Reseña: Zoombi, de Alberto Bermúdez

zoombiCada vez que decido leer una novela de zombis, algo que no suelo prolongar más de un mes, dicho sea de paso, sé que voy a disfrutar como un enano de su argumento. Normalmente opto por este tipo de género cuando finalizo una novela de carácter histórico o cuyo argumento incite a la reflexión. Sí, gente, es sabido por todos que la “novela Z” no requiere de mucho conocimiento pero, a cambio, te da otras cosas, te proporciona grandes dosis de adrenalina mientras estás sumergido en la lectura, que no es poco. ¡Qué demonios! ¡Esto es una vida extra!

Gente huyendo despavorida de una horda de putrefactos que ansían el sabor de la carne humana y ahí te encuentras tú, en un primerísimo plano, creyéndote a salvo en tu sillón y pasándolo “genialmente mal”. La cuestión es, ¿y si hubiera una obra que te hiciera pensar y te regalara momentos de tensión al mismo tiempo? Pues precisamente esto es lo que sucede en Zoombi, de Alberto Bermúdez, una novela contada en primera persona por un personaje anónimo. Sus anotaciones se basan en recomendaciones y experiencias diarias, a las cuales, el propio autor las denomina como ID, siglas pertenecientes a “Informe/Diario”, no confundir con el documento de identidad en los EEUU, pues se trata de una obra patria, como bien deja patente desde la primera página el sujeto que nos guiará en este peculiar y mortal viaje.

Otra obra más que cayó de la Línea Z de Dolmen. Ya van unas cuantas… y las que me quedan. Me gustan mucho por las razones anteriormente descritas pero, sobre todo, porque cada obra de este género me ofrece un punto de vista diferente a la anterior. He leído sobre zombis detectives cuya misión es hacer justicia en un mundo injusto; una niña pequeña cuyo llanto sirve de alarma para los supervivientes de una devastadora epidemia; zombis rápidos y zombis lentos desde unas perspectivas diferentes; sobre cómo afrontar los hechos y comenzar a crear una nueva sociedad; incluso sobre la esperanza: hay momentos para el amor en un mundo abocado al fracaso…

Lo bueno de Zoombi es su reflexión final: los consejos para seguir con vida en un Apocalipsis de tales dimensiones, la guía para el perfecto superviviente, como si de cursos avanzados se tratara. Muy buen punto de vista este, a mi juicio. Sobre todo, insisto, porque es otra forma diferente de contarlo. Y estoy muy agradecido por ello.

De este mismo autor había leído Mal de mares, una novela que me dejó muy buen sabor de boca y que fue publicada posteriormente a esta. Así pues, tenía muy buenas expectativas en cuanto abrí el libro y comencé a leer la primera página. La novela Z está muy viva, gente, créanme. Estad atentos a las nuevas publicaciones de esta editorial, os va a deparar muchas y muy gratas sorpresas, sin olvidaros de las publicaciones anteriores.

Ahora, he de desconectar un poco del tema “Z”, pero volveré. A pesar de que mi sed ha sido saciada durante un tiempo, pronto volveré a pensar cuál será la próxima aventura de este género. Y os traeré noticias de ello.

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