Reseña: El murmullo, de Milo J. Krmpotić

elmurmulloMilo J. Krmpotić, es redactor jefe de la revista Qué leer, colaborador de medios como Fotogramas o Go Mag y las secciones literarias del Anuari de Enciclopèdia Catalana, y escritor de siete novelas, la última, la que ahora se presenta. Este autor es más conocido por su obra Las tres balas de Boris Bardin, novela policíaca, ganadora del premio NoTodo.com a la mejor novela del año 2010 y finalista del Memorial Silverio Cañada 2011 de la Semana Negra de Gijón a la mejor ópera prima criminal.

Esta es una novela difícil de reseñar, muy difícil, la verdad, por su ambigüedad. En ella se nos presenta el secuestro de una joven con una narración compleja que puede no resultar agradable para alguno. Personalmente he llegado a sentirme completamente perdido entre las páginas, sin llegar a comprender bien lo que pasaba. Supongo que es un efecto metaliterario en el que el autor nos intenta mezclar lo real con lo imaginario, para entender la sensación de pérdida de la joven. Por otro lado, tenemos a una periodista que “tiene” una relación con la hermana de la desaparecida. En su historia también hay una ambigüedad entre lo real y lo ficticio donde ni siquiera al final conseguiremos comprender cuál es la verdad de toda la novela, pues el autor deja al lector elegir la que prefiera. Nos encontramos por lo tanto con una novela interpretable.

Los personajes están bien desarrollados. Quizá el secuestrador el que menos, pues en la obra no encontraremos un motivo que le haya llevado a hacerlo ni una explicación, solo un secuestro. Y siempre con el juego realidad/ficción que tanto parece gustarle al autor.

En una entrevista de asturias24 se le hace una pregunta muy importante sobre la obra.

«Uno de los aspectos más interesantes de El murmullo es esa ambigüedad entre lo objetivo y lo subjetivo. Lo fantástico y lo normal… ¿Dónde empieza y dónde acaba lo real en tu novela?».

Su respuesta es clara:

«Eso lo debe decidir el lector, cada lector en particular. Obviamente, no llego al nivel de excelencia técnica de James, porque Otra vuelta de tuerca es una maquinaria perfecta en su uso del punto de vista. Aspiraba a que tanto el lector afín a lo realista como el lector amigo de lo sobrenatural salieran del libro siendo capaces de justificar su apuesta por una u otra explicación. Ante una misma experiencia… llamémosla extraña, dos personas pueden reaccionar con dos percepciones radicalmente opuestas. Cuestión de subjetividades. Para Gloria, los espectros son reales. Para otros personajes, no. Yo quería respetarlos a todos, aunque me consta que he dejado alguna rendija, sobre todo una en clave de “locked room mystery”, por la que se me puede acusar de tirar más hacia un lado que hacia el otro».

Su idea sobre hacer una obra diferente es clara, pues no llega a ser policíaca pero tiene ese halo de misterio.

La portada es magnífica y solo con verla pone los pelos de punta, pero las ilustraciones interiores quizá queden atrás respecto a la cubierta, aunque la técnica del dibujo pega mucho con el texto.

Por último volveré a la entrevista anteriormente mencionada para decir que el autor parece que está dispuesto a trabajar en una segunda parte:

«Por un lado, cada una de mis novelas tiende a ser bastante diferente respecto a las que la precedieron. Por otro, hace poco sentí que estos personajes tenían cosas que decir todavía y escribí una docena de páginas esbozándolas. Veremos, no tiene sentido cerrarse puertas a uno mismo».

El murmullo es una novela interesante, experimental en ciertos puntos, y como ya he repetido en varias ocasiones, ambigua.

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