Reseña: Hiperbórea y otros mundos perdidos, de Clark Ashton Smith

HyperboreaDa gusto ver como hay una editorial que mira por nosotros. Editorial Valdemar sigue al pie del cañón deleitándonos una vez más con cada nueva publicación de estos diamantes en brutos que conforman el sello Valdemar Gótica. Libros para el recuerdo, joyas para las mejores librerías que se precien, textos perdidos que contienen hechos extraños, dimensiones paralelas o inexploradas en las que perderse y seres abominables por doquier. Quién tenga ya en su colección más de un título sabe a lo que me refiero. Por que sinceramente, no creo que ningún lector tengo un sólo ejemplar del sello Gótica. Quién tiene uno, sea el titulo que sea, quiere más. Repite.

Como indispensable es para el buen lector un autor de género como Clark Ashton Smith. Su Zothique (ya reseñado aquí) y ahora Hiperbórea y otros mundos perdidos: una serie de historias cortas que tienen lugar en el entorno prehistórico ficticio de Hiperbórea. Un ciclo, un entorno donde Smith va de la mano con unos importantes amigos escritores. Me refiero a nada más y nada menos que H.P. Lovecraft y Robert E. Howard y sus obras vinculadas a este universo.

Lovecraft escribió a Smith en una carta fechada en 1929: “No debo retrasar al expresar mi alegría delirante poco menos que en el cuento de Satampra Zeiros (cuento incluido aquí), sitio de una atmósfera que puedo ver y sentir y oler la selva alrededor de inmemoriales congregados, que estoy seguro que deben estar enterrados hoy en el hielo glacial cerca de Olathoe, en la tierra de Lomar”. Poco después, Lovecraft incluiría al primigenio Tsathoggua de Smith en su relato El Montículo.

Hiperbórea y otros mundos perdidos mezcla horror cósmico con una buena ambientación en una Edad de Hierro. Añadiendo como tormento para sus seres vivos una inminente Era Glacial que amenaza con acabar con toda la vida en el continente hiperbóreo. Una gran cantidad de otras deidades desempeñan papeles importantes en el ciclo; el más importante el dios-sapo Tsathoggua, que mora en el monte Voormithadreth. Otro dios “encantador” es Yhoundeh. Ciudades delirantes como Uzuldaroum y Commorión. La Caverna de Arquetipos. Ciudadanos casi eternos como Athammaus, Eibon, Satampra Zeiros o la Sibila Blanca de Polarion. Hiperbórea es un continente legendario en el Ártico, antes de que se encontrara abrumado por el avance de las capas de hielo del Pleistoceno. Hiperbórea era cálido y fértil con exuberantes selvas habitadas por los últimos restos de los dinosaurios. Una raza de bípedos-yeti conocidas como los Voormi poblaban Hiperbórea, pero fueron eliminados por los primero hombres que llegaron desde el sur.

Los primeros pobladores de Hiperbórea adoraron al dios-sapo Tsathoggua, más tarde, se decantaron por deidades más convencionales como Yhoundeh, la diosa alce. La Puerta de Saturno es el dulce relato donde se narra como Yhoundeh era la deidad adorada en los últimos días de Hiperbórea. Los sacerdotes de Yhoundeh también prohibieron el culto de Tsathoggua, y sus inquisidores castigaban a los herejes. En La historia de Satampra Zeiros, Smith cuenta que Uzuldaroum se convirtió en la capital de Hiperbórea después de que los primeros hombres dejaran Commorión. Fue el último núcleo de población en Hiperbórea antes de que los glaciares arrasaran el continente. Los siete Geases, son una serie aterradora de picos de ébano, en los que se cree se ocultan cantidad de laberintos y túneles ocultos. Las montañas Eiglofianas cruzan el centro del continente hiperbóreo, con un rango que se extiende al sur y otra al este.

Y’quaa es la morada de Abhoth, la Fuente del Deseo. Está conectada indirectamente con la Caverna de los Arquetipos. Atlach-Nacha se originó aquí. Y’quaa podría ser el verdadero hogar del enigmático Ubbo-Sathla. La Caverna de los Arquetipos es una vasta entraña en la tierra habitada por los arquetipos espectrales de los inicios de la vida en la Tierra… Los Voormis son humanoides de piel cubierta de color y tres dedos. Ellos habitaban bajo tierra y adoran al dios Tsathoggua. Después fueron eliminados por otros pobladores. Los Gnophkehs son caníbales humanoides que antes eran residentes de Hiperbórea antes de ser conducido a Lomar por los Voormis. Fueron conducidos al exilio en los desechos frígidos de Polarion, donde posteriormente fueron invadidos por las gentes de Zobna. Descritos como cubiertos de gruesa piel, pelo enmarañado con grandes orejas protuberantes y narices proboscidios, sobreviven y adoran al Gran Viejo Rhan-Tegoth e Ithaqua…

Hiperbórea y otros mundos perdidos es un genial compendio que recrea un mundo que fue y que ya no es. Físicamente, una antología de dieciséis relatos que inspiraron a maestros como Lovecraft y Howard y otros tantos, pero que enmarcaron a Clark Ashton Smith como uno de los maestros escritores pensantes con dones absolutos de Creador de Mundos. Una virtud terrenal que muy pocos han tenido.

Hiperbórea y otros mundos perdidos es otro indispensable. No me gusta contar demasiado de un libro de relatos tan bueno. En nada, puedo «spoilear» mucho. Este libro hay que disfrutarlo. ¿Mi recomendación? Todos los relatos tienen “su cosa”. ¿Mis preferidos? El demonio de hielo, El morador del abismo y Las mujeres flor, por lo que suponen.

Genial traducción de Marta Lila Murillo, como siempre. Evocadora introducción de Jesús Palacios, una vez más. LIBRO JOYA. Diamante en bruto.

Regalazo para estas fechas.

One comment

  1. Pues mira que no lo tengo. Estos libros me parecen algo caros, y nunca encontre una version de bolsillo. En fin supongo que me esperare a tener un libro electronico y buscar un pdf.

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