Reseña: La pirámide inmortal, de Javier Sierra

lapiramideinmortalJavier Sierra, autor premiado en numerosas ocasiones por sus novelas históricas y de aventuras, con una meticulosa documentación nos presenta una novela escrita hace doce años, corregida y replanteados sus enigmas.

No es un misterio que La pirámide inmortal, sea una revisión de la ya publicada en 2002, El secreto egipcio de Napoleón, pero como mis conocimientos sobre la “original” se limitan a lo que cuenta Javier Sierra en su nota de autor y sobre lo que añade la Editorial Planeta en la contracubierta, me limitaré a hacer la reseña de esta novela y no una comparativa.

Cuando leí el nombre de la novela quedé prendado; La pirámide inmortal. Me pareció que sonaba muy místico, tanto como para satisfacer mis gustos literarios. Cuando vi la portada, anaranjada con las tres pirámides y leí la sinopsis, simplemente lo quise.

La premisa que presenta la novela, es la de un joven Bonaparte que pasa la noche del 12 al 13 de Agosto de 1799 dentro de la pirámide de Giza, y así lo venden, pero es más que eso. Cuando lees la sinopsis, esperas que el libro entero verse sobre la noche que pasó Napoleón dentro de la majestuosidad egipcia, pero va más allá. La verdad es que no son excesivas las partes en las que se narra al general dentro del monumento, haciéndose más hincapié en la historia de por qué acaba encerrado allí a voluntad, entre misterios alquímicos, hechiceros que soportan una guerra que lleva siglos sucediéndose y dioses que transmiten secretos a la humanidad.

Cogí el libro con muchas ganas porque, como habéis podido observar tiene muy buena pinta. Si bien esperaba más presencia de la pirámide en sí misma y de la famosa noche de la que se habla, según avanzaba en la lectura, dejé de ver necesarios más detalles de la noche y me resultó más interesante la historia que giraba alrededor.

La narración de Sierra hace que el texto sea fluido y rápido de leer, sin importar exceso de descripciones ya que se está tan inmerso en la lectura que te dejas llevar por ella. Los personajes están muy bien definidos, aunque se nota que se ha dedicado más tiempo y cariño a unos que a otros. El personaje de Napoleón está bien cuidado, así como el de la misteriosa bailarina que se nos presenta y al que se le da un papel cuasi protagonista.

Durante toda la novela hay un ansia viva –que personalmente me devoraba por dentro y seguro que al que lo lea también le surgirá –por resolver los enigmas que se nos presentan en la misma y que poco a poco toman forma hasta un desenlace final bien logrado.

El hecho de que los personajes sean reales dentro de la historia, así como fechas y sucesos, le da un punto de credibilidad a esta que, una vez finalizada la novela, te hace plantearte su veracidad. Al terminar el libro, siendo tan detallado y dejándote más pistas en el epílogo y las notas del autor, no he podido parar de pensar en si eso pudo suceder de alguna manera.

Uno de los puntos importantes donde que hay que tener cuidado durante la lectura, son las fechas. En algunos capítulos encontraremos fechas de las que tenemos que estar pendientes para no perdernos en el tiempo de la narración que va saltando entre días, meses o años, indiscriminadamente.

He aquí, por lo tanto, una novela histórica de aventuras que nos tendrá inmersos en la lectura durante poco tiempo, no solo por ser una novela corta -350 páginas-, sino por la fluidez y la intensidad de la narración.

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