Reseña: Tiempo de sembrar piedras, de Tim Powers

Tiempo de sembrar piedrasGigamesh está haciendo algo grande publicando cada poco, todas las obras de este magnifico autor que es Tim Powers. Un conocido escritor estadounidense de novelas de Ciencia Gicción y Fantasía que ha provocado deleites con sus historias en todos los aficionados. Powers ha sabido conectar en la mayoría de sus libros a personajes históricos reales, como Samuel Taylor Coleridge o Lord Byron, con oscuras tramas de personajes interesados en el mundo de lo oculto y la hechicería. En sus novelas sabe mezclar en perfectas dosis, humor, aventuras y fantasía, especialmente, argumentos centrados en las atrayentes Ciencias Ocultas.

Powers comenzó a publicar en 1975. Despegó con su obra Las Puertas de Anubis, ganadora del premio Philip K. Dick; aunque cuenta en su haber con grandes títulos como En costas extrañas o La fuerza de su mirada. Grandes recomendaciones que nadie debería perderse. Como anécdota, Powers confesó que Dick visitó su casa mientras trabajaba en el manuscrito de Las Puertas de Anubis y escribió una página del mismo. Powers nunca desveló qué página en concreto está elaborada por su amigo y mentor literario, y maestro para muchos de nosotros.

Tiempo de sembrar piedras es una pequeña antología que publica los grandes relatos del maestro. Para mí, los mejores, algunos excelentes. Autenticas joyitas narrativas, de las que empiezas a leer y ya no puedes parar. Cinco relatos cortos y un cuento largo y todos con ese aporte tan especial y mágico que hace a Tim Powers uno de esos escritores especiales.

Encontramos así, cuentos de viajes en el tiempo, como el de un hombre que salta entre las estrellas para informarse a sí mismo de cómo va cambiando la Historia. De un tipo que sufre alucinaciones y le persiguen aberraciones imposibles de describir. Descubrimos grandes momentos como en Un alma embotellada, donde un fantasma se desliza por un suave mundo «de poesía». El camino de bajada es un lugar repleto de almas reencarnadas, gente inmortal y un autómata muy bien conseguido. El reparador de biblias (fue el primer cuento que leí del maestro en la extinta revista Gigamesh), y habla sobre un tipo que se dedica a rescatar fantasmas y a su modo “repara” biblias y otros libros, de forma un tanto original. Mi favorito. Salvación y destrucción narra mas viajes en el tiempo aunque sazonado con maldiciones, por que, al fin y al cabo, ¿no viene a ser lo mismo? Tiempo de sembrar piedras es el cuento largo que cierra la antología. Lo chulo de su trama es que sirve como enlace entre La fuerza de su mirada y Ocúltame entre las tumbas (novelas recientemente editadas por Gigamesh con éxito y ya reseñadas Crónicas Literarias).

Ya sabéis lo que propongo: Tim Powers es bueno, muy bueno. Todas sus historias tienen ese punto maravilloso que separa a los buenos del resto. No hago hincapié en ninguna especial, os recomiendo leer cualquiera de sus novelas. Escribe tan bien, que engancha y sus personajes están tan bien labrados, que hasta el odioso tiene que ver contigo o alguien que conoces.

No quiero dejar la reseña sin alabar las grandes portadas que hace para Gigamesh ese gran ilustrador patrio que es nuestro Enrique Corominas. Ilustraciones como cuadros, obras de arte para joyas escritas. Un tandem especial casi único.

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