Reseña: Los crímenes del monograma, de Sophie Hannah

loscrimenesdelmonogramaPoirot ha resucitado.

Sophie Hannah nos trae de nuevo al famoso detective creado por Agatha Christie en una novela de misterio que empieza con Poirot tomando café en una cafetería londinense en la que también entrará una joven que parece estar huyendo de algo. El detective está retirado, ya no trabaja para la policía, pero sigue siendo incapaz de resistirse a resolver un misterio que se le presenta delante de los ojos. ¿De qué huye esa joven? ¿Por qué sus palabras parecen guardar relación con el triple crimen cometido en un hotel de lujo? Tres cadáveres en tres habitaciones, envenenados y sin aparente conexión entre ellos. Si esto no es un caso para Poirot, entonces no lo es para nadie.

Desde el primer momento en que uno coge el libro, hay que destacar el excelente trabajo de edición que ha realizado Espasa. La portada es sencilla, pero el relieve y los colores negro y dorado le aportan un toque de distinción. Las esquinas redondeadas contribuyen a tener la sensación de que uno va a adentrarse en la lectura de un clásico. Y lo cierto es que en cuanto abres la primera página y empiezas a leer, parece que retrocedes en el tiempo algo más de un siglo.

Entre los aspectos que menos me han gustado de Los crímenes del monograma tengo que mencionar dos: primero, la excesiva ornamentación de las frases; no es que Hannah resulte demasiado descriptiva, porque no lo es, pero imbuye a cada párrafo de un exceso de florituras que, por otro lado, ayudan a sumergirse en esa atmósfera de principios de siglo XX londinense. Aunque a mí me resultaba cansino. Segundo, no recuerdo, claro que los libros de Christie los leí cuando era pequeño, hace ya bastantes años, que Poirot fuera tan… especial. Es un personaje peculiar, de eso no hay duda, pero en ocasiones me ha parecido soberbio y demasiado extravagante. Demasiado. Tampoco me gustó demasiado esa obsesión por la corrección lingüística que muestran varios de los personajes; me resultaba graciosa en Poirot (capaz de molestarse por el uso incorrecto de un plural, o de responder a un “creí que eran la misma persona” con un “es imposible que sean la misma persona porque cada persona es única”), pero cuando comprobé que ocurría con al menos otros dos personajes me resultó cansino, y además le hizo perder fuerza a esa particularidad del protagonista.

Quitando eso a un lado, la trama se desenvuelve como debe hacerlo en una buena historia de misterio. Nos presentan los cadáveres, la situación, y poco a poco Poirot va tirando del hilo y desenrollando las claves que parecen haber llevado hasta la muerte de esas tres víctimas. En ocasiones, me parecía que Poirot iba siempre por delante de la trama, incluso por delante del asesino, como si supiera demasiado, pero en esencia los datos van llegando al lector poco a poco, contribuyendo a que el misterio resulte intrigante. Que lo es. Llegó un momento de la novela en que creí saber quién había sido el asesino, e incluso el por qué, y aunque al final estuve en lo cierto, por el camino llegué a dudar en un par de ocasiones. Eso es lo que uno espera de una novela de misterio, ¿no? Que le haga dudar y especular sobre la identidad del asesino.

Sin duda, el punto más acertado de la novela es, a mi entender, su recurso narrativo. Toda la historia está narrada por el detective Edward Catchpool de Scotland Yard, amigo de Poirot y encargado de investigar el triple homicidio cometido en el hotel Bloxham. Por tanto, en muchos momentos asistiremos a la frustración del narrador al ver que Hercules Poirot va por delante en la investigación. Para no dejarse atrapar por ese narrador subjetivo, Hannah recurre a la tercera persona en los momentos en que necesita seguir a Poirot y este no se encuentra con Catchpool, aunque en todo momento lo hace utilizando el recurso de “esto es lo que me contó que ocurrió”. Sin duda, este recurso narrativo y la personalidad de Catchpool (a mi modo de ver mucho más real que Poirot) son los dos aspectos más destacables de una novela que se disfruta en su lectura y que, como ejercicio literario de resurrección de un clásico resulta un notable alto.

A los amantes de la novela de misterio clásica les resultará una extravagante delicatesen.

6 comments

  1. Adonita dice:

    no puedo imaginarme a Poirot sin Agatha Christie, tengocasi todos sus libros y varios de ellos releidos hasta 3 veces, no creo que pueda leerme este titulo, al menos por ahora

  2. paloma dice:

    Decir que es una novela de Poirot es mucho decir,así se llama el protagonista pero nada más…no es el detective de Agatha Christie,es la interpretación de él que hace la autora.Es un libro ameno pero el desenlace además de previsible es caotico,Agatha nos enseñó mucho de venenos,tenía cuidado en resolver coherentemente los casos,aquí se supone que la asesina extrae cianuro de la mandioca,lo pone en un vaso de agua y produce la muerte inmediata.Nada mas lejos de la realidad,para intoxicarse con mandioca hay que comerla habitualmente,produce primero neuropatias y paralisis y encima sabe amarga,imposible licuarla en un vaso de agua con un efecto mortal,una pena de desenlace que se queda muy mal resuelto,bueno,todo el final resulta decepcionante,una interesante trama con un final no creible.No vale la pena leerlo mas que por curiosidad.Decepciona.

  3. Bea dice:

    Concuerdo con Paloma.
    Agrego que hay personajes y anécdotas que sobran.

  4. Andrea dice:

    Concuerdo con que la narración del final es demasiado embrollada, aún cuando era previsible, y también con el tema de la elección del veneno. Sin embargo, para los que amamos el género, solo la resurrección del querido Poirot vale y justifica que leamos la obra de Hannah. Lo recomiendo!

  5. Alicia dice:

    Hace apenas media hora que he terminado el libro. Añadir en realidad muy poco de lo que habéis puesto ya vosotras.
    Soy una fan incondicional de agatha christie y en consecuencia de Hércules poirot,como bien dice Paloma el personaje de el libro se llama igual y puede tener alguna similitud con el real pero nada más. Desde el primer capitulo narrado por él me dije; no, no es Hércules, el no diría eso ni actuaría así,como un pedante presumido.
    Por otra parte , y comparándolo con los libros de agatha, diré en mi opinión que la parte del final era lo mejor y en este de sophie ha sido lo peor, enrevesado y como bien dice Paloma, caótico. A veces incluso he tenido que releer algún párrafo.
    Para concluir diré q opino como Andrea y pese a todo lo leo por amor al género.

  6. Irma dice:

    Leí el libro, pero desde un principio me molestó que al personaje Edward Catchpool lo describe la autora a través de la trama, casi como un retrasado mental. Desde luego que Poirot no es el personaje de la Sra. Christie, pero eso es imposible. La trama se me hizo demasiado rebuscada y el final absurdo por lo del veneno, pero lo leí con gusto, pues soy admiradora de las novelas de Poirot. Nunca me esperé que fuera a ser idéntico, pero yo creo que si la Sra.Hannah se lo propone, puede mejorar haciendo otra novela de Poirot, si se lo propone.

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