Reseña: Vestigios, de Hugh Howey

vestigios¡Qué ganas tenía de terminar esta trilogía y que larga se me ha hecho la espera! Y eso que los tres volúmenes fueron publicados por Minotauro en poco más de un año. Para mí fue demasiado tiempo, imaginaos lo enganchado que me ha tenido esta obra. Es, sin ningún tipo de dudas, la mejor saga de ciencia ficción que leído en los últimos años de un autor que ha comenzado a dar sus primeros pasos, y esta ha sido la razón principal por la que he devorado la totalidad de sus páginas en apenas un par de días. Recomiendo su lectura a todo el mundo, pero sobre todo a aquellas personas a las que les guste el suspense, el género apocalíptico, la novela distópica o la acción.

Aquí van a encontrar de todo esto y mucho más. Vestigios, la tercera y última parte de una trilogía que mundialmente es conocido como Crónicas del Silo, os va a dejar un agradable recuerdo, ya verán. Para ser sincero, no todo es bueno, reconozco que los principios son un poco lentos pero después el ritmo de acción es trepidante, no decae en ningún instante. Saltas de capítulo en capítulo sin darte cuenta. Más bien debería decir saltar de silo en silo.

Hugh Howey describe con absoluta maestría las construcciones de los silos, maneja con desenvoltura todos sus entresijos y  nos conduce a través de un ambiente claustrofóbico de la mano de unos personajes increíbles. Una maravilla de novela o, mejor dicho, debería decir novelas, no quiero excluir a sus antecesoras: Espejismo y Desolación.

Ahora que he llegado al final del camino, me ha dado pena abandonar este sendero que tan plácidos momentos me ha regalado. Pero también me ha dejado con interrogantes. ¿Podría haber una cuarta parte en un futuro? Sospecho que esto aún no ha acabado, aunque soy consciente de que una posible continuación está muy lejos en cuanto a tiempo se refiere. No tengo ninguna duda de que Crónicas del silo será un éxito en ventas en España, al igual que ya lo ha hecho en varios países. El impulso final para llegar a un público más numeroso se lo dará su puesta en escena en los cines.

Por cierto, no me gusta la idea de que sea llevada a la gran pantalla, no me parece justo que hagan una película de una obra que, como mínimo, merece toda una temporada para una serie. Confío en Ridley Scott, quien será el director pero, por si acaso, iré afilando cuchillo. No me gustaría que obviara detalles o cambiara lo que para mí está bien. Y ya que estamos con el tema, no espere a que salga en película para ir al cine, antes lea la obra, no caiga en este error tan típico, que luego pasa lo que pasa.

Finalizo ya, casi babeando. Son unos novelones con mayúsculas, no puede más que deshacerme en elogios hacia Hugh Howey, un autor que optó por publicarse por su propia cuenta, impulsado por las palabras de ánimos de todos sus lectores. Esta historia comenzó en el blog del autor, apenas era una historia bastante más reducida. Gustó tanto que tenía que llegar a más gente, a lectores de todo el mundo. Y así ha sido.

Y ya que he caído rendido en elogios hacia el autor de esta obra, lo mismo puedo decir de la editorial Minotauro, porque ellos sabían que esta novela iba a funcionar y apostaron por ella para que nosotros, hoy, podamos disfrutar de su lectura.

¡¡¡Recomendadísima!!!

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