Reseña: Érase una vez un vestido… Princesas, de Anne-Claire Lévêque y Julie Camel

Princesas_Érase_una_vez_un_vestidoEditorial La Galera nos vuelve a ofrecer un libro muy chulo para niñas. Es un tomito alargado con muchas florecitas de terciopelo bordadas por fuera. Las autoras Anne-Claire Lévèque y Julie Camel vuelven a crear una delicia de libro para niñas enamoradas de las princesas, del diseño y la moda. Dentro podremos encontrar a Eva, una niña que vive con sus padres en su casa normal, pero que por dentro, en realidad, es un palacio. Lo que quiere decir que ella, es una Princesa. Pero no quiere que nadie se entere. Un día Eva estaba en los columpios y se le acerca una mujer muy guapa que es modista de Princesas. Al llamarla “Princesa”, Eva se queda impresionada. «¿Cómo lo sabes?», le dice. La mujer contesta: «Me llamo Garance Dedosmágicos y vengo a contarte historias de princesas». Resulta que esta mujer extraña es una modista y empieza a contarle a Eva la historia de todas aquellas princesas del mundo que ha vestido.

Aiko y la fiesta de las flores, es la primera princesa que vistió. Era la dueña del Palacio de las Nubes.

El primer baile de Zeina habla sobre una princesita de Oriente Medio, un lugar en el que el número 7 da buena suerte. Lo que tendrá mucho que ver con su destino.

Aponi, la princesa mariposa es una pequeña que le tiene miedo a los insectos (¡a todos los bichos!). Pero un día Garance Dedosmágicos, nuestra genial modista,  decide hacerle un vestido con uno de ellos. Es decir: ¡Una mariposa!

Mintou, la princesa del desierto es una aspirante a reina del desierto africano. Tenía una familia muy artística. Cada uno de ellos hacia algo maravilloso. Menos su hermano, el príncipe Abou, que era incapaz de bailar. Garance Dedosmágicos decide hacerle un vestido-paracaídas a Mintou para que el hermano le agarre de la cintura y ambos hagan un número mágico.

Fédora y el palacio de hielo cuenta la historia de esta princesa que mientras patina ve llegar a Garance, la cual espera para hacerle un vestido para una fiesta. Pero claro, tiene que ser un súper vestido que aguante muy bien el frío que hace. Fue un traje mágico, calentito y ligero como un copo de nieve para bailar…

Sajala y la fiesta de los colores. Sajala era una princesa india que tenía un palacio blanco, muy grande y lleno de elefantes. Garance le hizo un vestido blanco con la idea de que cuando sus amigos jugaran a echar polvos de colores al aire, éste se transformara en un vestido precioso y multicolor.

Téana, la princesa de los océanos vivía en una isla que solo aparecía en algunos mapas. Los habitantes de su isla pretendían hacer una fiesta con los mejores vestidos. Téana quería uno especial. Garance se lo hizo. ¡Una traje de sirena de gala!

Ysé, la princesa del claro de luna. El reino de la princesa Ysé estaba bien escondido, pero si conocías el camino de la Polvorosa podías llegar a su palacio… A la visita de Garance ocurrió una tragedia. El gato de Garance arañó el vestido que Ysé tenía preparado para la fiesta de Claro de Luna. Sin embargo, Garance fue muy lista y le preparó un vestido muy suntuoso para una noche de baile genial.

Historias curiosas y con un elemento especial: vestidos que se abren en pop-up al pasar la página. Además, el formato de este libro se presenta con un lazo con el que puedes cerrar este baúl de diseño de vestidos preciosos de princesas.

En palabras de mi hija: “El libro es muy bonito y además por delante las flores son de terciopelo… ¡¡Es geniallllll!!”.

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