Reseña: Zona caliente, de Richard Preston

zona_calienteComencé a leer esta novela pocos meses antes de que el primer brote del virus del Ébola hiciera aparición en nuestro país. Ya desde el primer momento la historia no solo me atrapó sino que, además, como suele decirse comúnmente, me puso la piel de gallina y no se me quitó ni incluso cuando acabé la lectura.

Desde el primer capítulo, Zona caliente es una historia que te atrapa, pues sabes que todos los datos que se recopilan en este volumen son ciertos. El propio autor contactó con casi todos los especialistas, médicos, personajes…, que aparecen en la misma para documentarse e hizo las oportunas averiguaciones por su propia cuenta. En este año que se nos va, puedo decir que es la novela que más miedo me ha dado de todas cuantas he leído. Ni si quiera el género de terror despertó en mi tal pavor. Y es un género que adoro y devoro con pasión.

Pero Zona caliente es diferente, aquí sudas cada párrafo, casi cada palabra. Es, sin duda alguna, el libro que más me ha puesto los pelos de punta de cuantos he leído en mi vida. Una novela de divulgación, como digo, mucho más terrorífica que muchas obras del género, pues se trata de los orígenes de los virus más mortales de los últimos tiempos: el Marburgo, el Ébola Zaire, el Ébola Sudán y el Ébola Reston.

Está tan bien explicado que te hace temblar. Los casos son espeluznantes. Da miedo porque sabes que varias muestras de las cepas de dichos virus se encuentran en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta. ¿Y si a alguien, como sucede en las películas apocalípticas tan en auge en estos días, se le va la olla y deja que la enfermedad se propague? ¡Qué Cthulhu nos pille confesados pues!

¡Cuántos recuerdos han venido a mi memoria cuando trajeron a España el primer infectado por el virus! ¡Cuántas precauciones tomé después de la noticia! Suspendí un viaje a Madrid que tenía planeado desde hacía meses. Y sí, todo por el maldito virus del diablo. Zona caliente me marcó, y sigue haciéndolo, este no es un libro que pasa desapercibido con los años, creedme.
Lo que menos me ha gustado es el tratamiento que le dieron a algunos de los animales para controlar la enfermedad. Hay casos en los que fueron necesarios, pero otros…, bueno, no tanto, en mi opinión.

Han pasado veinte años desde que Richard Preston publicó esta novela bajo el título original de The hot zone: A terrifiying true history. Y eso es lo que es, una historia real terrorífica que ahora, aprovechando el tirón de los conocidos casos del sacerdote y la enfermera en España, la editorial Salamandra lo ha puesto a nuestra disposición. Leedlo y sabréis que cuando trajeron el virus, en el equipaje venía adjunta una bomba de relojería. No hagan demasiado caso al título que le han dado en castellano, por si hay algún despistado/a que piense que la novela trata sobre temas obscenos pues, ya que estamos con traducciones, está bien aclarar que el término “hot” que, cómo muchos sabéis, significa caliente, en la jerga militar estadounidense se refiere a los “agentes mortalmente infecciosos”.

Recomendada no, lo siguiente. Digo alto y claro que Zona caliente es una de las mejores novelas que he leído nunca.

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