Reseña: Ecos de Honor, de David Weber

ecos-de-honorUna de las características principales de la producción literaria de David Weber es la presencia de unas leyes fijas que no pueden cambiarse. Incluso en el caso de la magia presente en sus novelas fantásticas, es muy reseñable la creación de toda una serie de novelas de Ciencia Ficción con problemas inherentes de una Marina Espacial donde todos son iguales al prójimo. Estamos hablando de la famosa serie de Honor Harrington, o lo que se ha dado a conocer como el «Honorverso».

David Weber es un autor estadounidense de Ciencia Ficción y Fantasía, conocido fundamentalmente por la serie de novelas de CF de las que antes os hablaba. Un tema especialmente militar, que se lleva demasiado bien con las novelas beligerantes de Robert A. Heinlein, aunque Weber se centra más en el tema naval. No obstante, me hubiera gustado saber la opinión de aquel maestro autor de CF, al ver que una serie de novelas como las de Weber, con una constante frecuencia de mujeres protagonistas…, ha destacado tanto.

El personaje más popular creado por David Weber es Honor Harrington. Basadas en ella hay ya doce novelas, cuatro paralelas que comparten universo en antologías y dos spin-offs. La serie cuenta con más de 3 millones de copias impresas, y trece de los títulos de Weber han aparecido ya en el New York Times.

Ecos de Honor es la octava novela de la serie. La última publicada en nuestro país por la editorial especializada en CF y con los derechos, La Factoría de Ideas. Recordad que si deseáis leer esta serie de aventuras espaciales, lo ideal es empezar por el principio. Aunque os advierto que son novelas independientes, que se pueden leer con total libertad. Es como todo, si ya conoces el universo propuesto por el autor, la sensación de lectura se convierte en plena.

Está en el ser humano querer saberlo todo de un personaje tan molón.

Ecos de Honor centra su historia en el Reino Estelar de Mantícora, y como los amigos de Honor y sus seres queridos se ven sacudidos por las imágenes en vídeo de la ejecución de Honor Harrington… en la horca. Honor había caído en su batalla contra la República Popular de Haven, y ha sido entregada para ser ejecutada ya que las tropas del Reino Estelar de Mantícora clamaban venganza. Pero, ¿Honor Harrington está muerta? Junto a un puñado de sus hombres más leales, se encuentra en el planeta-cárcel Infierno, y proclama fuga a los cuatro vientos.

Toda una serie de segundas intrigas se activan desde la vista de aquel famoso video. El Ministro de Propaganda Havenita necesita sacar unas cuantas cosas de su conciencia. Todo el mundo piensa que Harrington está muerta, pero el Ministro sabe que aún puede sacar provecho de ella. Por otro lado, Hamish Alexander y el señor White Haven, se quejan de la falta de disponibilidad de buques para su Octava Flota. Pero no todo es sombrío, la Capitán Alice Truman está liderando la prueba y desarrollo de una nueva arma para la Armada de Mantícora. En Haven, un ambicioso Almirante convertido en Secretario de Guerra, hace planes para una nueva ofensiva para cambiar el rumbo de la guerra. En otro lugar, Honor Harrington comienza a trabajar en un ambicioso plan para usar unas lanzaderas de combate para destruir la base de Seguridad del Estado en la prisión y enviarse así en una nave de vuelta a casa.

Ecos de Honor es una novela trepidante. Acción por los cuatro costados. No para. Pese a sus casi seiscientas páginas, la lectura se me pasó en un suspiro en cada momento dedicado. No sé si es que me estoy aficionando a la CF como un niño entusiasmado en su primer día de cine de aventuras, o es que va a resultar que sí, que David Weber es tan bueno de verdad.

Podría decir que Ecos de Honor es uno de mis libros favoritos de la serie. Pero al ser el primero que leo, nada de “Honor” Harrington habría quedado en mí. Este titulo es una novela de eventos, una novela de situaciones diferentes entre sí, que van entrando en conjunción hacia el final del libro. Y eso, bien hecho, es una maravilla.

Ecos de Honor es genial. Deja con ganas de más. Me ha hecho recordar al mejor Heinlein en lo que respecta a la space-opera, al mejor Haldeman en lo que respecta a escaramuzas bélicas. Dicen mis amigos estadounidenses que Ecos de Honor tiene uno de los mejores finales de la serie. Tendré que constatarlo.

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