se apoya en lo que acaban diciendo Newt, Minho, Brenda o Jorge. Entonces, ¿por qué es el líder? ¿Porque lo dice la maligna corporación? Nunca he llegado a comprender cuál es el motivo por el que Thomas se erige como figura principal cuando en realidad parece ser el más torpe de todos ellos (salvo en el último tercio de este libro donde, por fin, sí se comporta como un héroe y yo, leyendo, exclamé un “ya era hora, cachorro”).

Como lector adulto, además, veo que muchas de las decisiones que toman Thomas y su grupo de insurgentes son absurdas y surgen de la nada. El camino está marcado desde arriba, por supuesto, y en ocasiones se nota demasiado.

Respecto al estilo, nada nuevo que comentar en esta tercera parte. James Dasher no se anda con rodeos, va prácticamente siempre al grano y el ritmo está bastante bien marcado (aunque en esta tercera parte a mí la acción se me hizo un poco más floja que en las otras dos), y narra con soltura. Los personajes son los que eran, apenas hay un par nuevos sin demasiada relevancia, y un regreso de la primera novela que a mí me pilló por sorpresa (imagino que a todos, de hecho). Tienen fuerza algunos (Minho es el mejor personaje de la saga, de lejos) y otros son más acompañantes para resolver situaciones de las que el resto no podrían salir que verdaderos personajes con trasfondo (Jorge, casualmente, es piloto. Menos mal, porque de lo contrario los cuatro viajes que hacen en esta novela los habrían tenido que hacer a pie… eso sí, es piloto y… ¿algo más? No.) y luego está Thomas, el tipo más importante del mundo mundial. Ya sabéis.

Leyendo La cura mortal me dio la impresión de que Dasher escribió el primer libro de la saga y se dio cuenta de que lo que tenía entre manos era interesante y de que podía sacarle más jugo, pero el segundo y tercer libro son como uno solo estirado. Eso sí, la parte final del último libro es pura adrenalina.

Al parecer hay un cuarto libro, una precuela. Si me veo con ganas, algún día me lanzo. Pero me da que no me interesa demasiado saber lo que ocurrió antes del Laberinto. Que por cierto, vaya mezcla de elementos. En la saga hay un laberinto, una corporación maligna que busca un fin positivo de la peor de las maneras (que por cierto, todo el tema de las Variables es lo que los americanos describirían con un WTF tremendo), un grupo de adolescentes que parecen ser la única esperanza de la humanidad, un mundo apocalíptico y desolado, robots asesinos, zombies, la Resistencia (que siempre queda bien), amor, amistad, muertes imprevistas (sí, para ser una saga juvenil la sangre corre de lo lindo)…

Un cóctel interesante que, a ratos, se queda corto.

4 comments

  1. José Antonio dice:

    Este libro es un despropósito de principio a fin. Una pena que con una interesante primera parte y una segunda parte (para mí la mejor) que plantea incógnitas y situaciones que me mantuvieron enganchados hasta el final en la tercera parte al autor se le va la ‘olla’ de una manera evidente.

    Lástima.

  2. mauricio hernandez dice:

    es una buena película y no me aguanto las ganas de poder ver la 3 parte la cura mortal porque hay que esperar tanto

  3. Si lo poneis de esa manera a mí que me gusta mucho el corredor del laberinto me dan ganas de no leer la 3a parte

  4. Sil dice:

    Yo, estoy de acuerdo.
    Una tercera parte que deja mas preguntas que respuestas y un final que decepciona,así que amen a todo.

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